Sentencia Nº 5509/14 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2015

Fecha de Resolución: 1 de Enero de 2015
 
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[CCGP]MAIDANA, E.R..12.2015 En la ciudad de General Pico, provincia de La Pampa, a los veintitrés días del mes de diciembre del año dos mil quince, se reúne en ACUERDO la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, L. y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados "MAIDANA, E.R.C.P., G.H.S./ LABORAL" (expte. Nº 5509/14 r.C.A.), venidos del Juzgado de Primera Instancia en lo L. de esta Circunscripción.- - El Dr. A.P.B., sorteado para emitir el primer voto, dijo:- - I.E.R.M. promovió juicio laboral contra G.H.P. por la suma de $ 133.076,26 con más el pago de diferencias salariales por el período no prescripto, rubro que no cuantificó estando a lo que surja de la pericia contable. Dijo que en fecha 16/04/2012 se dio por despedido -despido indirecto- por las causales siguientes: a. falta de pago de los haberes de marzo de 2012; b. falta de pago de diferencias salariales cuyo pago había intimado, y c. falta de asignación de tareas (ver demanda de fs. 122/131).- - La accionada solicitó que se rechace la demanda aduciendo que fue el trabajador quien hizo todo lo posible para terminar con la relación laboral, y afirmó que no existían causas que justifiquen el despido indirecto referido (ver contestación de demanda de fs. 330/332).- - El juez de grado en la sentencia de fs. 494/502, tuvo por injustificado el despido indirecto propiciado por el demandante y rechazó en todas sus partes los rubros indemnizatorios. Para así decidir dijo que a partir de la sanción disciplinaria que la empleadora le aplicó al trabajador -suspensión por 15 días-, el trabajador incurrió en una clara conducta rupturista lo que quedó evidenciado en el cruce epistolar mantenido entre las partes, en donde el actor fue introduciendo nuevos reclamos hasta darse por despedido mediante telegrama cursado el 16/04/2012. Con respecto a las tres causales invocadas para justificar el despido indirecto, el a quo afirmó que no se había probado en el proceso que la demandada no le había dado tareas al actor. En cuanto a las otras dos causales, esto es, falta de pago de diferencias salariales y falta de pago de haberes de marzo de 2012, teniendo en cuenta la conducta rupturista del trabajador desde el momento en que le aplicó la sanción disciplinaria y mantenida durante el lapso de tiempo transcurrido durante el intercambio epistolar, entendió que no se trataron de incumplimientos con la entidad suficiente como para justificar el despido indirecto.- - Admitió parcialmente la demanda: a) en concepto de diferencias salariales en la suma de $ 3.543,57 que comprende los períodos marzo de 2010 a febrero de 2012, como lo determinó el perito contador actuante en el Anexo I de fs. 454, monto que no incluye los meses marzo y abril de 2012; y b) como liquidación final: 21 días trabajados en marzo de 2012: $ 2.823,97 y SAC proporcional 1° semestre 2012: $ 910,47; c) Intereses: el a quo señaló que la suma total adeudada al trabajador en concepto de diferencias salariales y liquidación final determinadas al 21/03/2012 alcanzan la suma total de $ 7.278,01, suma a la que corresponde aplicar intereses hasta la fecha de su efectivo pago; y d) C.: dijo que teniendo en cuenta el monto reclamado (monto del proceso) y la suma por la que prospera la demanda, impuso las costas al actor vencido en el 94,50% y al demandado en el 5,50%.- - La parte actora apeló a fs. 504, expresó agravios a fs. 513/520, los que fueron contestados, por la accionada a fs. 524/525.- - La parte demandada apeló a fs. 507, expresó agravios a fs. 528/529, los que fueron contestados por la actora a fs. 532/534.- - II. Recurso de la actora: - - 1. El juez de grado en la sentencia recurrida, luego analizar el intercambio epistolar mantenido por las partes y la conducta asumida por cada una de ellas, afirmó que existió por parte del trabajador una conducta rupturista del vínculo laboral, sosteniendo en definitiva que: "...teniendo en cuenta las constancias obrantes en el expediente, la prueba producida y la conducta asumida por las partes en la etapa previa a la instancia judicial, no tengo dudas de que el trabajador, desde el inicio del conflicto buscó forzar la extinción del vínculo laboral, partiendo de la impugnación a la sanción disciplinaria, desechando la vía pertinente para su cuestionamiento y revisión, invocando incumplimientos patronales de menor magnitud y desconociendo el ofrecimiento de tareas que la empresa ponía a su disposición, por lo que estimo que no se han configurado los presupuestos que configuran una injuria de la envergadura necesaria como para habilitar al empleado a darse por despedido, por lo que el reclamo indemnizatorio fundado en el despido indirecto y rubros que lo componen no ha de prosperar" (sic fs. 501 vta.).- - 2. El actor recurrente en su 1° agravio cuestiona precisamente lo decidido por el juez en cuanto entendió que el despido indirecto propiciado por el trabajador carecía de una justa causa de tal envergadura que lo hubiese justificado. Discrepando con el a quo, dice que se han configurado incumplimientos graves de parte de la demandada que justificaron el distracto laboral en forma indirecta. Para demostrar el desacierto de lo decidido en la primera instancia comienza a relatar cronológicamente los hechos sucedidos y el intercambio epistolar mantenido por las partes, y luego de puntualizar el mismo, sostiene y reitera que mediante el telegrama de 16/04/2012 se dio por despedido: por falta de cumplimiento a las intimaciones cursadas, falta de asignación de tareas, falta de pago de sus haberes de marzo de 2012 y de diferencias salariales reclamadas. Luego se refiere al hecho que dio motivo a la sanción disciplinaria, a lo declarado por E. y C. al respecto, y por el propio M., para afirmar que no hubo incumplimiento alguno de parte del trabajador que justificara la sanción disciplinaria, posteriormente impugnada por el trabajador, haciendo caso omiso al pedido de que se deje sin efecto, para reiterar que la demandada nunca abonó los haberes de marzo de 2012, los devengados durante el curso de la suspensión y el resto de los días tampoco. Con respecto a la causal del distracto, entre otras cosas dice que al día 9 de abril de 2012 continuaba sin saber dónde tenía que trabajar, qué tareas tenía que realizar y sin cobrar su sueldo de marzo de 2012, motivo por el cual, dice, remitió el telegrama de fs. 12 intimando la asignación de tareas y que se le abonaran los rubros adeudados, bajo apercibimiento de considerarse injuriado y despedido. Solicita se revoque la sentencia en ese punto y se admitan los rubros indemnizatorios reclamados por el despido. Se agravia (2° agravio) porque el juez dispuso que por el mes de marzo de 2012 al actor sólo le correspondía percibir la remuneración por 21 días, afirmando la recurrente que le corresponde percibir la remuneración completa de dicho mes. Pide se condene a la demandada a pagar la indemnización del art. 2 de la ley 25.323 (3° agravio).- - Los tres agravios se tratarán en conjunto en la medida que se lo estime necesario.- - 3. El demandado G.H.P. es el titular y director de la Agencia de Investigaciones y Vigilancia Privada conocida con el nombre "EXCEL" Organización de Seguridad, empresa cuyo asiento principal lo tiene en la ciudad de Santa Rosa de esta provincia. Entre los distintos lugares donde ofrece sus servicios de Control y Vigilancia -sea a empresas o a personas físicas- es en la ciudad de General Pico, donde no cuenta con oficinas pero sí con un encargado que es el Sr. J.O.C. radicado en la misma ciudad, que es quien se encarga fundamentalmente de organizar y coordinar las tareas de los empleados del Sr. P., que se desempeñan como custodios y vigiladores. El actor M., radicado en la ciudad de General Pico, comenzó a trabajar para P. el 01/02/2000 (ver fs. 178/178 vta. y 189/200), encontrándose inscripto como empleado de comercio con la categoría Maestranza "A" del CCT 130/75. Según lo declarado por algunos testigos y lo que surge de la documental glosada a autos, la empresa de P. en esta ciudad prestó servicios en lo que fue el ex supermercado K., en las instalaciones de la Ex Usina de la Administración Provincial del Energía (APE) (fs. 451) y en el supermercado de propiedad de la firma Wall - Mart Argentina S.R.L. (fs. 450), conocido con el nombre C. Más (ver testimonio de O. de fs. 400/401), empresa esta última a la que le sigue prestando servicios de custodia y de vigilancia, teniendo asignado el personal de P. el sector externo del establecimiento que comprende la playa de estacionamiento donde los clientes estacionan sus vehículos y la playa donde se descarga la mercadería que abastece al supermercado. A su vez, la empresa C.M. cuenta con su sistema propio de seguridad interna, estando al frente del mismo el J. de Seguridad de todo el establecimiento comercial que es el Sr. C.E., persona que, obviamente, es el que dispone y da las órdenes directas sobre todo lo que tiene que ver y cómo se deben desarrollar las actividades que tengan vinculación con el control y la vigilancia del establecimiento y de la mercadería que se descarga en el playón por parte de los proveedores.- Previo a analizar la cuestión introducida en el primer agravio, cabe destacar algunas modalidades con las que se desarrolló la relación laboral entre el actor y la demandada a lo largo de los doce años que duró la misma, cuestión que fue correctamente apuntada por el juez en la sentencia recurrida, aspectos que de algún modo se encuentran vinculados con lo decidido por el sentenciante y con las críticas introducidas por el actor recurrente. En primer lugar debe señalarse que la empleadora nunca abonó los sueldos mediante depósito bancario. Cuando se debían abonar los sueldos, era el propio Sr. P. quien viajaba desde Santa Rosa a General Pico a pagarlos. El pago se hacía siempre en dinero efectivo y no existía un único lugar predeterminado a donde debían concurrir los...

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