Sentencia Nº 5811/16 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2016

Fecha de Resolución: 1 de Enero de 2016
 
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En la ciudad de General Pico, provincia de La Pampa, a los veintidós días del mes de setiembre del año dos mil dieciséis, se reúne en ACUERDO la SALA B de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, L. y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados "BARGEL, H.A.C.B., J.M.S./ INCIDENTE DE REVISIÓN" (expte. Nº 5811/16 r.C.A.), venidos del Juzgado de Ejecución, Concursos y Quiebras de esta Circunscripción El Dr. M.C.M., sorteado para emitir el primer voto, dijo 1. El trámite: A fs. 5/8 H.A.B. promovió incidente de revisión contra el concursado J.M.B., a raíz de la resolución dictada en el marco del proceso concursal n° 44.363/14, por cuyo intermedio se declaró inadmisible el crédito que pretendía verificar en base a tres contratos de mutuo dinerario De acuerdo a la documentación reservada, puede decirse que en el contrato de mutuo fechado el día 24/04/2014 se estableció un préstamo de $ 44.000, cancelable en un plazo de 31 días a contarse desde la fecha de celebración (cláusula 1ra.), se pactó un interés punitorio del 0,25% diario (cláusula 2da.) y en garantía de restitución del préstamo el mutuario dijo entregar al mutuante cuatro (4) cheques cuya numeración, vencimientos y montos fueron detallados (cláusula 5ta.). En tanto el contrato de fecha 30/05/2014 se suscribió por la suma de $ 65.128, se estableció su cancelación en un plazo de 35 días desde la fecha de celebración (cláusula 1ra.), se pactó un interés punitorio del 0,25% diario (cláusula 2da.) y en garantía de restitución del préstamo el mutuario dijo entregar a favor del mutuante cuatro (4) cheques cuya numeración, vencimientos y montos fueron detallados (cláusula 5ta.). Finalmente, el contrato de fecha 26/06/2014 se suscribió por la suma de $ 57.249, se fijó su cancelación en un plazo de 50 días desde la fecha de celebración (cláusula 1ra.), se pactó un interés punitorio del 0,25% diario (cláusula 2da.) y en garantía de restitución del préstamo el mutuario dijo librar a favor del mutuante tres (3) cheques cuya numeración, vencimientos y montos fueron detallados (cláusula 5ta.) El concursado contestó la demanda (fs. 17/19), expresó que al no aportarse ninguna documentación orientada a probar la entrega del dinero el incidente de revisión debía ser rechazado, con costas. En cambio, sindicatura emitió dictamen (fs. 81/82vta.) aconsejando la verificación del crédito pretendido en la suma de $ 174.777,57 El a quo dictó resolución a fs. 95/98 rechazando el incidente e imponiendo las costas al incidentista. Reguló los honorarios de los letrados intervinientes, del perito contador y del síndico. Apelaron el incidentista y sus letrados, expresando agravios conjuntamente a fs. 106/109, los que fueron contestados por el incidentado a fs. 117/119vta. También dedujeron recurso de apelación los abogados de este último, obrando el memorial a fs. 123/124, el cual fue contestado por la contraparte a fs. 126. Por su parte, sindicatura contestó sendas apelaciones a fs. 130/132. 2. La resolución apelada. El sentenciante, para resolver del modo en que lo hizo, fundamentó su pronunciamiento en las siguientes bases: a) el incidentista no aportó pruebas pertinentes para desvirtuar lo resuelto en el concurso preventivo n° B-44.363/14, no existiendo elementos para modificar la decisión adoptada en los términos del art. 36 de la LCQ, donde se determinó que no estaba probada la causa de la obligación al carecer los documentos de fecha cierta y no se encontraba acreditada la entrega del dinero (perfeccionamiento), sin que la entrega de unos cheques pueda ser prueba suficiente para ello y; b) el incidentista pretende improcedentemente comparar su situación de prestamista particular con la de un banco y la de otros acreedores. 3. El recurso del incidentista: Como aspecto central de su agravio, expresa que no se aportaron nuevos elementos de prueba porque alcanza con los que se acompañaran con el pedido de verificación de crédito, añadiendo que la cuestión a resolver es más jurídica que probatoria. En ese rumbo, manifiesta que los contratos de mutuo están reconocidos por el deudor, surge de ellos la entrega del dinero, la tenencia de cheques dados en pago y que aquéllos adquirieron fecha cierta antes de la presentación en concurso preventivo. Desde aquí anticipo que, en mi opinión, el planteo recursivo del incidentista merece obtener favorable recepción. En estas actuaciones no se discute que en la causa n° X-44.331/14 y en base a tres contratos de mutuo denunciados como incumplidos, B. solicitó judicialmente la quiebra de B. y éste, con posterioridad, peticionó su concurso preventivo. Del mismo modo, puede afirmarse que el incidentado no desconoció la autenticidad de las firmas que se le atribuyen y se encuentran estampadas tanto en los contratos de mutuo como en los cheques detallados en tales instrumentos, que fueran rechazados por el banco girado. Más aún, al impugnar el crédito en la etapa verificatoria, B. reconoció las operaciones de préstamo mantenidas con B. ("...La operatoria que realizaba con el Sr. H.B. -entre otras personas- era el préstamo de dinero..."), aclarando incluso que debió acudir a ese tipo de financiamiento para poder continuar con su actividad y cumplir sus obligaciones. En cambio, se encuentra en abierta discrepancia la efectiva percepción por parte de B. de los montos dinerarios consignados en los mutuos de referencia. En lo que respecta a la carencia de fecha cierta de los contratos de mutuo invocados por el incidentista, vale decir que la exigencia prevista en este terreno por el art. 2.246 del Código Civil -temporalmente aplicable al sub lite- no tiene trascendencia en relación al incidentado. Es que los instrumentos privados hacen fe entre las partes desde que son reconocidos y, en nuestro caso, vale memorar que B. no desconoció las firmas que se le atribuyen estampadas al pie de tales instrumentos, ello al margen de su explícito reconocimiento acerca de la concreción de las operaciones de préstamo. En rigor, la exigencia de fecha cierta que contempla ese dispositivo legal, atento las particularidades del caso, sólo tendría efectos en relación a terceros, mas en este aspecto, como lo advierte el recurrente, en la especie se ha verificado el presupuesto de hecho receptado por el inciso 1° del art. 1.035 del Código Civil, por obra de la exhibición de los mutuos en cuestión con la promoción, en fecha 20/08/2014, de las actuaciones caratuladas "B., H.A.c., J.M.s. Quiebra" (Expte. B-44.331/14). Vale decir que a partir de ese día, los contratos en los cuales se instrumentaron los mutuos adquirieron la condición -fecha cierta- que la ley exige para que un acto privado pueda hacer fe frente a terceros y, consecuentemente, resultaron oponibles en tal calidad a la masa falencial. En la línea argumental del decisorio atacado se sostiene que era necesario que se acreditara la entrega del dinero. En sus agravios, el recurrente asevera que tal circunstancia se encuentra debidamente demostrada. De modo que, corresponde establecer si ese ineludible extremo se encuentra verificado, pues de no encontrarse cumplido tal recaudo no podría existir deber de restituir y, por ende, ello sellaría la suerte adversa de la apelación. Como es sabido, en función de lo prescripto por el art. 2.242 del derogado Código de V.S., el contrato de mutuo ostenta carácter real, a diferencia de lo normado en la materia por el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, en el cual ha pasado a revestir naturaleza consensual (ver art. 1.525, CCyCN). En base al carácter real antes indicado, y conforme a la redacción del art. 2.240 de aquel ordenamiento legal, la entrega de la cosa se convierte en un requisito o condición sine qua non, que perfecciona el contrato. En materia probatoria de la entrega de la cosa como modo de perfeccionamiento del contrato de mutuo, calificada doctrina ha dicho que siendo un hecho, puede utilizarse cualquier medio probatorio (Tratado de los contratos, R.L.L., pág. 378, R.C.). Asimismo, en relación al asunto la jurisprudencia ha sustentado un criterio amplio de apreciación (Código Civil, A.J.B.-.E.I.H., tomo 4E, págs. 345/346). En el caso que nos convoca, considero que la entrega del dinero que tuviera por objeto los tres contratos de mutuo se encuentra acreditada. Ello así, por cuanto en la cláusula primera de cada uno de los contratos se consignó expresamente la siguiente mención: "El Mutuante da en préstamo al Mutuario la suma de $...". En mi opinión, esta manifestación contractual es elocuente, pero además, esa contundente constancia documental se enlaza armónicamente con lo asentado en la cláusula 5) de los aludidos contratos, donde se estableció que: "En garantía de la restitución del préstamo, el Mutuario entrega al Mutuante cheque/s que se detallan a continuación...", estipulación que al fin de cuentas viene a esclarecer por qué B. detentaba la tenencia de los cartulares que fueran rechazados por la entidad bancaria girada y cuyas firmas -se insiste- no fueron desconocidas por su librador -B.-, algunos de los cuales fueron acompañados a esta causa incidental. A mayor abundamiento, lo antes expuesto no puede ser escindido del propio expreso reconocimiento formulado por B. en su pieza impugnatoria del crédito -he tenido a la vista el legajo acreedor n° 10-, donde, en lo que aquí interesa, admitió la celebración de las operaciones de préstamo dinerario con el incidentista, motivadas según relatara en la necesidad de financiarse para continuar con su actividad. Por su parte, la expresa constancia inserta en la cláusula primera de los contratos de mutuo no se ve debilitada por el hecho de que a fs. 68 de autos la AFIP informara que B. no se encontraba registrado ante el organismo recaudador en la actividad de "Otorgamiento de créditos o préstamos". Es que, a mi modo de ver, esta inobservancia registral impide deducir la no entrega a B. de las sumas de dinero consignadas en...

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