Sentencia Nº 42134 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2020

Fecha de Resolución:18 de Febrero de 2020
 
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FALLO Nº 1223 - AUDIENCIA DE JUICIO DE LA SEGUNDA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL - Jueza Unipersonal Dra. M.J.G.

General Pico, 18 de febrero de 2020.

---VISTOS: Estos autos caratulados: “MINISTERIO PÚBLICO FISCAL c/ A.J.A. s/ABUSO SEXUAL CON ACCESO CARNAL", L. Nº 42134, y

---CONSIDERANDO:

1.- Que en mi carácter de Jueza de Audiencia de Juicio Sustituta de la Segunda Circunscripción Judicial en ejercicio unipersonal de la magistratura en los términos de los artículos 34 inc. 1º y 350 del C.P.P., he de sentenciar en este procedimiento de Juicio Común, que conforme la Acusación Fiscal y el Auto de Apertura del Juez de Control se siguió por el delito de ABUSO SEXUAL CON ACCESO CARNAL (Art. 119, 3er párrafo C.P), a título de autor (art. 45 del C.P.), en contra del acusado J.A.A., DNI Nº12757XXX, de 63 años de edad, nacido el 18/12/56, changarín, soltero, hijo de A. y M.O., domiciliado en XXX de XXX.

Asistió en carácter de Defensor Oficial al imputado el Dr. G.H.C.; representó al Ministerio Público Fiscal en el juicio la Dra. I.H..

2.-Antecedentes del Caso:

El proceso se inició en virtud de la denuncia radicada por I.A.C. ante la Comisaría de la localidad de XXX el día 18/05/2018, quien puso en conocimiento haber sido obligada por parte de su pareja J.A.A. a tener relaciones sexuales en horas de la madrugada de ese mismo día.

La Fiscalía procedió por Investigación Fiscal Preparatoria.

El Juez de Control Dr. A.G. dictó auto de apertura el día 14/12/18.

El día de 19/02/18 se realizó la Audiencia de Ofrecimiento de Prueba.

El Juicio Oral se desarrolló los días 10 y 11 de Febrero de 2020.

3.- a) Alegatos Iniciales: La F. afirmó que acreditaría que el imputado es el autor del ilícito que se investiga, consistente en que el día 18 de mayo de 2018 a las 02:00 horas aproximadamente en el domicilio ubicado en calle XXX de la localidad de XXX, provincia de La Pampa específicamente en el dormitorio que ambos compartían haber abusado sexualmente de su pareja, I.A.C., mediando acceso carnal (el hecho consistió precisamente en haberle introducido el pene en la vagina de la señora C.), no habiendo ella C. prestado consentimiento para dicho acto. Para ello se valdrá de la prueba ofrecida oportunamente en la audiencia de Art. 308 C.P.P. La figura penal por la cual se lo acusa es la de Abuso sexual con acceso carnal, conforme a lo establecido en el arts. 119, 3er párrafo, del Código Penal.

Por su parte, la defensa técnica del imputado, expresó que va a solicitar la absolución de su defendido atento a que el hecho no sucedió tal cual lo describió la fiscalía y que no se dio la figura del acceso carnal.

b) Cuestiones preliminares. Las partes no plantearon cuestiones preliminares.

c) Declaración del Imputado. Concedida la oportunidad de declarar al imputado, el mismo no declaró.

d) Pruebas. Abierto el período probatorio declararon como testigos:

1- Reproducción del testimonio de I.A.C. (denunciante), recibido en procedimiento de Cámara Gesell.

2- C.M.M.. Asistente Social y Técnica en Minoridad y Familia.

A preguntas de la F. contestó que hacía 23 años que trabajaba en la localidad de XXX en el área social. También hace 23 años que conoce a I.C. porque hacía las intervenciones con la escuela especial, ya que ella tenía dos hijos con capacidades diferentes, con retraso mental. Iban con el equipo a hacerle las visitas.

Contestó que I. primero vivía en una casa atrás de las vías en un rancho, una casa vieja y que ahí se hacían las primeras intervenciones. En ese momento ella se veía muy abandonada físicamente, al igual que sus hijos, hasta tal punto que con la municipalidad le habían ofrecido el baño del comedor escolar para bañarse antes de ir a la escuela, porque no tenían las comodidades suficientes. En las entrevistas, ella comentaba que se había encontrado en situaciones donde el marido la mandaba a acostarse con hombres. La casa tenía dos habitaciones, un pasillo, una cocina y, en la otra punta, un baño sin terminar. En la habitación había una cama de dos plazas y la cucheta donde dormían sus hijos y en la otra dormía su esposo, en la cual no se podía entrar porque tenía una cadena con un candado. En esa vivienda fueron los primeros contactos que había tenido con A.. Luego se siguió en contacto por los chicos, incluso con uno de los chicos se hizo una capacitación en la Municipalidad para que trabajara en el parque con una pasantía de la escuela especial, en la cual trabaja hasta el día de hoy, siendo monotributista y contando con una pensión graciable de provincia.

También se empezó a trabajar con I., tenía descompensaciones, le agarraban ataques de ira cuando tenía discusiones con el marido y siempre la acompañaba a salud mental a los tratamientos y, después, al seguimiento. I. tiene retraso mental con síntomas de depresión. La depresión estaba controlada desde salud mental y de la posta.

Respecto al abordaje, contestó que a la damnificada le dieron una casa de la provincia, del IPAV y se fue al pueblo. Tenía muchas descompensaciones muy seguidas, con ataques, por lo que se la internaba en la posta, se le daba la medicación y la ambulancia la llevaba a la casa. Agregó que cuando ella la acompañaba a su casa, el marido estaba ahí y “nada”. El marido nunca jamás acompañó ni en la educación de los hijos ni en el tratamiento médico, nunca. Explicó que ellos hacían el abordaje cada vez que I. pedía auxilio y que nunca se animó a denunciarlo. Ella solía ir a la posta por sus propios medios, que se manejaba sola. Cuando estaba con crisis o estaba mal, se dirigía a la posta, al juzgado, a ella o a un grupo de amigas que tenía en ese momento. Declaró que las descompensaciones habían sido hasta antes del hecho del 2018, que estaba con tratamiento psicológico, local, con el licenciado P.. Manifestó que los hechos de relevancia eran los ataques que a ella le agarraban cuando tenía discusiones con el imputado. En cuanto a la relación que tenían ellos, C.y A., describió que era complicada, que en todas las entrevistas que tuvieron en 23 años, ella nunca había podido hablar, ni los hijos, adelante del imputado. Que cuando la damnificada hablaba, lo hacía con sus amigas o en el Juzgado, o iba a su despacho y hablaba con ella o con el intendente de la situación. Nunca se pudo hacer una entrevista con el imputado o con ambos.

En relación a lo que ocurrió el 18 de mayo, a lo que dio pie a la denuncia, recordó que estaba en su casa, la llamaron por teléfono, eran tipo 17:30hs, era un jueves y estaba el psicólogo para atender a la damnificada. La llamó la enfermera, L., comentándole lo que la damnificada le había dicho. Automáticamente fue caminando a la posta, esperó a que el psicólogo se desocupara y entraron con A.a la terapia. Ahí ella relató lo que le había sucedido, que el marido la había agarrado a la fuerza y que habían mantenido relaciones a la fuerza, que ella no quería. Que entonces automáticamente la acompañaron a la Comisaría. Luego de la denuncia I. se sintió más aliviada porque no tenía a A. en su casa, estaba más en su casa, no se descompensó más, siguió un tiempo más la terapia de contención y tomaba la medicación correspondiente hasta la actualidad. Vivía con uno de sus hijos porque el otro está juntado.

En cuanto a las descompensaciones que tenía I., declaró que era por el sistema nervioso, que se les descomponía en la municipalidad cuando el imputado la mandaba a pedir dinero porque él no trabajaba, trabajaba solo de changas. Antes que le saliera la pensión a ella, la familia no tenía un sueldo estable más que el del hijo que le pagaban en la municipalidad.

I. iba todos los viernes a pedir y, cuando le decían que no, se descomponía. Se ponía mal porque sabía que tenía que llevar a su casa algo, porque era la única que llevaba dinero. Ella siempre fue muy buena madre, se preocupaba y se ocupaba de sus hijos hasta el día de hoy.

En cuanto a A., manifestó que en la casa él cocinaba y a veces lo vió lavando. A. hablaba muy poco de las cosas que pasaban en su casa, las referencias eran muy pocas. Explicó que cuando la dicente le había estado dando la medicación a A. los fines de semana y los feriados, veía que salía de una habitación, o sea que no compartía la comida con él, que él estaba cocinando y ella estaba tomando un té con pan. Que ella había ido durante un año y medio hasta que le salió la pensión.

Explicó que hubo episodios donde A. tomaba mal la medicación o no la tomaba y por ello se optó porque fuera a la posta y que alguien le diera la medicación los fines de semana. La medicación era por las ansiedades y la depresión.

Respecto al día 18 de mayo, explicó que lo que motivó que la damnificada hablara fue que ella tenía un amigo al cual le comentaba la situación, y este le decía que tenía que hablar con alguien, que tenía que hacer algo porque habían sido muchos años de hostigamiento, ayudando también el psicólogo al cual le manifestaba la situación.

Declaró que cuando la damnificada iba a la posta decía que se quería separar pero que no lo hacía por la casa y sus hijos. Que por ello nunca se separó ni lo denunció.

Manifestó que C. era una mujer sumisa con una vida muy agobiante de pobre, muy infeliz, de mucha tristeza. La gente del pueblo siempre la contuvo y la ayudó y que era como un personaje del pueblo, la llaman “T.”. No era oriunda de XXX, sino que era de la provincia de Buenos Aires. Cuando la dicente llegó a XXX la familia de I. ya estaba ahí. A. tampoco era oriundo de XXX.

En cuanto a redes de contención, manifestó que la damnificada siempre fue una mujer muy participativa y que había una señora que se llamaba C., y que tenía un taller de costura al cual todos los días iba la damnificada.

Antes del hecho, casi todas las semanas I. tenía un episodio de crisis.

A preguntas de la Defensa, contestó que lo que podía decir de A. es que cuando entraba a la casa, era muy educado, muy simpático, nunca le faltó el respeto. De su personalidad no podía decir nada porque era una persona que no salía a ningún lado...

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