Sentencia Nº 5879/16 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2017

Fecha de Resolución:29 de Marzo de 2017
 
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En la ciudad de General Pico, provincia de La Pampa, a los veintinueve días del mes de marzo del año dos mil diecisiete, se reúne en ACUERDO la SALA B de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados "TURME, Cecilia C/ SOCIEDAD ANONIMA IMPORTADORA Y EXPORTADORA DE LA PATAGONIA S/ LABORAL" (expte. Nº 5879/16 r.C.A.), venidos del Juzgado de Primera Instancia en lo Laboral N° 1 de esta Circunscripción.- - -

El Dr. Rodolfo Fabián RODRÍGUEZ, sorteado para emitir el primer voto, dijo


Sentencia del Aquo: A fs. 616/631 el aquo dicta la sentencia cuestionada en las apelaciones vertidas por los recurrentes. El magistrado de primera instancia realiza un pormenorizado relato de los hechos del expediente a fs. 616/622, a los cuales me remito por razones de brevedad. Expone que la litis se anuda en dos cuestiones, la primera refiere a que si las tareas realizadas por la trabajadora pueden ser encuadradas dentro de la categoría de personal jerárquico; y la segunda sí existió injuria suficiente para habilitar el despido indirecto con la consecuente indemnización. En relación al primer punto la jueza expresa que la trabajadora ingresó al empleo el día 06/06/2.011 y que se desempeñó hasta octubre de 2.011 en la categoría laboral "jerárquico", y según el certificado de trabajo se desempeña como gerente administrativo


Respecto a las tareas la jueza analiza pormenorizadamente lo dicho en referencia a ello por cada uno de los testigos ofrecidos, concluyendo que la trabajadora realizaba múltiples tareas de supervisión y control, destacando que la actora marcaba tarjeta electrónica de entrada y salida, que en función de lo dicho por los testigos entiende que, por las tareas asignadas, su trabajo se extendía más allá del horario de cierre. Agrega que los testigos de la demandada deben evaluarse con cierta cautela, ya que esta parte sostiene que la actora es personal jerárquico y por ello percibe una remuneración superior al resto de los empleados pero sin percibir pago alguno por horas extras y feriados trabajados


La aquo advierte que el CCT 130/75 describe en su capítulo III las tareas que se corresponden con las realizadas por TURME, quien a su vez dependía del gerente de la sucursal. La demandada pretende apartar a la trabajadora del CCT 130/75 justificando la extensión de tareas por su función jeraquizada, pero ello se asocia con el principio de irrenunciabilidad de derechos, careciendo de validez el acuerdo que celebró la trabajadora en su perjuicio y cita jurisprudencia en su favor


Observa la jueza que si se compara la remuneración mensual pactada entre la trabajadora y la patronal, con el salario establecido para la categoría "f" del CCT 130/75 resulta que la accionante no resulta perjudicada económicamente; pero sin embargo si a la remuneración básica estipulada se le aplica el convenio colectivo con todos los adicionales por antigüedad, presentismo, y adicionales por horas extras la diferencia resultante demuestra que la demandada no pretendía jerarquizar y beneficiar a la trabajadora, toda vez que el adicional reconociendo responsabilidad y el supuesto cargo jerarquizado se licuaba ante la falta de liquidación de las horas extras trabajadas, que en los recibos de sueldo ello no figura. La jueza explica detallando las tareas asignadas a TURME coligiendo con ello que el cargo jerárquico significó una pantalla para apartarse del convenio colectivo, conforme al cual le hubiera correspondido ser categorizada como administrativa "f" y de esa manera ser beneficiada con la percepción de las horas extras, que no se le abonaban so pretexto de la jerarquización otorgada, y cita jurisprudencia. La aquo se atiene a lo dictaminado por el experto contable en cuanto a las diferencias salariales que debió percibir la trabajadora efectuando pertinente liquidación


Como segundo punto trata la extinción del vínculo laboral, describiendo el intercambio epistolar entre las partes. Observa la magistrada que la patronal intima mediante carta-documento a presentarse al trabajo el día 3/10/2.013, pero la trabajadora responde que en fecha 7 de Octubre de 2.013 se consideró injuriada y despedida (fs. 9 y 136). Explica la jueza que de la documental aportada (certificados médicos) surge que la actora debió presentarse a trabajar el día 3 de octubre de 2.013 y no lo hizo, ante la ausencia injustificada el día 5 de octubre la patronal intima para que en 48 horas retome tareas, pero la trabajadora niega las ausencias injustificadas y dice que se consideró despedida e injuriada en fecha 7/10/13. Ante ello la magistrada advierte que del intercambio epistolar surge que la actora procedió a reclamar el pago de horas extras y adicionales el día 01/10/2.013, y desconocido este reclamo por la patronal, el día 7 de octubre materializa el despido, pero aclara la sentenciante que la trabajadora el día 3 de octubre no se presentó a trabajar, sin perjuicio del cruzamiento de las misivas. Entiende la magistrada que la trabajadora reveló su conducta abdicativa al no presentarse a trabajar mientras corría el plazo de la primera intimación. Por otra parte, explica la jueza, que en la cronología de los hechos no se observa cuáles fueron las causas de la no presentación a trabajar de la actora, ya que nada se explica sobre el ambiente laboral que aconsejaba su alejamiento, sino que solo se limita al reclamo puntual de las diferencias devenidas. Afirma que TURME en ningún momento tuvo intención de conservar el puesto de trabajo, ya que nada hizo para continuar, puesto que vencida la licencia médica no se presentó al trabajo


La jueza apoyada en la doctrina emanada del art. 10 de la L.C.T., advierte que ante situaciones que ponen en duda la continuación del contrato laboral, las partes deben tratar de mantener vivo dicho contrato, citando jurisprudencia de esta Alzada sobre el particular. La magistrada expone y se pregunta, sí con tantos años de antigüedad en que la trabajadora aceptó su condición de jerárquica, la decisión de darse por despedida ¿era la única herramienta que le brindaba el ordenamiento jurídico?, y se responde que no, ya que pudo iniciar un reclamo administrativo previo sin llegar a la ruptura del vínculo, a fin de que la patronal enderece su conducta, pero sin embargo actuó con apresuramiento.


Por último afirma la sentenciante que la conducta asumida por la actora ocultando y omitiendo referencia a hechos que tensaron el medio laboral y la llevaron a la licencia psíquica; no tiene dudas que la trabajadora buscó forzar la extinción del vínculo y la no aplicación del convenio 130/75 se convirtió en un disparador para ello.


En referencia a la indemnización agravada del art. 80 de la L.C.T. expone que la patronal sólo puso a disposición el formulario P.S. 6.2. de la ANSES, el cual no cumple con los requisitos exigidos por el art. 80 de la L.C.T., siendo además, que lo dicho es jurisprudencia constante y pacífica de la Alzada respecto a los requisitos que debe contener dicho documento, por lo cual el mencionado formulario aportado no alcanza a cumplimentar la exigencia del art. 80 de la L.C.T.


Por los argumentos vertidos hace lugar parcialmente a las indemnizaciones reclamadas por la suma de $ 595.723,34, e impone las costas en la proporción del éxito obtenido, regula los honorarios de los profesionales intervinientes, y fija la tasa activa para préstamos personales a 90 días del Banco de La Pampa al monto del juicio.


A fs. 639/642 la jueza dicta una resolución aclaratoria ante el pedido de ambas partes, observando en primer lugar, que no se determinó en la pericia contable la diferencia entre uno y el otro haber, es decir, entre lo percibido por la trabajadora y lo que debía haber percibido, a los efectos de la aplicación de intereses, que no debieron efectuarse sobre la suma que debió haber percibido la actora sino por la diferencia, por lo que arrojaba un resultado disvalioso para la demandada, por lo cual recalcula los importes indemnizatorios con una nueva planilla que arroja la suma de $ 200.517,99, a la que le adiciona la multa prevista por el art. 80 de la L.C.T. arribando al importe de $ 256.579,38. Ello hace que se modifique la imposición de costas correspondiendo un 69,74% a la actora y en un 30,26% al demandado. También efectúa la aclaración pedida por la actora sobre la base de cálculo de los porcentuales sobre la regulación de honorarios profesionales.


Agravios de la actora: Se queja la trabajadora porque se rechazan las indemnizaciones derivadas de la situación de despido indirecto y sus correspondientes multas. En un principio aclara que su parte envió un telegrama solicitando para que en un plazo de 48 horas se le abonaran los diferentes rubros reclamados en la misiva de fs. 5, y la demandada rechazó dicha intimación por lo cual se consideró injuriada y despedida. Por lo tanto la sentenciante debe verificar sí se cumplió con la configuración de la injuria, y siendo que la propia sentencia demostró que la empleadora incumplía con el pago de las horas extras reclamadas como los demás rubros amparados por el CCT 130/75, que generaron las diferencias salariales, es muy claro entonces, que ello constituyó una injuria laboral suficiente para considerarse despedida, y cita antecedentes de esta Cámara, agregando que el monto por diferencias salariales evidencia por sí sólo la gravedad de la situación, ya que implicaba el 50% de sus remuneraciones.


Afirma que más allá de cualquier estado psicológico de la trabajadora, ello no le quitaba la posibilidad de percibir sus remuneraciones, agregando que sobraban motivos para enviar la intimación del reclamo de lo adeudado, pudiendo ser el malestar psicológico una circunstancia agravante, pero no atenuante, como pretende la sentenciante, citado doctrina en su favor, sobre el concepto de injuria laboral. Expone que a la trabajadora no...

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