Sentencia Nº 35210/1 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2018

Fecha de Resolución:14 de Mayo de 2018
 
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FALLO Nº 45/18. P.A. -SALA "B": En la ciudad de Santa Rosa, capital de la Provincia de La Pampa, a los veintidós días del mes de noviembre de dos mil dieciocho, se reúne la Sala B del Tribunal de Impugnación Penal, integrada por los señores Jueces Fernando G. Rivarola y Mauricio F. Piombi, asistidos por la Secretaria María Elena Grégoire, a los efectos de resolver el recurso de impugnación interpuesto por el abogado Carlos Pedro Febre, defensor de D. D. G. en Legajo N° 35210/1, caratulado: "G., D. D. s/ Recurso de Impugnación" contra la sentencia n°960 dictada con fecha 14 de mayo de 2018,

RESULTA:
I.) Que el Juez Heber Alcides Pregno, de la Audiencia de Juicio de la Segunda Circunscripción Judicial, en ejercicio de la jurisdicción unipersonal, mediante sentencia N° 980, condenó a D. D. G., DNI N° [xxx]; como autor material y penalmente responsable de “abuso sexual simple, agravado por el vínculo” (art 119 primer y último párrafo en relación con el inc “b” cuarto párrafo del CP) en perjuicio de A. M. por el hecho ocurrido el día 7 de abril de 2017 (Hecho Nº 1) a la pena de tres (3) años de prisión de ejecución condicional y costas. (arts. 26, 40, 41 del CP y 355, 474 y 475 del CPP); imponiéndole por el plazo de dos (2) años las siguientes reglas de conductas ( art. 27 bis del CP): Fijar residencia y someterse al control del ente de políticas socializadoras, abstenerse de acercarse a la menor damnificada, como así también abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto o comunicación para con la misma y, someterse a un tratamiento psicológico previo informe que acredite su necesidad y eficacia.

II) Que el Abogado defensor Carlos P. Febre comparece en tiempo y forma a impugnar la sentencia condenatoria contra D. D. G., en virtud de lo dispuesto por el art. 400 inc. 2 y 3 y 401 inc. 6 del C.P.P., solicitando que se haga lugar al recurso y se revoque la misma, disponiéndose la nulidad del proceso y la absolución (1er y 2do. agravio) o, en forma subsidiaria, la absolución (3ter y 4to. agravio).

El defensor se agravia en primer término por la nulidad de la denuncia efectuada por la Sra. M.E. R. y actos consecutivos. El a quo rechaza el planteo de invalidez del acto preprocesal -denuncia efectuada ante la policía de Ing. Luigi-, diciendo que fue realizado conforme lo dispuesto por el art. 276 del CPP.-De los arts. 159 y ss. del C.P.P., surge el fundamento de lo pedido, al advertirse en la audiencia de juicio que al tomarse la denuncia se interrogó a la menor, se solicitó se decrete la invalidez del acto.- Se han violado las previsiones establecidas por los arts. 94 inc. 4, 111 y 284, todos del C.P.P.

En segundo término solicita se declare la nulidad de la testimonial brindada mediante Cámara Gesell.

La petición obedece a que en este caso específico la ausencia de imagen privó al Tribunal de juicio y a esa parte de controlar el desarrollo de lo sucedido. La intérprete, en su informe elevado al Tribunal, con fecha 19/04/2017, concluye que la niña hace mención somera que le tocó la cola y el papá le pegó.

Agrega que el perjuicio está constituido, en tanto que conforme surge de la transcripción del interrogatorio efectuado, la niña dijo que su padre le tocó la cola y ello constituyó la única prueba utilizada para condenar al imputado.

El defensor transcribe luego que la Lic. Pirás siguió preguntando, para que la niña indique mediante señas a qué parte del cuerpo se refería, sin que se sepa qué sucedió. Frente a ello, al carecer de imágenes, alega el recurrente que se desconoce si señaló alguna parte o no, y en su caso, cuál fue.

Concluye el recurrente que la respuesta dada, en caso de haber sucedido por ejemplo que hubiese señalado la cola del cabello, habría sido suficiente para dictar una sentencia absolutoria.

Agrega el letrado que a partir del minuto 30:00, surge lo siguiente: "La intérprete le preguntó: Alguien te ha tocado en alguna parte de tu cuerpo que no te tenía que tocar.- contesto: papá.- Le pide que le cuente todo sobre eso y la niña calla.- Le preguntó que te toco tu papá, contestó: la cola. Le preguntó a que le llamas la cola y no contestó. Le pidió que le señale a qué le llama una cola y no lo hizo.- Le dijo que la cola del pelo se la llama cola y nada dijo.- Le repreguntó en que parte le tocó y no dijo nada. Le preguntó si ella cola le llama a la parte donde hace pis y caca y nada dijo."

Concluye la defensa que en este caso en el que se aduna el mutismo de la niña, la ausencia de imágenes impide conocer con certeza la prueba que constituyó la base de la acusación.

Por ello, solicita la invalidez del testimonio brindado y la sentencia fundada en el mismo, como acto consecutivo.

Por último, alega errónea interpretación de la prueba. Al respecto manifiesta que el a quo, condenó a G., por el hecho que fuera descripto de la siguiente forma: "El día viernes 07 de abril del año 2017, aproximadamente a hs. 20.00, en momentos en que se encontraba en la vivienda de Daniel Verna (primo del imputado), sita en la localidad de Ingeniero Luiggi, junto a su hija A. C. G., M. (de 9 años de edad), la sentó sobre sus piernas y la manoseó, a través de tocamientos en la cola (por encima de la ropa)."

Entiende el defensor que el Juez fundamenta su sentencia, en lo relatado por la niña en su testimonio brindado en cámara Gesell.

Solicita, por cuestiones de brevedad y ante la hipótesis que no se declare la invalidez acto reseñado en el acápite anterior, que los argumentos allí vertidos, impiden que sea utilizada como prueba de cargo contra el imputado, en tanto se desconoce a cuál parte de su cuerpo se refiere cuando dice que le tocó la cola.

A ello, el recurrente agrega que hay que sumarle que no ha sido constatado por otra prueba periférica e independiente, como la valoración sobre su credibilidad o una pericia sicológica que determine la existencia de indicadores de haber sido víctima de un delito contra la integridad sexual.

Reiterando su postura sobre que el hecho criminoso imputado no se ha acreditado.

En la declaración testimonial en la audiencia de juicio, ambos -Verna y Flores- dijeron que G. y su hija se encontraban sentados a un metro de distancia, que estaban conversando con ellos, sin nada que impidiese ver la posición de las manos de G., exponiendo no haber observado el hecho descripto.

Alega al respecto que el a quo dejó de lado esos testimonios, afirmando que eran confusos, aunque no fundó tal conclusión, constituyendo así, una afirmación dogmática. Pareciera, que la diferencia entre la existencia de utilización de una campera por la niña, fue suficiente para desechar los mismos. Alega el recurrente que a un año y meses de ocurrido el hecho sobre el que se debía testimoniar, el olvido sobre una circunstancia menor, parece razonable, por cuanto sería sospechoso que ambos recuerden con exactitud cómo iba vestida la niña.

Entiende, que si bien la Sra. Cristina Isabel Mercado, directora de la escuela, expresó que los chicos tienen educación sexual desde el primer grado y que se avanzaba a medida que...

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