Sentencia Nº 5124/13 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2013

Fecha de Resolución: 5 de Agosto de 2013
 
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En la ciudad de General Pico, provincia de La Pampa, a los cinco días del mes de agosto del año dos mil trece, se reúne en ACUERDO la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, L. y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados "PASQUETÍN, R.R. C/COOPERATIVA DE ELECTRICIDAD Y SERVICIOS PÚBLICOS RANCUL LDA. S/PROCESO LABORAL" (expte. Nº 5124/13 r.C.A.), venidos del Juzgado Civil de Primera Instancia N° 3 de esta Circunscripción.- El Dr. A.P.B., sorteado para emitir el primer voto, dijo I.A. del caso: a) El Sr. R.R.P. trabajó desde el 01/11/1983 hasta el 30/04/1995 para la Cooperativa Popular de Electricidad, Obras y S.icios Públicos "Realicó" Limitada, y a partir del 01/05/1995 lo hizo para la Cooperativa de Provisión de Electricidad, Obras y S.icios Públicos de Rancul Limitada (COSPRAL), para quien llegó a desempeñar el cargo de J. de Redes, que es uno de los cargos más altos que puede llegar a gozar un empleado dentro del organigrama de la Cooperativa. Fue despedido con causa por la empleadora el 30/01/2008.- b) R.R.P. promovió demanda laboral por despido por la suma de $ 118.661,92 (indemnización por antigüedad $ 109.534,08 e indemnización sustitutiva de preaviso: $ 9.127,84). Sostuvo que fue objeto de una persecución por parte del gerente de la empresa que comenzó a elevar informes verbales en su contra al Consejo de Administración, preparando las condiciones para ser objeto de sanciones primero y luego despedirlo. Hizo referencia que la primera sanción de un día de suspensión se le impuso en el año 2004 y que la verdadera persecución se inició a principios del año 2007, detallando el numeroso intercambio epistolar que mantuvieron las partes y las sanciones que se le aplicaron. Dio detalles de cómo se desenvolvió la relación laboral para concluir que fue injustamente despedido (fs. 29/34).- c) La Cooperativa de Provisión de Electricidad, Obras y S.icios Públicos de Rancul Limitada (COSPRAL) contestó la demanda a fs. 45/60, y dando otra versión de los hechos, afirmó que el despido fue justificado y solicitó el rechazo de la pretensión. Entre otras cosas planteó la prescripción de la acción (art. 256, LCT) y la prescripción para cuestionar judicialmente las sanciones disciplinarias (art. 67, LCT).- d) La prueba se proveyó a fs. 71/72, la que se produjo en los términos que surge de la certificación actuarial de fs. 83/84. Se clausuró el período probatorio (fs. 84). La parte actora alegó a fs. 259/260, y lo propio hizo la parte demandada a fs. 261/262.- e) La sentencia de fs. 265/272 rechazó en todas sus partes la demanda.- El juez para fallar del modo en que lo hizo esgrimió los argumentos siguientes: 1) refirió que la relación laboral, por alguna razón, fue deteriorándose a partir del año 2004; que los testigos y la propia empleadora definen al actor como una persona capaz en su trabajo; con el correr del tiempo comenzaron a darse situaciones, reflejadas en el constante intercambio de misivas, que daban cuenta de una relación tensa entre ambas partes, la existencia de sanciones al actor y finalmente, su despido mediante carta documento de fecha 30/01/2008 (fs. 24); 2) el sentenciante destacó que la empleadora en dicha misiva invocó como causal de despido la pérdida de confianza, en virtud de la violación de la prohibición de retirar elementos de la cooperativa para su uso personal y los antecedentes del actor (sanciones de índole similar) sumados a su jerarquía laboral, habiéndose valido para ello de un vehículo de la cooperativa y de un empleado bajo sus órdenes; 3) rechazó la excepción de prescripción de la acción. Con relación a las sanciones disciplinarias si bien dijo que el actor a través de este proceso no cuestionó dichas sanciones, recordó que el trabajador procedió a impugnar mediante telegrama cada una de las sanciones de la que fue objeto, pero esas sanciones fueron ratificadas por la patronal y las hizo efectivas sin que P. las volviera a cuestionar formalmente, afirmó que la acción para cuestionarlas se encuentran prescriptas, dado que las impugnaciones a las distintas sanciones las hizo con fecha 28/06/04, 20/09/07 y 10/10/07, y la demanda que generó este juicio la interpuso el 29/12/09; 4) con relación a la conducta del actor, tuvo en cuenta que se trata de un trabajador que cuenta con antecedentes disciplinarios, y que los testigos, sin perjuicio de tomar dichos testimonios con cautela por ser todos empleados de la accionada, refirieron que P. evidenciaba problemas en su trabajo en cuanto a su colaboración con la cooperativa (Scrimaglia, fs. 217; D., fs. 220; S., fs. 253; S., fs. 223/225; Cena, fs. 252 y A., fs. 237); 5) en cuanto al hecho principal que dio lugar a la causa penal por hurto, se encuentra acreditado que P. reconoció que se llevó los elementos, pero que su intención siempre fue devolverlos, que simplemente iba a utilizarlos y luego los devolvería negando el hecho de la "sustracción" (confesional fs. 211); sin entrar a analizar las verdaderas motivaciones que tuvo el actor, el juez destacó que objetivamente estaba probado que el actor retiró elementos de la cooperativa para su uso personal, y para justificar dicha conducta el trabajador afirmó que en la práctica era costumbre en el personal, y que, más allá de estar anoticiados de la prohibición, sobre la cual el actor reconoció haber estado notificado, los empleados continuaban retirando elementos de su lugar de trabajo sin autorización (ver sentencia fs. 269). Sobre este punto el sentenciante destacó la versión del gerente (fs. 217) quien al declarar como testigo afirmó que los empleados podían utilizar los elementos de la cooperativa, pero con su autorización, versión con la que coincidieron todos los testigos, remarcando que los empleados que declararon como testigos manifestaron que fueron notificados de tal prohibición, también el a quo recordó que al actor se lo notificó mediante carta documento de que estaba prohibido sacar cosas de la cooperativa para su uso personal sin la previa autorización de la gerencia (fs. 16), admitiendo el actor que se notificó de ello el 21/06/2007, por todo ello el juez tuvo por probado que P. no obstante estar expresamente notificado de la prohibición, retiró cosas de la empresa sin autorización, desplegando a sabiendas una conducta que estaba expresamente prohibida por la patronal (fs. 269 vta.); 6) con respecto a la proporcionalidad de la medida (el despido) y el disvalioso proceder imputado al trabajador, el juez recordó que los propios compañeros de trabajo le advirtieron al actor que no se lleve cosas de propiedad de la demandada sin autorización (A., fs. 241/243) y que en la comunicación rupturista la patronal invocó la pérdida de confianza, también tuvo en cuenta que el trabajador contaba con antecedentes disciplinarios y que P. estaba expresamente notificado de la prohibición, no obstante, la ignoró totalmente; que se trataba de un empleado con personal a cargo, lo que implica una mayor responsabilidad en el desarrollo de la actividad laboral, en quien la empresa deposita mayor confianza. En base a esos elementos, siendo irrelevante el escaso valor de los elementos que retiró, el juez concluyó que el actor actuó de mala fe, que incurrió en una conducta prohibida, entendiendo que constituyó una injuria con entidad suficiente como para justificar el despido.- Apeló el actor (fs. 273). El Dr. C.P.F. renunció al poder a fs. 285 y lo mismo hicieron los abogados S. y G. a fs. 287, presentándose como letrados apoderados del actor los Dres. G.C.M. y J.S. a fs. 299 y H.D.S. a fs. 303/304. El recurrente expresó agravios a fs. 310/320, los que fueron contestados a fs. 324/327.- II. El recurso de la parte actora 1. Se agravia porque el juez rechazó la demanda considerando justificada la causa de despido. Afirma que el juez no interpretó las pruebas a la luz de los antecedentes de la causa, y entre otras cosas hace referencia al desorden generalizado en la cooperativa, ignorando particularmente la mala relación existente entre el gerente Scrimaglia y el actor, refiere a una suspicaz persecución del demandado, que se le armó una causa penal para justificar el despido, e., afirmando que existió una clara desproporción entre la conducta del empleado, al retirar un elemento de escaso valor y la sanción de despedirlo. Hace referencia a...

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