Sentencia Nº 5840/16 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2016

Fecha de Resolución: 1 de Abril de 1991
 
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[CCGP]SERVERA, Daniela. F. – 23.09.2016

En la ciudad de General Pico, provincia de La Pampa, a los veintitrés días del mes de septiembre del año dos mil dieciséis, se reúne en ACUERDO la SALA B de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados "SERVERA, Daniela Fernanda C/ BON DERGHAM, Alberto Martín Alejandro S/ LABORAL" (expte. Nº 5840/16 r.C.A.), venidos del Juzgado de Primera Instancia en lo Laboral N° 1 de esta Circunscripción.

El Dr. Mariano C. MARTÍN, sorteado para emitir el primer voto, dijo:

1. Antecedentes. Daniela Fernanda Servera promovió demanda laboral contra Alberto Martín Alejandro Bon Dergham, a fin que se lo condenara a abonar la suma de $ 394.410,45.- por cobro de haberes, diferencias salariales, SAC y vacaciones 2014, integración mes despido, preaviso, indemnizaciones arts. 80, 178, 182 y 245 LCT y ley 25.323; o lo que en más o en menos estimara el juzgador, con más intereses y costas.

Dice que comenzó a trabajar para la organización prestadora de servicios financieros del accionado en fecha 15/10/2008, desempeñándose como encargada administrativa hasta el día 28/04/2014, fecha en que se considera despedida mediante despacho postal. Refiere que no obstante la importancia de su desempeño estaba encuadrada en la categoría A de la CCT n° 130/75 y que hasta octubre del año 2013 en los recibos de pago de haberes figuró el demandado, para luego consignarse a Gripp como empleador. Expresa que le comunicaron que se iban a producir cambios en la titularidad de Gripp pero que no alterarían su situación laboral, pero al 21/04/2014, no obstante sus requerimientos, no había percibido el haber del mes de marzo de ese año y la obra social le había comunicado que a partir de mayo le suspendería la prestación de los servicios por falta de pago, razón por la cual remitió telegrama intimando el pago del sueldo adeudado, de diferencias salariales y la correcta registración de acuerdo a su categoría laboral. Comunicó que haría retención de tareas hasta tanto se satisfacieran sus reclamos. Agrega que el 28/04/2014, ante la falta de contestación de su despacho postal, remitió un nuevo telegrama considerándose injuriada y despedida.

El accionado compareció a fs. 124/139, contestó la demanda y solicitó el rechazo de la misma. Afirma que en los primeros días del mes de febrero del año 2015 vendió la sucursal de Gripp en esta ciudad al señor Daniel Ramirez, quien continuaría con el local comercial y el plantel de trabajadores. Describe el intercambio postal mantenido por las partes, destaca la voluntad de la trabajadora de, a través de un artilugio, romper el contrato de trabajo y expresa que ella inventó la falta de pago salarial de parte del accionado, puesto que ella correspondía a Ramirez. Aduce que la razón del distracto no fue la situación de maternidad, ni algún incumplimiento contractual, sino la voluntad cortante y litigadora de Servera. Efectúa consideraciones vinculadas a la teoría de los actos propios, denuncia la correcta registración de la relación laboral y concluye que no existe razón alguna para admitir la procedencia de los rubros indemnizatorios pretendidos, los que aborda e impugna en cada caso.

La audiencia conciliatoria prevista por el art. 25 de la NJF n° 986 se celebró a fs. 166, aunque las partes no arribaron a acuerdo alguno. El período de prueba se abrió a fs. 157 y fue clausurado a fs. 181, produciéndose las indicadas en el certificado de fs. 180/181. Alegó únicamente la actora, a fs. 342/343.

La sentencia de fs. 347/355 hizo lugar a la demanda por la suma de $ 246.452,64.- con más intereses e impuso las costas del proceso al demandado vencido, quien apeló expresando agravios a fs. 367/375vta., los que fueron respondidos por la actora a fs. 377/380.

2. La sentencia: La decisión de grado se asienta en los siguientes aspectos centrales: a) no se acreditó la efectiva transferencia del establecimiento comercial invocada por el accionado a los fines de eludir su responsabilidad laboral; b) la decisión de la trabajadora de poner fin a la relación de trabajo encuentra sostén en la falta de pago de los haberes devengados en el mes de marzo; c) la categorización laboral de la actora ha sido correcta, no resultando procedente el reclamo de diferencias salariales en ese aspecto y; d) la indemnización especial del art. 182 de la LCT resulta procedente.

3. Los agravios del demandado.

3.1. En primer lugar, el apelante se agravia porque la jueza concluyó que el despido indirecto, dispuesto en abril de 2014 (fs. 106), obedeció a un incumplimiento (falta de pago de haberes) del demandado, cuando según el recurrente, desde el mes de febrero de 2014, quien estaba al frente de la actividad de la firma Gripp era el señor Daniel Ramirez.

Lo primero que debe marcarse es que a esta instancia revisora llega firme la falta de pago del salario correspondiente al mes de marzo del año 2014, motivo por el cual Servera se considerara injuriada y despedida.

Hecha esa aclaración, es dable apuntar que Bon Dergham básicamente apoya el agravio en desarrollo en el resultado que a su criterio arroja la prueba testimonial producida, de cuya apreciación integral, justo es decirlo, cuanto menos surge la existencia de tratativas -previas al distracto- tendientes a concretar la transferencia del establecimiento en el cual se desempeñara laboralmente la actora. De hecho, al absolver posiciones (fs. 334/335) Servera expresó que "al ver gente nueva en la oficina (...) me imaginé que algo estaba pasando" (6ta. ampl.) y en su escrito inicial manifestó que le comunicaron "... que se iban a producir cambios en la titularidad de Gripp..." (fs. 93). Empero, tales afirmaciones no resultan categóricas, sobre todo si se tiene en cuenta que a fs. 321/323 el testigo Ramirez -propuesto por el recurrente- dijo que la transferencia del establecimiento finalmente no se llegó a materializar (5ta. y 9na. ampl.). Es por ello que esos elementos probatorios no resultan suficientes para colegir definitivamente la efectiva concreción del mentado traspaso con anterioridad a la ruptura contractual.

Lo que el quejoso omite explicar por completo al fundar su recurso es lo siguiente: si al momento de recibir la intimación de pago de la trabajadora -abril de 2014- él ya no era su empleador, cuadra preguntarse entonces por qué contestó fehacientemente dicho reclamo sin exteriorizar tan significativa circunstancia. Por el contrario, en abierta contradicción al agravio en tratamiento, el texto de la carta documento glosada a fs. 108 revela que el demandado intimó a Servera a presentarse a su puesto habitual de tareas bajo apercibimiento de considerarla incursa en abandono de trabajo. En ese orden de sucesos, nos encontramos ante otro ineludible interrogante, esto es, en qué carácter pudo el accionado formular semejante intimación. Naturalmente, la respuesta que lógica e inmediatamente fluye ante tales cuestiones es que al momento de producirse la ruptura del contrato de trabajo que nos convoca, Bon Dergham aún continuaba siendo empleador de Servera y, como tal, se encontraba obligado a abonarle la remuneración correspondiente al mes de marzo del año 2014.

Asimismo, con fecha 13/05/2014 el apelante remitió a la actora la misiva que rola a fs. 109, en cuyo texto consideró a la conducta de la dependiente como un abandono de trabajo (art. 244, LCT) y, aunque con notoria improcedencia y extemporaneidad puesto que la trabajadora ya había dispuesto la ruptura del vínculo, le comunicó que quedaba despedida con causa por no haberse reintegrado al empleo, haber violado el principio de buena fe y quebrantado el deber de diligencia y colaboración. Por si todo ello resultara exiguo, dijo que le ponía a disposición la liquidación final.

Ante semejante exteriorización de voluntad, lo cierto es que en este plano, la doctrina de los actos propios, la que justamente el recurrente invocara en el capítulo IV de su responde con el objeto de sostener su articulación defensiva, viene a desvirtuar el agravio bajo análisis sellando su suerte adversa, por cuanto el intento de alegar y probar en contra de los contundentes términos insertos en las piezas postales prejudiciales de fs. 108/109, colisiona contra el principio que aquélla consagra en el sentido que "a nadie le es lícito hacer valer un derecho en contradicción con su anterior conducta" ("venire contra factum proprium non valet").

Siendo ello así, teniendo en cuenta la particular génesis del proceso que nos convoca y en este terreno de la contienda, el denodado esfuerzo de Bon Dergham por realzar el relato de los testigos que declararon en autos deviene ineficaz frente a los sólidos fundamentos en los que se asienta el veredicto impugnado. En consecuencia, el agravio debe ser desestimado.

3.2. En segundo lugar, el demandado se agravia porque en el fallo apelado se tomó como base de cálculo indemnizatorio el salario del mes de abril del año 2014 ($ 9.997,02.-). Entiende que el mismo no respeta las pautas que en la materia disponen que debe tratarse de la mejor remuneración mensual, normal y habitual correspondiente al último año de prestación. Asegura que dicho importe no se desprende de ninguno de los recibos de haberes ni de la certificación de servicios glosados a la causa.

En el fallo se expresó que a los fines del cálculo indemnizatorio, la remuneración base sería la correspondiente al mes de abril de 2014 para la categoría administrativa "A" (CCT 130/75), con cinco años de antigüedad y dieciséis horas extras mensuales habitualmente liquidadas. De ese modo, el a quo concluyó que la remuneración que le correspondía percibir a Servera, conformada por básico de convenio, antigüedad, presentismo y horas extras, ascendía a $ 9.997,02.

La objeción del apelante se erige como un mero disenso respecto de la base remuneratoria adoptada por la jueza, omitiendo expresar en forma concreta y...

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