Sentencia Nº 4910/12 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2012

Emisor:Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de la Pampa (Argentina)
Estatus:Publicado
Número de sentencia:4910/12
[CCGP] TRAVADELO, Ernesto-07.08.2012 PRUEBA – Carga de la prueba: doctrina de las cargas probatorias dinámicas [] 1 La moderna doctrina procesal coloca la carga procesal dinámica en cabeza de la parte que se encuentra en mejores condiciones de producirlas, principio que se encuentra incorporado en el último párrafo del art. 360 del Cód. Procesal, pero el hecho de que el código procesal haya receptado esta teoría para nada implica dejar de lado el principio general imperante en lo que se refiere a la carga de la prueba, régimen legalmente impuesto por la primera parte del referido art. 360 del Cód. Procesal. (voto Dr. Perez Ballester) [CCGP] TRAVADELO, Ernesto-07.08.2012 [] 2 LITISCONSORCIO – Confesión de un litisconsorte: no puede influir en la sentencia respecto a los restantes litisconsortes si la circunstancia no está probada con relación a éstos [...] "la confesión de uno de los litisconsortes no produce efectos respecto de los otros (...) sin perjuicio de que pueda servir como presunción respecto del litisconsorte no confesante", y se ha entendido que "la confesión o el juramento de un litisconsorte surte efecto respecto de él, pero no puede influir en la sentencia en cuanto a los otros litisconsortes si la circunstancia a que se refiere no está probada en relación con éstos" (Martínez, "Procesos con sujetos múltiples", T. I, p. 61/62 y jur. cit.; exptes. 2007/01 y 2842/04, r. C. A.).-(voto del Dr. Rodriguez) [CCGP] TRAVADELO, Ernesto-07.08.2012 PRUEBA – Carga de la prueba: doctrina de las cargas probatorias dinámicas. [] 3. El art. 360, C. Pr., establece, como principio general, que la carga de la prueba incumbe "a la parte que afirme la existencia de un hecho controvertido", y que "cada una de las partes deberá probar el presupuesto de hecho de la norma o normas que invocare como fundamento de su pretensión, defensa o excepción". No obstante, "tendrá la carga de probar los hechos, aquel que por las circunstancias del caso, se encuentre en mejores condiciones de arrimar a conocimiento del tribunal, el esclarecimiento de los mismos" (así está incorporado el principio de la carga dinámica de la prueba).- Va de suyo, entonces, conforme al texto legal, que si ambas partes están en las mismas o similares condiciones para acreditar un determinado hecho, la carga le compete, de acuerdo a la regla general, a quien afirmó su existencia. Sólo decae ella cuando, por "las circunstancias del caso", es el oponente a quien afirmó el hecho controvertido, el que está en mejores condiciones de esclarecer los hechos. (voto Dr. Rodriguez)- [CCGP] TRAVADELO, Ernesto-07.08.2012 En la ciudad de General Pico, provincia de La Pampa, a los siete días del mes de agosto del año dos mil doce, se reúne en ACUERDO la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados "TRAVADELO, Ernesto Alberto C/ORSO, Diego y otro S/DAÑOS Y PERJUICIOS" (expte. Nº 4910/12 r.C.A.), venidos del Juzgado de Primera Instancia Nº 1 de esta Circunscripción.- El Dr. Alejandro PÉREZ BALLESTER, sorteado para emitir el primer voto, dijo: I. Antecedentes del caso: a) Ernesto Alberto TRAVADELO es propietario de un establecimiento rural que arrendó a Mauro SOULÉ para la siembra de soja. El arrendatario SOULÉ contrató los servicios de un avión fumigador de propiedad o que explotaba la Sociedad de Hecho integrada por Daniel Eduardo TOBAL y Nicolás Abel TOBAL, con el objetivo de controlar malezas existentes en los predios sembrados con soja. El trabajo de fumigación aérea se hizo en el verano del 2004/2005, con un avión que podría haber estado tripulado por Diego Javier ORSO, piloto profesional que se dedica a realizar ese tipo de aplicaciones (aeroaplicador), y que cuando se hizo la pulverización referida era empleado de los mencionados Tobal. Sucede que cuando se hizo el trabajo sobre los sembradíos de soja, el herbicida utilizado también afectó árboles que se encontraban cerca del predio a fumigar, ocasionando la muerte y/o decrepités de muchas especies de álamos y en menor cantidad también resultaron afectados fresnos, árboles de propiedad del dueño del campo Sr. TRAVADELO.- -b) Ernesto Alberto TRAVADELO promovió demanda de daños y perjuicios contra Diego Javier ORSO, afirmando que era el piloto que volaba el avión cuando se produjeron los daños en los árboles, y que habría que sustituir 890 álamos y 100 fresnos solicitando el pago de una indemnización de $ 12.892,60, con más intereses. La responsabilidad civil del accionado la fundó en la culpa (art. 1.109 del Código Civil); y en subsidio de dicho factor de atribución de responsabilidad, también sostuvo que debería responder por el factor "riesgo" (art. 1.113, Cód. Civil), dado que el herbicida utilizado era potencialmente peligroso para los árboles dañados, y que el daño derivó del contacto del producto químico con las especies afectadas, además de que el demandado revestía el carácter de guardián del herbicida. Para el supuesto que el piloto Diego Javier ORSO haya actuado como dependiente de alguna otra persona física o jurídica, hizo expresa reserva de ampliar la demanda y accionar contra quien corresponda. (fs. 29/31).- c) Diego Javier ORSO al contestar la demanda negó -entre otras cosas- haber efectuado la fumigación en el avión que habría afectado los árboles del Sr. Travadelo. Entendiendo que la normativa aplicable al caso, es el Código Aeronáutico, en primer lugar opuso la excepción liberatoria prevista en el art. 228 de dicho cuerpo legal, norma que dispone que las acciones de reparación de daños causados a terceros en la superficie, que reconoce el art. 155, prescriben al año de producido el hecho dañoso. En forma subsidiaria también fundó la excepción de prescripción en el Derecho Civil, afirmando que la acción por daños y perjuicios se encuentra prescripta por tratarse de un supuesto de responsabilidad extracontractual y que el hecho dañoso ocurrió dos años antes de interpuesta la demanda, y según el actor la fumigación se habría efectuado en el mes de noviembre de 2004.- -En subsidio procedió a contestar la demanda y entre otras cosas dijo: 1) que es piloto comercial desde septiembre de 1994 y piloto aeroaplicador desde octubre de 1998; 2) que a la fecha en que se habría producido el supuesto hecho dañoso, era empleado de la Sociedad de Hecho "Tobal Daniel Eduardo y Nicolás Abel" -empresa que se dedicaba a prestar servicios de fumigación aérea y terrestre, y que era la propietaria y la que explotaba el avión fumigador que se menciona en la demanda-, y que como empleado se limitaba a fumigar los campos que le indicaba su empleadora; 3) aclaró que desconocía formalmente haber efectuado la fumigación que el actor refiere, en virtud de la gran cantidad de establecimientos rurales que ha fumigado en sus diez años como piloto aeroaplicador, y principalmente porque al momento de despegar -previo a la fumigación en sí-, se le informaban únicamente las coordenadas del predio sobre el que debía aplicar el producto, sin otros datos, es decir, la empleadora no le daba los datos de los propietarios y/o arrendatarios de los campos donde debía hacerse la aplicación; 4) que nunca manipuló los herbicidas y plaguicidas utilizados en los servicios de fumigación, dado que las empresas explotadoras del avión cuentan con personal idóneo para dicho trabajo.- -Por los fundamentos que expresó, sostuvo que en todo caso los únicos responsables del evento dañoso eran el arrendatario del campo, Sr. Mauro SOULE y la Sociedad de Hecho "Tobal Daniel Eduardo y Nicolás Abel" como propietaria y explotadora del avión fumigador, planteando como defensa la excepción de falta de legitimación pasiva y solicitando que se los cite a juicio en carácter de terceros de intervención obligada (art. 85, Cód. Procesal).- Cuestión prejudicial: señaló que a causa del hecho dañoso, Travadelo efectuó una denuncia penal, y que luego de dirimirse una cuestión negativa de competencia, la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió que dicha causa debía tramitar por ante el Juzgado Federal con asiento en la ciudad de Santa Rosa de esta provincia. Aclaró que en dicha causa, caratulada: "Agente Fiscal s/ Denuncia (infracción Ley 17.285)", Expte. Nº 8678/05, no fue citado a declarar y que desconoce todo dato relativo a la misma, motivo por el cual pidió la remisión de dichas actuaciones y formuló expresa reserva de ampliar los fundamentos de su contestación de demanda una vez que dicha prueba instrumental sea incorporada a este proceso (fs. 54/60).- -d) La actora contestó el traslado de las excepciones opuestas por Diego Javier ORSO a fs. 64/68 y el juez decidió que las mismas serían resueltas al dictarse la sentencia definitiva (fs. 72).- -Con respecto a la citación como terceros de Mauro SOULÉ y la Sociedad de Hecho "Tobal Daniel Eduardo y Nicolás Abel", la actora a fs. 73 expresó que si bien no se oponía a la citación pretendida por el accionado, señaló expresamente que no adhería a la citación y tampoco solicitaba la condena de los mismos, en los términos del segundo párrafo del art. 88 del Cód. Procesal.- -Mauro SOULÉ se presentó como tercero citado a fs. 86/89. Admitió que en el año 2004 alquiló el campo de Travadelo para sembrar soja; que contrató los servicios de un avión para fumigar los predios de soja "como se describe en la demanda"; dijo estar sorprendido con la versión de los hechos dada por Orso al contestar la demanda porque él mismo se trasladó al hangar donde se encontraba el avión y convino el trabajo con Orso personalmente; que Orso trabajaba para la firma de fumigación de propiedad de Nicolás Abel y Daniel Eduardo Tobal y que fue a éstos a quienes les abonó el trabajo de pulverización que se realizó en dos oportunidades, la primera a fines de diciembre de 2004 y la segunda a fines de enero o febrero de 2005; que quien conducía el avión era Orso y que se aplicó el herbicida Glifosato que él mismo...

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