Sentecia definitiva Nº 236 de Secretaría Penal STJ N2, 04-10-2016

Fecha de Resolución: 4 de Octubre de 2016
Emisor:Secretaría Penal STJ nº2
 
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///MA, 4 de octubre de 2016.
VISTO: Las presentes actuaciones caratuladas: “VILLASUSO, G.A. s/ Homicidio agravado por el uso de arma de fuego en concurso real portación de arma de fuego de guerra sin la debida autorización legal s/Casación” (Expte.Nº 28169/15 STJ), puestas a despacho para resolver, y
CONSIDERANDO:
Que la deliberación previa a la resolución ha concluido con el acuerdo de los señores Jueces que se transcribe a continuación.
El señor J. doctor E.J.M. dijo:
1. Antecedentes de la causa:
1.1. Mediante Sentencia Nº 59, de fecha 23 de septiembre de 2015, la Cámara Segunda en lo Criminal de la IIª Circunscripción Judicial resolvió condenar a G.A.V. como autor material del delito de homicidio en concurso real con portación ilegal de arma de fuego de uso civil (arts. 45, 55, 79, 41 bis, 189 bis inc. 2º tercer párrafo C.P.), e imponerle la pena de once años de prisión e inhabilitación por el doble del tiempo de la condena para portar armas de fuego, accesorias legales, más las costas del proceso (arts. 12, 29 inc. 3º C.P. y 499 C.P.P.).
1.2. Contra lo decidido, la señora Defensora Penal doctora F.R. recurso de casación en representación del imputado, que fue declarado admisible por el a quo.
2. Argumentos del recurso de casación:
La recurrente sostiene que la sentencia en crisis no resulta ajustada a los hechos probados en la audiencia e incurre en arbitrariedad manifiesta, toda vez que tiene por acreditados extremos que no lograron tal requisito, lo que vulnera el principio in dubio pro reo.
Aduce que el motivo casatorio y el agravio que lo sustenta es la inobservancia o errónea aplicación del derecho sustantivo.
Agrega que no hay testigos directos presenciales del hecho y que “sobre la base de la reconstrucción de las últimas horas de vida de S., se pretendió armar una historia en donde el autor del crimen sería V. y el móvil el apoderamiento por parte de S. de un arma que tenía V..
/// Describe los agravios respecto del fallo de la siguiente forma:
Primer agravio: Haber considerado como verosímil que el móvil fue el antes mencionado y que V. fue el último que vio con vida a S..
La Defensa refiere que se omitió considerar que el testigo S.M. señaló que, a pesar de la situación que observaba entre V. y la víctima, se fue tranquilo porque sabía de la amistad que tenían y nunca tuvieron problemas.
Menciona que el abuelo de N.F.S. (víctima) relató que lo vio retirarse de su casa junto con el imputado y que luego su nieto volvió solo, que no vio a nadie que lo esperase, y que tras ello se fue nuevamente del hogar. De allí sigue diciendo la señora Defensora- queda claro que V. no fue la última persona que vio con vida a la víctima.
También hace precisiones respecto del horario en que estos últimos estuvieron juntos.
Segundo agravio: Haber dado relevancia al testimonio de F.A.J. y entender que aportaba un elemento sustantivo a la investigación en cuanto a identificar al autor de la muerte de S..
La recurrente cita párrafos de la sentencia en los cuales se valoró la credibilidad del testigo J. y afirma que las apreciaciones evidencian arbitrariedad en razón de todo lo que dijo en la audiencia. En tal sentido, valora la filmación de la audiencia de debate en cuanto respalda sus argumentos.
Menciona luego los testimonios de J., L.P. y S. (madre de la víctima) y refiere los horarios en que el primero dijo haberse cruzado con V. y luego haber ido a la casa de la familia de N.F.S., sobre cuya base afirma que quedó desmentida la versión de J..
La Defensora añade que el testigo mintió en un todo y que eso quedó evidenciado en la audiencia de debate.
A continuación se pregunta sobre qué debió pensar J. en relación con la llamada que le realizó su hermana, y cuestiona que el testigo en su declaración ante la policía mencionó a la víctima por el apodo “Z. y en el debate utilizó el alias “Pachanga”. Expresa que la señora S. mencionó que J. llegó a su casa aproximadamente a las cinco horas del día del hecho y no a las siete u ocho como afirmó él. Destaca además como contradicción de J. que en instrucción declaró estar acompañado por J. cuando se cruzó con V. en la despensa del “Gato”, mientras que en el debate afirmó haber estado
///2. “solo” en la ocasión y que no conocía a J.. También plantea que J. “dijo y se desdijo” sobre lo que habría escuchado de V. en la despensa del “Gato”.
Asevera que este testigo refirió haberle dicho a la familia de la víctima que V. le expresó “… no se aguantó dos tiros…”, mientras que tales familiares (A.S. y J.J.O.) sostuvieron que les mencionó “un” disparo.
Entiende que el sentenciante debió asignarle una validez indiciaria limitada a la versión de J. en razón de que su valor surge de la concordancia con los restantes elementos incorporados al proceso.
Tercer agravio: Haber establecido la existencia de mala justificación.
La doctora Rojas precisa que existe falta de motivación razonada de la sentencia pues debió indicarse a qué parte de la declaración indagatoria se aludía, y entiende que se realizó una apreciación subjetiva no fundada.
Cuarto agravio: Haber incorporado como prueba múltiples...

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