Sentencia Nº 41 de Secretaría Civil STJ N1, 04-06-2009

Fecha de Resolución: 4 de Junio de 2009
 
EXTRACTO GRATUITO
PROVINCIA: RIO NEGRO
LOCALIDAD: VIEDMA
FUERO: CIVIL
INSTANCIA: SUPERIOR TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA PROVINCIA
EXPTE. Nº 23037/08-STJ-
SENTENCIA Nº 41

///MA, 3 de junio de 2009.-

Habiéndose reunido en Acuerdo los señores Jueces del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Río Negro, doctores V.H.S.N., A.I.B. y J.P.V., con la presencia de la señora Secretaria doctora E.E.A., para pronunciar sentencia en los autos caratulados: “G.S., R. c/EL REFUGIO S.A. s/COBRO DE PESOS –SUMARIO- s/CASACION" (Expte. Nº 23037/08-STJ-), elevados por la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y de Minería de la IIIa. Circunscripción Judicial, con asiento de funciones en la ciudad de San Carlos de Bariloche, para resolver el recurso de casación deducido a fs. 688/709, deliberaron sobre la temática del fallo a dictar, de lo que da fe la Actuaria. Se transcriben a continuación los votos emitidos, conforme al orden del sorteo previamente practicado, respecto de las siguientes:- -
C U E S T I O N E S

1ra.-¿Es fundado el recurso?

2da.-¿Que pronunciamiento corresponde?
V O T A C I O N
A la primera cuestión el señor J. doctor V.H.S.N. dijo:

Llegan las presentes actuaciones a conocimiento de este Superior Tribunal de Justicia en virtud del recurso de casación deducido por los actores, a fs. 688/709, contra la Sentencia Nº 56 de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y de Minería de la IIIa. Circunscripción Judicial, obrante a fs. 672/676, por la que se rechazó el recurso de apelación interpuesto por la actora contra la sentencia de Primera Instancia de fs. 553/557; la que –a su vez- rechazó la demanda incoada en los presentes autos.
///.- ///.-El recurrente se agravia de que la sentencia atacada viola lo dispuesto en los arts. 163, inc. 6* y 164 del CPCyC., ya que la Cámara omitió el tratamiento de cuestiones oportunamente planteadas por su parte y que eran esenciales para la resolución de la controversia de autos. De tal modo señala que cuando expresó agravios contra el fallo de Primera Instancia, objetó que el J. no considerara en la sentencia el hecho central de que con posterioridad a la celebración del convenio de locación de servicios entre G.S. y El Refugio S.A., con plena vigencia del contrato, los Sres. T., Presidente de El Refugio y B., conocieron y dieron conformidad con el contrato; con lo cual, si el mandatario excedió las facultades otorgadas en el mandato al contratar con un tercero, y posteriormente el mandante conoció el contrato, no lo objetó y admitió que continuase su ejecución, no puede posteriormente prevalerse del exceso en los límites del mandato, cuando el tercero contratante exigió el cumplimiento del contrato celebrado.

En el mismo sentido, el recurrente considera que también se omitió otra cuestión puesta a consideración de la Cámara, esta es la prejudicialidad –resultado del proceso penal- establecida por la propia demandada. Continúa expresando que con esa omisión, no sólo se incurrió en violación de normas procesales vitales en la estructura del juicio y las garantías; sino que también se violó el régimen del art. 1103 del Código Civil y el régimen de las prejudicialidades. Asimismo, se agravia de que la Cámara también ha omitido resolver sobre sus planteos de derecho. En este punto señala que lo que planteó como agravio es que aunque se creyera que D.S.L. violó los límites del mandato, y se concluyera que G.S. sabía de esa violación, el acto resulta anulable en los///.- ///2.-términos del art. 1045 Cód. Civil, y que en consecuencia no funcionaba la aplicación del art. 1038 C.C., que fue la gran excusa del J. de Primera Instancia para rechazar la demanda, supliendo la omisión del demandado de plantear la nulidad; y que es ese planteo, que la Cámara no trató, ni leyó, ni consideró, lo que acarrea la nulidad de la sentencia.

Seguidamente manifiesta, que aparte de la omisión de tratar sus agravios de derecho, el sentenciante de grado, no dirimió cuál es la aplicación correcta de la ley, si la que dijo el J. de Primera Instancia o la que sostiene su parte. Además, en este punto afirma que aún en la hipótesis sostenida por el J. de grado, tenía que prosperar la demanda porque no se hizo la declaración judicial de nulidad del acto jurídico; y aunque la nulidad fuere manifiesta, y absoluta, y el acto nulo, no se puede privar de los efectos al acto si no hay declaración judicial de nulidad. Concluye sobre esta cuestión, que el acto de un mandatario en exceso del límite del mandato es anulable, si es que como en este caso, depende de una investigación de hecho (art. 1045 C.C.), por lo que debió mediar sentencia declarativa; y además, fundamentalmente, es un tipo de nulidad relativa que depende, inexcusablemnte, de petición de parte (art. 1048 C.C.), lo que no se efectuó.

Por otra parte, el recurrente se agravia de que la sentencia de Cámara incurre en arbitrariedad: 1)por falta de fundamentación, por insuficiente tratamiento en lo referido a los alcances y límites del mandato de Dos S.L., ya que –a su criterio- no se puede decir que el mencionado mandatario privilegió el interés individual frente al interés del mandante, sin decir cuál es el interés individual de aquél, que por lo demás, no aparece explicitado en ningún lugar del expediente; 2)por efectuar una afirmación apodíctica (que///.- ///.-no se demostró el hecho) existiendo una profusa y extraordinariamente abundante prueba que lo demostraba. Además el recurrente considera que se configura arbitrariedad sorpresiva, cuando la Cámara expresa que: “...no se ha invocado y demostrado la necesidad de la suscripción de la locación en crisis...”, ya que nunca se puso en temario que la necesidad de la celebración del contrato es un requisito para hacerlo cumplir, y que además la demostración de necesidad de la celebración de un contrato jamás es materia de razón para reclamar su cumplimiento, más allá que se encuentra plenamente demostrada dicha necesidad; 3)por prescindencia de prueba decisiva y falta de fundamentación, en tanto que es absolutamente injusto, que la Cámara le reste todo valor a la confesión ficta, sin decir, cual es la prueba rendida que la invalida; 4)por violar todas las normas sobre el proceso probatorio, ya que las manifestaciones efectuadas por D.S.L. en el acta de fs. 310 no son una prueba legal en la que el J. pueda cimentar su decisión. Además señala que los dichos en el acta de fs. 310 y siguientes, no dicen lo que el fallo dice que dicen, ya que el fallo dice que D.S.L. dijo que empleó ardides frente a la inminente revocatoria del mandato, entre los cuales estaba la realización del contrato de autos, y Dos S.L. enumeró solamente como ardid la convocatoria a asamblea para que el poder volviera a los copropietarios.

Ingresando al examen del recurso de marras, se advierte que si bien el recurrente, mayormente se agravia por la violación de los arts. 163, inc. 6* y 164 del CPCyC., al entender que la Cámara omitió el tratamiento de cuestiones oportunamente planteadas por su parte y que eran esenciales para la resolución de la controversia de autos; cierto es///.- ///3.-que la cuestión de fondo que se discute en autos es la de determinar si el mandatario había actuado o no dentro de sus facultades, y en todo caso si la actuación del mandatario –extralimitando el mandato- fue...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA