Sentencia Nº 20202/17 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2018

Fecha de Resolución:20 de Febrero de 2018
 
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En la ciudad de SANTA ROSA, capital de la Provincia de La Pampa, a los 20 días del mes de febrero de 2018, se reúne en ACUERDO la SALA 1 de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, L. y de Minería para resolver en los autos caratulados: "P.M.S. c/ Sucesores de TONTO R.M. y otro s/Daños y Perjuicios" (E.. Nº 20202/17 r.C.A.), venidos del Juzgado de Primera Instancia Nº 3 de la Ia. Circunscripción Judicial y realizado el correspondiente sorteo, se estableció el siguiente orden de votación: 1º) Dra. M.A.; 2º) Dra. A.B.G. LUNA y 3º) Dra. M.G.A
La Dra. A., dijo
I.- Antecedentes: Se elevan las actuaciones a esta Cámara de Apelacio nes a fin de resolver el planteo de caducidad de la segunda instancia efectuado por la parte actora -Sra. M.P.- cuya apertura se suscitara dado la apelación interpuesta por la parte accionada -Sra. M.G.- contra la resolución de fecha 6.04.16 [fs. 77/77 vta.] mediante la cual se ordenó trabar embargo preventivo respecto del inmueble de su titularidad -Partida N° 745.504- por la suma de $ 111.110 con más la de $ 33.333,00 estimada provisoriamente para atender a intereses y costas
II.- El planteo de caducidad de la segunda instancia y su respuesta
Ingresando entonces al análisis del acuse de perención de la segunda instancia, a fin de determinar la procedencia o no de tal planteo, resulta inelu- dible efectuar el cotejo de las actuaciones antecedentes al escrito obrante a fs. 91 (del expediente de copias) y mediante el cual se propugna la caducidad, y en tal andamiaje determinar si se encuentran reunidos los presupuestos conteni- dos en el artículo 289 y sgtes. del CPCC
En tal orden surge de autos que la co-accionada Sra. G. interpone apelación el día 11.04.16 contra la resolución que ordena trabar embargo preventivo sobre un bien inmueble de su propiedad, ello con fecha 06.04.16 [fs. 77/77 vta.], la que es concedida el 13.4.2016, expresando la accionada los agravios y agregando las copias requeridas para la formalización de expediente de copias con fecha 22.04.2016 [fs. 83/84]. Se ordena la sustanciación de los agravios con fecha 26.04.2016 y, notificada la actora del traslado del memorial el día 28.07.16, lo contesta en los términos del escrito de fecha 2.08.16 [fs. 88/89], proveyéndose la agregación del escrito por parte del Tribunal, ello a fs. 90, de fecha 3.08.16
Esa última actuación resulta ser la providencia del Tribunal que dispu- so "Agréguese el escrito de memorial por el que esta parte contesta el agrega- do a fs. 83/84", y la presentación efectuada por la parte actora solicitando la deserción de la segunda instancia fue efectuada el día 24.05.17 [fs. 91] expre- sando: "Que atento al estado y constancias de autos, no habiendo la parte demandada M.L.G. impulsado el tratamiento del recurso de apelación -y cuya interposición generó la formación del presente expediente de copias-, es que venimos por el presente a solicitar se decrete la caducidad de instancia, atento a que el último impulso de estos autos data el día 3 de agosto de 2016".
Por su parte, sustanciada que fuera la petición de caducidad con la parte interesada -Sra. G.- notificada mediante cédula el día 26.06.2017 [fs. 95/95 vta.] expresó que, respecto de la apelación instada por su parte, solicitó la elevación a Cámara (adjuntando escrito presentado a dicho fin) el día 1.07.16, y por lo tanto, cumplió con lo estatuido por el artículo 249 del CPCC, que señala " ...el expediente o las copias indicadas en el artículo precedente, en su caso, serán remitidas a la Cámara de Apelaciones dentro de los cinco ( 5) días de quedar formada la pieza separada".
Expresa que el Código de forma no hace referencia a un Expediente de copias como un instituto independiente del expediente principal, siendo una instancia única, no existiendo caducidad independiente de instancias, de allí que, el hecho de mantenerse viva la instancia principal hace que el pedido de apelación se mantenga vigente, siendo el mismo juzgado quien deberá remitir las actuaciones luego de completarse las piezas procesales solicitadas dentro de los cinco (5) días de quedar formada la pieza separada, y en base a ello, considera que la caducidad deducida no procede.
III.- Su tratamiento y resolución.
Ingresando en el abordaje de la caducidad de la instancia de apelación efectuada por la parte actora, dable es señalar que, el análisis de la proceden- cia de aquel acuse debe atender a los presupuestos que señalan los arts. 289 -inciso 1°- y 290 del CPCC; como así también lo estatuido por el artículo 294 del CPCC; debiendo ponderarse el cómputo de los plazos entre la última actuación que ha tenido como fin impulsar el procedimiento y la fecha de presentación del acuse de perención, como así también a quien correspondía la carga de impulsar la instancia, y en su caso, si se concreta en el caso, algún presupuesto obstativo para tener por operada esa perención.
En consecuencia, a los fines del análisis de la actividad de las partes cuando se peticiona la caducidad de instancia en cualquier tipo de proceso- lo que interesa es determinar si durante el plazo que se ha indicado para ello (art. 289 del CPCC, inciso 1°) la partes no han efectuado los actos "…que tenga por efecto impulsar el procedimiento…" y que no hubieren existido circuns- tancias, motivos y/o actos procesales que justifiquen la suspensión o paraliza- ción del trámite y no les sea imputable, por ende, la demora.
En tal andamiaje, la parte requirente de la caducidad -actora-recurrida- expresa que la parte apelante no ha impulsado "el tratamiento del recurso de apelación" siendo la última actuación la del 3.08.16, conforme surge del escrito de fs. 91.
Por su parte, la parte apelante -accionada-recurrente- al contestar esa pretensión, expresa que ha dado cumplimiento a lo estatuido por el artículo 249 del CPCC, y que, con la formación del expediente de copias, el tribunal deberá remitir las actuaciones dentro de los 5 (cinco) días a la Cámara de Apelaciones; y que, además, no existen instancias independientes, considerando que al ser este un expediente de copias, resulta no obstante parte de la instancia principal, y manteniéndose viva aquélla, la de apelación se mantiene vigente.
En principio, corresponde señalar que la instancia de apelación resulta distinta e independiente de la instancia que nace con la promoción de la demanda, en tanto, la apertura de aquella se produce con la concesión del recurso interpuesto -en este caso contra una resolución cautelar adoptada en el marco del proceso principal- conforme se colige de lo estatuido por los artículos 289 y 295 del CPCC. De allí que la primer cuestión planteada por la acciona- da-apelante para resistir la caducidad requerida -que la instancia es única y se mantiene viva mientras resulte vigente la instancia principal- no resulta atendible para resistir la caducidad requerida.
En lo atinente al restante argumento, esto es que una vez cumplimenta- da por la parte apelante el aporte de copias y lo previsto por el artículo 249 del CPCC, debe ser elevado a la Cámara de Apelaciones dentro del término de 5 (cinco) días, corresponde efectuar una cita textual de dicho precepto a fin de establecer si se impone allí un deber o, simplemente, una facultad; y en caso de concretarse aquel primer supuesto, a quien corresponde cumplimentarlo, puesto que ese extremo resulta dirimente para la solución que, en este caso, corresponde adoptar.
Dice el artículo referenciado: "... Sustanciados los recursos en la forma indi- cada en los artículos precedentes, el expediente será elevado dentro de los cinco (5) días a la Cámara de Apelaciones. Cuando la apelación se concediere en efecto devolutivo, el expediente o las copias indicadas en el artículo precedente, en su caso, serán remitidas a la Cámara de Apelaciones dentro del término de 5 (cinco) días de quedar formada pieza separada. Se acompañará la documentación que haya sido reservada en Secretaría que sea pertinente al recurso". Del texto normativo citado, como se advierte, no surge que se estatuyan tales mandas como facultades del tribunal -como sí resultan las previstas en el artículo 37 del CPCC- sino concretos deberes de actuación.
Traspolados al caso que nos ocupa, surge de la constancias de autos que a la época en que se solicitó la caducidad de instancia de la apelación por no haberse instado "el tratamiento del recurso", ese recurso había sido sustanciado, tan es así, que precisamente la última actuación da cuenta de la agregación del escrito por el cual la parte apelada -y requirente de la caducidad- contesta los agravios de la accionada.
Agregado que fuera ese escrito, y contando ya con la pieza formada de copias para su elevación, se torna operativo lo estatuido por el artículo 249 del CPCC, de modo concordante con lo estatuido por el artículo 248 inciso 2° de igual rito; y esa actuación le ha sido impuesta expresamente al Tribunal; puesto que la carga impulsoria exigible a la parte apelante ya estaba suficientemente cumplida, en tanto luego de haber apelado, fundamentó su recurso y agregó las copias requeridas conforme le fuera exigido, habiéndose dejado constancia el Tribunal al conceder el recurso "... Al punto II, en atención a lo solicitado, concédese en relación y al solo efecto devolutivo el recurso de apelación interpuesto contra el auto de fs. 77/77 vta., por ante la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial, órgano al que oportunamente se elevará la causa haciendo las veces la presente de muy atenta nota de estilo (art. 248 del CPCC)" [fs. 81].
Precisamente, el artículo 248 del CPCC, estatuye en su inciso 2° que "...las copias y los memoriales se remitirán a la Cámara de Apelaciones, salvo que el juez considere más expeditivo retenerlos para proseguir el juicio y remitir el principal..". También surge allí un deber de remisión, claro está, cumplido que fuera -de modo previo- el aporte de copias y la presentación del memorial, que según se dijo, en el caso estaba cumplimentado...

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