Sentencia Nº 21124 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2020

Fecha de Resolución: 6 de Abril de 2020
 
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En la ciudad de SANTA ROSA, capital de la Provincia de La Pampa, a los 06 días del mes de abril de 2020, se reúne en ACUERDO la SALA 1 de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería para resolver los recursos de apelación interpuestos en los autos caratulados: "AUBERT Alejandra Guillermina c/GARDON Victor Oscar y Otro s/ORDINARIO" (Expte. Nº 96735 - 21124/19 r.C.A.), venidos del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería Nº 5 de la Ira. Circunscripción Judicial y existiendo unanimidad (art. 257 CPCC), la SALA, dijo:
I.- La sentencia en recurso
Viene apelada la sentencia de fecha 14.03.2018 (fs. 1148/1172) puesta a consideración de esta Sala el 11.11.2019 que hizo lugar a la demanda de daños promovida -el 16.09.2013- por Alejandra Guillermina AUBERT contra Víctor Oscar GARDON -derivados de la colisión protagonizada el 25.06.2010, a las 22.15 aproximadamente, entre la motocicleta conducida por la actora y el automóvil en el que se movilizaba el accionado-, condenándolo a abonar la suma de $ 341.713,90 con más intereses a tasa mix -$ 4.500 por gastos médicos y de traslados, de indumentaria y gestión, $ 11.000 por daños materiales, $ 220.213,90 por incapacidad sobreviniente y lucro cesante- $ 50.000 por daño moral, $ 36.000 por daño psicológico y $ 20.000 por daño estético-, y admitió la excepción de falta legitimación pasiva opuesta por la tercera citada Caja de Seguros S.A. -por considerar extemporáneo el pago efectuado por el asegurado de dos cuotas del seguro contratado y rechazar el reclamo en tiempo conforme art. 56 de la Ley 17.418-, con costas a cargo de aquella -en la medida del beneficio de litigar sin gastos concedido-.
II.- Las apelaciones
La sentencia es impugnada por ambas partes; el accionado Víctor Oscar GRANDÓN -según memorial de fs. 1201/1214 respondido por la actora a fs. 1221/ 1232vta. y la citada en garantía a fs. 1235/1241vta.- se agravia por (1) la exclusión de responsabilidad de LA CAJA DE SEGUROS S.A;? (2) la falta de consideración de la culpa concurrente con la víctima; (3)?los rubros receptados -daño emergente, daño material, lucro cesante, daño moral y daño psicológico-;?(4) el monto de los honorarios regulados a los letrados de la aseguradora citada y, (5) la omisión de expedirse respecto de la plus petición inexcusable; mientras que la actora Alejandra Guillermina AUBERT -conforme memorial de fs. 1245/1252, respondido por el accionado a fs. 1259/1260 y la tercera citada a fs. 1262/1269-, cuestiona -también- la exclusión de cobertura opuesta por la Caja de Seguros S.A. y la cuantificación del daño moral que le fuera admitido.
III.- Su tratamiento
Deviene oportuno memorar que la revisión de este tribunal encuentra su deslinde en la materia de agravios que las partes propician (arts. 257 y 258 del CPCC) y, en ese marco, las parcelas falladas en la anterior instancia que ahora no son objeto de agravios o, en su caso, de replanteo (art. 244 del CPCC) arriban consentidas, obstando también el examen de aquellas que no fueron primigeniamente propuestas a debate y decisión en la anterior instancia.
Bajo tales premisas, el accionado critica que no se consideró la culpa concurrente de la actora en lo atinente a los rubros indemnizatorios admitidos, extremo que también concita el reproche de la actora, pero en punto a la cuantía asignada al daño moral y, ambos, se agravian por la exclusión de responsabilidad de la tercera citada -La Caja de Seguros S.A.-; mientras que la falta de tratamiento de la plus petición inexcusable como el monto de honorarios asignado a los letrados de la tercera citada, resultan quejas privativas del accionado; de allí que las objeciones recursivas son las referenciadas, las que se abordarán de modo conjunto y de acuerdo al orden citado.
III. a) La culpa concurrente de la víctima
Reprocha el accionado -en su segundo agravio- que no se ponderó la culpa concurrente de la víctima, no obstante encontrarse acreditada por la declaración de parte de la accionante como por la pericial accidentológica producida y que, según aduce, allí se dictaminó que no había rastros de fricción de neumáticos producidos por maniobras de frenado, circunstancia esta que impide realizar un estudio analítico a fin de determinar, en instantes previos a la colisión, la velocidad de los vehículos, como así también que, al no visualizar la actora al demandado, ello constituye una infracción al art. 39 de la Ley de Tránsito, porque de haber realizado aquella una simple maniobra evasiva, podría haberla evitado; de lo que deriva que el fallo resulta impregnado de subjetivismo, en tanto pareciera endilgarle a su parte una conducta desaprensiva y dolosa.
A fin de despejar esas objeciones, debemos memorar los argumentos en los que se sustentó el fallo para desestimar el reproche de responsabilidad que el demandado pretendió asignarle a la accionante y, en tal orden, se observa que la magistrada (fs. 1151 y sgtes.) analizó primeramente la "mecánica del accidente de tránsito" como "la responsabilidad" de las partes, señalando que ambas ofrecieron como prueba las actuaciones penales labradas con motivo de aquel ilícito – Gardón, Víctor Oscar s/Lesiones Graves Culposas en Accidente de Tránsito" Nº C-3695/12, incorporadas a fs. 511/512- en las cuales se condenó al accionado (por el delito de lesiones graves culposas ocasionadas por la conducción imprudente de un vehículo automotor, a la pena de 6 meses de prisión de ejecución condicional y a 18 meses de inhabilitación para conducir todo tipo de vehículos), sentencia que impugnada por aquel ante el TIP, fue confirmada y se encuentra firme y consentida.
Expresó que conforme ese pronunciamiento, quedó probado que el día y hora denunciados por las partes, al llegar Gardón a la intersección de las calles Pilcomayo y Santiago del Estero "...realizó una maniobra de giro hacia esta última arteria, invadiendo para tal fin el carril de circulación contrario de la calle Pilcomayo, acción que determina que se convierta en un obstáculo insalvable para la motocicleta... conducida por Alejandra Aubert quien transitaba por calle Pilcomayo en sentido cardinal oeste-este, como consecuencia de ello se produjo la colisión de los vehículos que tuvo como resultado las lesiones sufridas por Aubert, que por su entidad revistieron el carácter de graves…" (fs. 190 del legajo penal referenciado) y que "La conducta imprudente de Gardón radicó en invadir el carril contrario al intentar girar hacia la calle Santiago del Estero, continuando con ese fin su marcha pese a haber advertido -según sus propios dichos- que por la calle Pilcomayo -en sentido contrario al que él se conducía-, circulaba una motocicleta, circunstancia ésta que exigía extremar los recaudos y avanzar con mayor precaución, toda vez que imponía la detención de la marcha, esperar el paso de la motocicleta y luego de cerciorarse de que no cruzaba ningún vehículo, continuar su giro e ingresar a la calle Santiago del Estero, máxime que la arteria Pilcomayo es una vía de doble mano", tras lo cual se concluyó que "Con ese accionar imprudente por parte de Gardón, que fue la causa determinante de la colisión como consecuencia de la cual resultó lesionada Aubert, faltó a su deber de cuidado y el automotor que él conducía se convirtió en un obstáculo insalvable para la motocicleta que circulaba en sentido contrario de la calle por el que él se conducía -Pilcomayo-".
De acuerdo a la plataforma fáctica allí fijada, atento la prejudicialidad prevista en el art. 1102 del CC, señaló la magistrada que, en esta faz civil, no resulta viable discutir la existencia del hecho principal ni la culpa dirimida respecto del accionad y, de acuerdo al factor de atribución subjetivo (culpa) y el riesgo creado, le atribuyó responsabilidad en su carácter de conductor -arts. 512 y 902, art. 1109 y art 1113, 2ºpfo., 2ª pte. del C.C.-; no obstante, expresó que aquello no impide considerar en esta instancia "la conducta de la víctima y, en función de la incidencia que ella adquiera en la relación de causalidad en los términos de los arts. 902 a 906 del Código Civil, declare una concurrencia culposa que minore el débito resarcitorio conforme lo permite el art. 1111 del CC" (fs. 1153).
Respecto de ello señaló que la conductora de la motocicleta "… circulaba por su carril y que, al pretender girar a la izquierda, el demandado debió haber observado la normativa general aplicable en la materia, esto es el art. 43 de la Ley Nacional de Tránsito N° 24.449 que establece varias condiciones para efectuar giros en la vía pública, los que, de no ser cumplidos, implican responsabilidad del conductor que realiza dicha maniobra" -que detalla a fs. 1153 vta.-, las que no resultan exigencias caprichosas, en tanto encuentran fundamento en que "el giro", por sí mismo, implica la modificación del sentido del tránsito que en ese momento realizaba, de allí que -conforme lo resolvió el TIP- "… El emprender una maniobra de giro en una calle de doble mano de circulación, de intenso fluido vehicular e interponiéndose en el carril contrario, certeramente configura una actuación que importa graves riesgos y exige tomar rigurosas diligencias", de lo cual concluye que "…No me caben dudas de que la actora, al observar un automotor en su camino, efectuó maniobras evasivas que seguramente pudieron haber indicado un tránsito "en zig-zag", como lo sostiene el demandado, pero ¿qué alternativa tenía para intentar esquivar el auto que se interponía en su camino?. Es de suponer que cualquier persona en su situación habría intentado efectuar todas las maniobras posibles para intentar evitar el choque atento que se presume que nadie quiere chocar y mucho menos de frente" (acápite 2, fs. 1153 final y sgtes.).
Luego -a fs. 1155/1155vta.- refirió puntualmente a las conclusiones del perito en accidentología quien, respecto de la mecánica del hecho, dictaminó que "Resulta evidente que el conductor del rodado mayor no sólo inició el giro antes de...

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