Sentencia Nº 5340/14 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2014

Fecha de Resolución:29 de Febrero de 2008
 
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En la ciudad de General P., provincia de La Pampa, a los dieciséis días del mes de diciembre del año dos mil catorce, se reúne en ACUERDO la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, L. y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados "ARGÜELLO, J. C/ ALVEAR FOOT BALL CLUB S/ PROCESO LABORAL" (expte. Nº 5340/14 r.C.A.), venidos del Juzgado Civil de Primera Instancia N° 1 de esta Circunscripción El Dr. A.P.B., sorteado para emitir el primer voto, dijo I.A. del caso: a) A.S.B. en nombre y representación de su hija menor de edad J.A., promovió demanda laboral por accidente "in itinere" contra ALVEAR FOOT BALL CLUB de la localidad de Intendente A. de esta provincia, reclamando el pago de una indemnización, calculada en base a un ingreso mensual de $ 3.000,00 y como prestación de pago único, de $ 502.777,77, con fundamento en la Ley de Riesgos del Trabajo 24.557, art. 15 inciso 2°, modificado por el art. 4° del Decreto Ley 1694/2009 y la compensación dineraria adicional de pago único contemplada por el art. 1° del decreto Ley 1694/2009 que modificó el art. 11 inciso 4°, apartados a), b), y c) de la Ley 24.557, por el fallecimiento del padre de la menor F.A.A. el 15/08/2009, acaecido por causa de una accidente automovilístico ocurrido el 26/06/2009. En subsidio y en atención a lo dispuesto por el art. 4° del Decreto Ley 1694/2009, para el supuesto que el tribunal no tenga por acreditado un ingreso mensual de $ 3.000,00, solicitó que como mínimo se condene a la demandada a abonar a la actora por este rubro la suma de $ 180.000,00 que prescribe la norma recién citada Pidió se declare la inconstitucionalidad de los art. 15 inciso 2°, 18, 19 de la LRT actualizados por Decreto 1278/2000, en la parte que dispone que el damnificado recibirá la prestación en forma mensual, pretendiendo el pago único de la misma, conforme doctrina sentada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación En la demanda, entre otras cosas, se afirmó que A. y B. se encontraban unidos en concubinato desde hacía nueve años y que de dicha unión nació la hija J.A.B. el 17/05/2007; que vivían en la ciudad de General P. de esta provincia y que la misma se encuentra a unos 50 kilómetros aproximadamente de la localidad de Intendente A. en donde la accionada tiene sus instalaciones deportivas. Que dado sus antecedentes como futbolista que militó en varios clubes y sus habilidades como tal, el Sr. A. a partir de enero de 2009 comenzó a jugar al fútbol para A.F.B.C. en el equipo de primera división, servicio por el cual percibía una retribución dineraria, actividad que desempeñó hasta el día del accidente automovilístico. Señaló que sus únicos ingresos eran los que obtenía del club demandado y que con ellos mantenía a su familia. Dijo que desde que se vinculó laboralmente en forma verbal con la demandada y hasta el último partido en el que participó, el club le abonaba por semana $ 750,00 por entrenar de lunes a sábados y jugar los domingos, lo que totalizaban $ 3.000,00 por mes. Dado que se domiciliaba en General P., todos los días debía trasladarse hasta I.A., algunas veces en su propio automotor y otras en el vehículo de I.P., también jugador del mismo equipo y fallecido en el mismo accidente de tránsito, siendo este último el conductor cuando ocurrió el siniestro. Se afirmó que cargaban nafta en una estación de servicios de la localidad de Intendente A. y que era el Club quien se encargaba de abonar dicho combustible. Que el accidente ocurrió en las inmediaciones de la ciudad de General P., cuando ambos jugadores volvían de I.A. por haber concurrido a un entrenamiento. En definitiva sostuvieron que entre el jugador fallecido y el club existió una relación laboral, resaltando que A. se desempeñaba exclusivamente bajo las órdenes de la entidad deportiva demandada, estando permanentemente a disposición de su empleador, ya que era lo único que hacía y era su medio de vida (ver demanda de fs. 8/28, modificación de fs. 31/34 y ampliación de fs. 41 y 45) b) ALVEAR FOOTBALL CLUB contestó la demanda a fs. 114/131 solicitando su rechazo. Negó que haya existido relación laboral con el actor. Afirmó que la entidad se encuentra constituida bajo la forma jurídica de una asociación civil sin fines de lucro; que jamás ha participado con sus equipos deportivos en ligas profesionales y tampoco ha tenido entre las filas de sus conjuntos deportivos jugadores profesionales; que siempre participó en actividades deportivas amateurs y que se encuentra afiliada a la Liga Pampeana de Fútbol y participa en los torneos que organiza dicha entidad, cuyo Reglamento General expresamente dispone que sólo podrán actuar jugadores amateurs. Afirmó que nunca ha acordado ni abonado remuneración alguna a los jugadores que integraron sus equipos, ni siquiera pagó viáticos por traslado o compensación de algún jornal perdido en sus trabajos particulares, como tampoco abonó premios o incentivos por partidos jugados. Admitió que el club se ha limitado en todos los casos a hacerse cargo de los gastos de los traslados de los equipos cuando los mismos deben jugar en localidades vecinas, ya sea contratando micros para su traslado o pagando el combustible a los simpatizantes o socios que ponen a su disposición desinteresadamente sus vehículos. Entre otras cosas destacó como dato importante que ponía de manifiesto el carácter amateur y la inexistencia de un vínculo de índole laboral entre el club y los jugadores, es que los entrenamientos del plantel de fútbol que compite en primera división fueron siempre programados en función de no afectar las obligaciones laborales o estudios de los jugadores, y en tal sentido dijo que los entrenamientos se han venido realizando en horario de la siesta, normalmente entre las 13:00 hs y 15:00 hs; agregando que muchos de los jugadores que llegan a integrar el equipo del club sin residir en la localidad de Intendente A. ni siquiera concurren a todas las prácticas semanales, haciéndolo sólo a algunas o directamente a ninguna. Reiteró que los jugadores que integran el plantel del club poseen diversas actividades laborales que ocupan su jornada diaria y son ajenas a la práctica del fútbol en la entidad, por lo que no es cierto que los deportistas que integran los equipos se encuentren a disposición permanente y exclusiva de los clubes. Afirmó que su relación con A. como jugador del equipo de primera división se desenvolvió dentro del ámbito precedentemente descripto; que ingresó voluntariamente a la entidad en enero de 2009 para intervenir en el torneo de la Liga Pampeana de Fútbol correspondiente a ese año dado que a fines de 2008 se encontraba sin club, habiendo integrado en los años anteriores diferentes equipos de la ciudad de General P.. Dijo que ningún acuerdo económico marcó el ingreso de A. al club, admitiendo que las únicas cuestiones que se trataron se relacionaron con sus concurrencias a los entrenamientos, por cuanto al domiciliarse en General P. (distante a unos 50 km de Intendente A.), el jugador manifestó que por razones familiares y laborales le resultaría difícil concurrir a todas las prácticas, además que le sería gravoso económicamente. Manifestó que se convino entonces que asistiría a cuanto menos tres entrenamientos semanales, y que su traslado se haría con otros jugadores de la ciudad de General P., quienes viajaban también a los entrenamientos en un auto particular y cuyo gasto de combustible era cargado a la cuenta corriente de un simpatizante del club. Agregó que si bien no conocía con precisión donde trabaja A. en la ciudad de General P. al momento del deceso, dijo que le constaba que éste no mantenía a su grupo familiar con su desempeño como futbolista, puesto que nada se le abonaba, reiterando que al momento de incorporarse A. invocó desempeñarse en relación de dependencia para limitar su concurrencias a los entrenamientos, y que sólo le constaba que según lo manifestado por el propio jugador a distintos dirigentes del club y compañeros de equipo, al menos hasta fines del año 2008 habría trabajado como empleado en un conocido comercio de venta de electrodomésticos en la ciudad de General P., lo que pone de manifiesto, dijo, la mendacidad de todo lo argumentado en la demanda en cuanto a que la única ocupación de A. era la de futbolista y que sostenía su grupo familiar con los ingresos de esa actividad. En definitiva con variados fundamentos la demandada sostuvo que no existió relación laboral alguna y que la relación se desenvolvió dentro de la actividad deportiva amateur. Respecto del accidente, admitió que el 26/06/2009 A. concurrió al entrenamiento que comenzó a las 13:00 hs y finalizó a las 15:00 hs, retirándose de las instalaciones del club a las 15:15 hs aproximadamente junto a otro jugador de la entidad, I.P., también oriundo de la ciudad de General P.; cargaron nafta en una estación de servicios ubicada en Intendente A. y partieron para General P. aproximadamente a las 15:30 hs conduciendo P. dado que el automotor era el suyo; posteriormente los dirigentes tomaron conocimiento del accidente automovilístico ocurrido en las inmediaciones de General P.. Manifestó que ambos jugadores sufrieron heridas de gravedad, falleciendo P. el 28/06/2009, mientras que A. fue internado inicialmente en el Hospital Gobernador Centeno de esta ciudad y posteriormente derivado al Hospital Lucio Molas de la ciudad de Santa Rosa. Se afirmó que desde el día siguiente del accidente automovilístico, directivos del club, socios y aficionados se pusieron a disposición de A. y en un gesto de solidaridad durante el mes de julio y parte de agosto de 2009 juntaron dinero en varias oportunidades y se lo remitieron a sus familiares para que pudieran afrontar, aunque sea mínimamente, los gastos extraordinarios derivados de su estancia en la ciudad de Santa Rosa, pero señalaron que sostener que esa colaboración constituyó pago de haberes o invocar esa...

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