Sentencia Nº 19453/16 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2017

Fecha de Resolución:30 de Junio de 2017
 
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En la ciudad de SANTA ROSA, capital de la Provincia de La Pampa, a los 30 días del mes de junio de 2017, se reúne en ACUERDO la SALA 1 de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería para resolver los recursos de apelación interpuestos en los autos caratulados: "MAGE, Daniel Maximiliano c / DE GIOVANNI - EVANGELISTA y Otros S/ Laboral" (Expte. Nº 19453/16 r.C.A.), venidos del Juzgado de Primera Instancia Civil, Comercial, Laboral y de Minería Nº 4 de la Ia. Circunscripción Judicial y realizado el correspondiente sorteo, se estableció el siguiente orden de votación: 1º) Dra. Laura B. TORRES; 2º) Dra. Marina E. ALVAREZ y 3º) Dra. María Gloria ALBORES

El Dra. Torres, dijo

I.- Mediante sentencia de fs. 374/383 la Sra. juez a quo, luego de considerar que el núcleo central de la controversia de autos reside en determinar si el despido estuvo o no justificado (cfme. arts. 242 y 243 LCT), pasa a analizar los hechos de conformidad a la doctrina, jurisprudencia -que cita- y a la prueba producida a resulta de lo cual colige que, "...no existió despido verbal incausado, sino uno justificado en una grave injuria de parte del trabajador" (fs. 378 vta.); por consiguiente, desestima las indemnizaciones derivadas del mismo y que fueran reclamadas (arts. 245, 232, 233, 80 LCT, 8 y 15 Ley 24.013, y 2 Ley 25.323). Esta decisión es apelada por la actora en los términos del memorial obrante a fs. 394/399 vta. (el que es contestado a fs. 402/404 vta.)


Asimismo, hace lugar parcialmente a la demanda por diferencias salaria- les durante el lapso de vigencia del contrato de trabajo (11.11.05 - 24.02.12), condenando al empleador a pagar el monto que resulte de la liquidación con más intereses a tasa mix, con costas; lo que motiva su apelación conforme a los agravios expuestos a 411/417 (respondidos a fs. 420/422)

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II.- Recurso de la actora. Cuestiona el rechazo de la pretensión princi- pal (despido); considera que dicha decisión "carece de justificación legal en cuanto se aparta de la legislación civil, laboral y penal vigentes, la jurisprudencia dictada al respecto y la doctrina imperante en el tema" (fs. 394).-

1) En su primer agravio -y en prieta síntesis- objeta la falta de cumpli- miento -por parte de la patronal- de lo preceptuado por los arts. 243 y 242 de la LCT. Aduce a ese respecto, extemporaneidad de la causal de despido invo- cada; esto es, "...en la contestación de demanda, cuando debió el empleador ventilarla previamente a cualquier acto rescisorio de la relación laboral, máxime cuando resultó hartamente probado en autos que el empleador mantenía una situación laboral violatoria de toda la legislación de trabajo vigente y el trabajador resultaba un estorbo con sus frecuentes reclamos..." (fs. 394 vta.)

- Agrega que, "Si la falta de confianza que motivara el despido fue el "hurto", este hecho NO SE ENCUENTRA PROBADO ya que en la causa penal sustanciada a partir de la denuncia que la patronal le efectuara no se logró probar y en consecuencia no existió ninguna causal para tamaña sanción" (fs. 395).

El planteo, se adelanta, no ha de ser estimado. Ello así por cuanto no obstante coincidir con las citas doctrinarias y jurisprudenciales que realiza el apelante, lo cierto es que las mismas no se corresponden a las circunstancias comprobadas de esta causa, tal como correcta y argumentativamente lo desarrollara la magistrada a lo largo de los considerandos de fs. 376/378 y vta., los cuales no son rebatidos con idoneidad técnica.

Tampoco se advierte que en el presente se hubiera incumplido la clara manda del art. 243 de la LO en tanto ésta requiere una comunicación por escrito con expresión suficientemente clara de los motivos en que se funda la ruptura del contrato, y que el empleador señaló como: "...hechos acontecidos el día 22 de febrero de 2012, y que fueran conocidos por Ud...." (cfme. C.D. OCA de fecha 24.02.12, fs. 7), lo cual fue ratificado por C.D. de fecha 28 de febrero (fs. 8), en la que puso de manifiesto que se había configurado una "falta de confianza".

Y si bien es cierto que la doctrina imperante considera que dicho término - falta de confianza- por su generalidad y/o vaguedad no cumpliría con el mandato del artículo en cuestión, en tanto permitiría -eventualmente- la modificación de la causal de despido consignada -lo que no es admitido por aquél-; no menos cierto es que no existen fórmulas especiales, sino que el fundamento a dicha carga se relaciona, en general, con el derecho de defensa en juicio; aspecto éste que no visualizo vulnerado en el presente, pues, tal como lo señala la magistrada preopinante, se han producido una "serie de indicios graves precisos y concordantes que llevan a la convicción de que el despido tuvo su motivación en hechos que además de no haber sido negados en este proceso, resultaron probados y son de una gravedad tal que es razonable que no justificaran la prosecución del vínculo laboral por parte de la patronal" (fs. 378 vta.).


En efecto, en la hipótesis de autos la juez a quo fundamentó debida- mente esta circunstancia en los siguientes elementos de juicio, a saber: a) el trabajador refirió haber sido despedido verbalmente el 23 de febrero "a la culminación de la jornada diaria -23 hs.- (telegrama de fs. 5); b) el 24 de febrero la demandada le comunicó por medio fehaciente (C.D. fs. 7) el despido con causa "Ante los hechos acontecidos el día 22 de febrero de 2012, y que fueran conocidos por Ud....." ; c) dicho despido fue ratificado por C.D. del 28 de febrero (fs. 8), agregando que el mismo se fundaba "...en los hechos materializados por Ud, y que no solo produjeron serios daños y perjuicios a la empresa, sino que generaron una desconfianza tal que imposibilitaron continuar con la relación laboral, y todo ello por su exclusiva responsabilidad y culpa, defraudando definitivamente la confianza que esta empresa había depositado en su persona.(...) sin perjuicio de reservarnos el derecho de iniciar acciones civiles y/o penales..."; d) que se efectuó denuncia penal el 12.03.12 (Legajo Nº 7008/12, que corre unido por cuerda al presente) por el hecho invocado como injuria laboral, en las que se dispuso el procesamiento del actor por hurto, sin llegar a dictarse sentencia penal -absolutoria ni condenatoria- en virtud de haber obtenido beneficio de suspensión de juicio a prueba (previo sometimiento a reglas de conducta y ofrecimiento de una reparación económica a la víctima -empleador-), que culminó con su sobreseimiento; e) que del intercambio epistolar producido después del distracto (29 de febrero y 6 de marzo de 2012, fs. 9/10) y, más allá del rechazo genérico, el actor no hizo referencia concreta a los hechos que el empleador aseguró acaecidos el día 22 y que calificó como justa causa de despido; tampoco lo hizo en la demanda incoada el el 15 de marzo/12; f) que tales hechos se encuentran corroborados en la filmación efectuada por las cámaras ubicadas en el lugar del actor y cuyo DVD fue acompañado como prueba documental; g) que el experto designado en autos se expidió sobre la veracidad de los fragmentos de filmación y su autenticidad (conforme a los parámetros que señala a fs. 279); h) que el actor reconoció -al concurrir al tribunal, medida de mejor proveer mediante- ser la persona que aparecía en las imágenes; i) que los testigos -compañeros de trabajo- Pablo Daniel Díaz Uribe y Paula Torres (fs. 216 y 219 respectivamente), avalaron la versión de la demandada, esto es, que presenciaron cuando uno de los propietarios del hotel "encaró al trabajador y éste reconoció la sustracción de dinero que se le imputaba y que aparecía en las filmaciones" (fs. 378 in fine).

Por consiguiente, sin desconocer que el despido justificado dispuesto por el empleador debe comunicarse no solamente por escrito, sino también especificar con claridad la causa, esto es, los motivos en que funda la ruptura del contrato, el hecho que no se la detallara de modo minucioso no lleva aparejado la ausencia de justificación. Ello así por cuanto, por los motivos antes señalados, resulta claro que el empleador no ha modificado la causa del distracto, como así también que el actor tenía pleno y cabal conocimiento de ella.

En ese orden la jurisprudencia tiene dicho que, "Corresponde interpretar que el empleador cumplió con el art. 243 de la LCT ya que surge de las circunstancias del caso que el actor pudo conocer por la carta documento que se le enviara los incumplimientos que se le imputaban -en el caso, pérdida de confianza como resultado de la auditoría documentada por acta notarial- y, habiendo el accionado alegado expresamente el motivo del distracto, la télesis del art. 243 no se encuentra afectada pues el motivo del distracto no podía ser variado y el trabajador pudo ejercer en debida forma su derecho de defensa" (CNTrab., sala I, 31.08.05, "Canteros c. Asociación Mutualista de Empleados del Banco de la Provincia de Buenos Aires", la ley online). También se ha expresado "Si el dependiente no ignoraba ser autor de hechos figurativos de la justa causa de despido, la notificación de ésta en la cual se mencionan" graves hechos debidamente comprobados", satisface los requisitos del art. 243 de la ley 20.744" (SCBA 27.03.79, "Crespi c. Indabest" TySS, 1979-149).

Es que, "Si se demuestra que el destinatario de la comunicación de despido con causa conocía o pudo fundadamente conocer cuál era la concreta injuria que se le imputaba, no cabe desestimar la causa que diera sustento a la ruptura por falta de precisión en la enunciación de la injuria" (CNTrab., sala V, 11.05.79. "Cintioni c. Rigolleau", TySS, 1979-355).

Las opiniones transcriptas abonan y sustentan la decisión judicial en crisis ya que, sin perjuicio de hallarse debidamente fundada en los antece- dentes de hecho y de derecho que la magistrada señala con precisión y claridad, lo real y concreto es que la apelante sólo se limita a disentir con lo resuelto mas no rebate ni demuestra el error del...

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