Sentencia Nº 28841 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2018

Fecha de Resolución:10 de Octubre de 2018
 
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FALLO Nº 1020

General P., 10 de Octubre de 2018.

Legajo N° 28841

Caratulado: "MINISTERIO PUBLICO FISCAL c/ G, D.C. s/ AMENAZAS SIMPLES”.

VISTO Y CONSIDERANDO:

I) Que los días 2 y 3 de octubre del corriente año, en la Sala de Audiencias de Juicio de la Segunda Circunscripción Judicial, con la actuación unipersonal del suscripto, se llevó a cabo audiencia de debate oral en el legajo Nº 28841, contra D.C.G., D.N.I. Nº 18.XXX, nacido el 05 de mayo de 1967, en XXX (Provincia de La Pampa), docente, separado, hijo de D.G. y de M.O., de estudios universitarios completos, domiciliado en calle 23 Nº 1480 de esta ciudad.

Intervino en representación del Ministerio Público F. la Dra. A.L.R., como letrado patrocinante de la Q. Particular N.B.P. el Dr. W.V. y asistió en la Defensa a D.C.G., el Dr. F.G..

II) Que el proceso se inició el día 10 de abril del año 2016 a raíz de una denuncia radicada por la ciudadana N.B.P., D.N.I Nº 25.XXXX, quien adujo que hacía dos meses que se encontraba separada de hecho con el ciudadano D.C.G. (…) teniendo tres hijos en común llamados T., D. y A.M. Que con dicha persona había estado casada por el término de 7 años y una relación de concubinato de 5 años. Que el motivo de la separación había sido por los malos tratos que venía recibiendo de parte de G., además que, anteriormente, había sido golpeada y amenazada. Que desde la separación venía recibiendo constantes amenazas a través de mensajes de texto y mensajes de Whatsapp. Que el día de la fecha siendo horas 11:15, en momentos en que se encontraba llegando al pelotero situado en calle XXX en el que trabajaba, pero que estaba a nombre de la madre de su ex, M.A.O., G. estacionó atrás de su automóvil, se bajó del mismo y cuando ella se fue a bajar, comenzó a decirle que le abriera el pelotero. Que entonces la declarante se subió de vuelta a su vehículo y trabó todas las puertas, ya que el hombre intentaba abrirlo. Que luego G. comenzó a pegarle piñas al vehículo e intentó chocárselo de atrás. Agregó que como la tenía cansada de las actitudes que estaba viviendo, se bajó y le dio un golpe de puño en el rostro. Que ahí él puso en marcha su automóvil, le dijo que esto no iba a quedar así y que, a la tarde, lo iba a tener adentro del pelotero. Agregó que dicha persona, el día de la separación, le dijo que iba a volver para pegarle un tiro, escuchando sus hijos y comenzando T. a trabar las puertas para que su padre no pudiera entrar.

III) En el alegato de apertura la F. afirmó que acreditaría que el imputado D.C.G., era el autor de los ilícitos que se investigaban, valiéndose de la prueba ofrecida oportunamente para acreditar su culpabilidad.

La F.ía calificó los hechos ilícitos como AMENAZAS SIMPLES - DOS HECHOS- en CONCURSO REAL (arts. 149 bis primer párrafo primer supuesto y 55 del C.) en perjuicio de N.B.P.

El Q. adhirió al alegato de apertura efectuado por la fiscalía.

Por su parte, la defensa técnica de D.C.G., alegó que de la acusación efectuada por la F. no habría prueba alguna, por consiguiente consideraba que correspondía una sentencia absolutoria.

El imputado brindó su declaración, expresó que con la damnificada había tenido un matrimonio de 12 años, con altibajos, rabietas, enojos, por lo que había tenido que irse entre 8 y 10 veces del domicilio conyugal. Que era su ex mujer quien generaba las situaciones de violencia verbal para con él. Que él no había sido ni autor ni generador de dichos hechos. Contó que se había operado una dolencia física con apoyo de N., pero que a los 3 o 4 meses habían vuelto las rabietas, por desconfianza. Que no podían dialogar, ni comer en la mesa juntos. Manifestó que el 16 de febrero de 2016 él se encontraba en un sillón de su hogar y ella lo peleaba, que no recordaba bien el motivo, pero que siempre eran cuestiones de celos. Que en ese momento N. le decía “no sos hombre, no tenés valentía para sostener la familia”. Que ella lo punzaba e insultaba. Expresó que estaba muy limitado en sus movimientos y saturado mentalmente, que la enfrentó y le vociferó que era muy mezquina, que priorizaba situaciones individuales, que no controlaba sus celos, que de cosas pequeñas hacia un mundo, que creaban un clima familiar enrarecido, intoxicado, desembocando en discusiones muy violentas. Que N. había tenido respuestas subidas de tono, poco agradables, con léxico inapropiado. Relató que en un momento, miró a su derecha y vio a A. , los “mellis” y F. y creyó que esa situación era muy nociva para ellos. Refirió que en ese instante se agachó y vio debajo de la escalera un bolso. Que había muchas cosas más en el lugar. Que decidió tomar el bolso para meter allí algunas pertenencias y retirarse del hogar, pero que en el fondo de ese “tumulto” de elementos, había una escopeta en desuso, por lo que la damnificada pensó que lo que éste quería era agarrarla. Que la víctima comenzó a decirle a gritos “dale agarra la escopeta y pegame un tiro”. De esta manera, el imputado desistió de tomar el bolso, intentando retirarse del domicilio. Que N. lo seguía y le tiraba cosas y continuaba insultándolo y burlándose de él. Que luego logró salir, subirse al vehículo y retirarse del lugar. Contó que a los días y por vía telefónica, habían acordado que se iban a divorciar. Que desde ese momento, nunca más regresó al lugar. Manifestó que además de tener que resolverse el tema del divorcio, había que tratar el tema del contrato comercial y explotación del pelotero “XX”, el cual era un inmueble de sus padres y emprendimiento comercial a nombre de su madre, pero que lo trabajaba N., a fines de poder generarse sus recursos y sustento. A su vez, expresó que la damnificada no abonaba los impuestos municipales, las tasas de salubridad e higiene, DGI, etc. Que él necesitaba el talonario de facturación para poder cerrar las cuestiones con la contadora. Fue así, que una mañana de abril vio a N.que se dirigía hacia el pelotero, por lo que decidió seguirla acompañado del señor A.Q. al llegar al lugar, estacionó detrás de ella y se bajó de su auto, manifestándole que necesitaba el talonario de facturas para poder cerrar la cuestión comercial con la contadora. Que ella reaccionó increpándolo, insultándolo, negándole el ingreso al lugar. Que ella volvió a su auto y él intentó dialogar a través de la ventanilla sin poder lograrlo, por lo que desistió y se subió a su propio vehículo. Que al poner en marcha su auto, éste se encontraba en cambio, por lo que impactó en el paragolpes trasero del auto de N.Q. ella enojada se bajó del mismo y, a través de la ventanilla del auto del imputado, lo impactó con una trompada en la cara. Que ella le pegó una patada al Renault 12, cuando él se retiraba. Contó que desde allí nunca más tuvo contacto físico con ella. Que en mayo, había empezado a conocer a su señora actual. Expresó, que un día en los jueguitos del centro, pasó el ex de S. (su pareja actual), los vio y fue a ver a N.Q. fue a partir de ese momento, donde comenzó la damnificada a ensuciarlo públicamente, a través de escraches periodísticos, denuncias y demás, que empañaban su situación laboral. Que posteriormente había sido hostigado a través de la manipulación de los hijos. Asimismo relató que al día de la fecha, no había podido compartir la escuela, fútbol y demás actividades de los niños. Manifestó el imputado que supuestamente la damnificada estaría temerosa de su presencia, pero sin embargo era ella quien pasaba por su casa o cerca. Que no demostraba temor con dichas actitudes. A preguntas de la F., respondió que reconocía que habían ocurrido los hechos pero tal y como él los describió. Que su intención había sido tomar el bolso para irse del hogar por la situación enrarecida de ese día de la separación y para evitar pasar a mayores. Que se encontraban presentes los niños: A., los “mellis” y F. En cuanto a su operación, respondió que la misma había sido en septiembre del año anterior y que ya podía manejar. Que en ese momento por su convalecencia, había retomado sus funciones, pero que trabaja de 00:70hs. a 13:00hs.. Que luego al llegar descansaba en el sillón descripto con anterioridad. En lo que respecta al vínculo con F., refirió que al comenzar la relación con N., él tenía 2 o 3 años de edad. Que al momento de los hechos ya nombrados, F. era un adolescente de 16 años aproximadamente. Que compartían actividades laborales, en la TTT Que siempre vivió con él y su madre. Que era un “excelente muchacho”. Que los problemas que podía llegar a tener, podían deberse a la falta de la figura paterna. En lo referido al arma, expresó que nunca la había tocado. Que estaba como a 3 metros arrumbada de cajas, ropa y juguetes. Que nunca le había manifestado a N. que le iba a tirar un tiro. Que viendo que la damnificada apostaba por crecer en la ira, optó por irse, molesto. Que era difícil tener un buen diálogo en esos momentos con N. Con respecto al hecho del 10 de abril, contó que él se encontraba en la calle XXX. Que vio pasar a N. e interpretó que la misma se dirigía al pelotero, por lo que decidió seguirla. Que buscó el encuentro con ella, pero únicamente por la cuestión comercial. Que hasta ese momento, mantenían un diálogo pacífico en lo relativo al divorcio, pero siempre por mensajes o llamadas. Que estaba arrepentido de no haber apelado ese día a su abogado, en lugar de haber ido él a ver a N.Q. estaba muy preocupado por la situación de sus padres con respecto al pelotero. Que le parecía injusto que ellos pasaran por deudas ocasionadas por la damnificada. A preguntas de la Querella y habiéndosele leído un mensaje enviado por él a la Sra. P. que decía “Me las voy a cobrar, te pasaste de la raya”, respondió que reconocía haber enviado un mensaje luego del hecho del pelotero, pero que el mismo se refería a que ella se había pasado de la raya por haberle pegado una “piña” en el rostro. Declaró que nunca intentó amenazarla.

IV) En cuanto a la producción de prueba se recibieron las declaraciones testimoniales de:

a) N.B.P. -Damnificada-:

Habiéndosele exhibido una...

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