Sentencia Nº 19 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2017

Fecha de Resolución: 1 de Enero de 2017
 
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SENTENCIA NUMERO 19 /DOS MIL DIECISIETE: En la ciudad de Santa Rosa, capital de la provincia de La Pampa, a los veinte días de febrero de dos mil diecisiete, en la sede de la Sala de Audiencia de Juicio de Santa Rosa, se reúne el Tribunal integrado por los Sres. Jueces, Dr. A.O. – en su carácter de Presidente-, G.B. y A.F.O., a efectos de dictar sentencia en el Legajo Nº 54396, que por el delito de homicidio calificado por el vínculo en grado de tentativa ( arts.80, inc.1º en relación con el art.42 del C. se le sigue a C.V.B.- DNI Nº 31.596.711, apodada “Colo”, de 31 años de edad, soltera, argentina, nacida en Tristán Suarez ( Buenos Aires) el 18/11/85, instruida (ciclo secundario incompleto), ama de casa, con último domicilio en calle F., Casa 4, barrio Los Hornos de esta ciudad. hija de S.N.M. y de H.V.B., sin registro de antecedente criminal .

RESULTANDO:
Que, en el alegato de apertura, en los términos del art. 326 del C.P., el Sr. F. A.E.T. manifestó que con la prueba ofrecida y a producirse en el transcurso de la audiencia de debate oral, iba a acreditar con certeza la teoría del caso propuesta en la acusación originaria. Y en tal sentido, efectuó un relato del hecho en los siguientes términos: el 10 de abril de 2016, aproximadamente a las 12.30 hs en la vivienda sita en calle D’Atri esquina F., casa 4, de esta ciudad, lugar donde C.V.B. convivía con su pareja y sus tres hijos, la imputada agredió intencionalmente a uno de sus hijos …...., de 6 meses de vida, con un arma blanca, produciéndole un corte en el cuello de 8 cm de longitud aproximadamente, más otras tres heridas en la región superior del tórax, lo que provocó en el niño un shock hipovolémico. Existió de parte de la encartada la clara intención de quitar la vida de su hijo, lo que no ocurrió por causas ajenas a su voluntad ello es, la urgente intervención de los familiares, como así de los profesionales de la salud que rápidamente asistieron a la víctima, por lo que imputa a B. el delito de homicidio calificado por el vínculo en grado de tentativa, sancionado por el art. 80 inc.1, en relación con el art. 42 del C. Respecto de la prueba con la que va a acreditar su teoría del caso, el Sr. F. se remitió a la que ofreciera en la instancia del art.308 del C.P.. Agregó que se ha acreditado, a lo largo de la investigación, la materialidad del hecho y la intervención exclusiva y excluyente en el mismo por parte de B., siendo, necesario determinar la culpabilidad de la imputada en este suceso, para lo que dijo tener las pruebas suficientes de cargo que acreditan que se trata de una persona absolutamente capaz de dirigir y comprender sus acciones.
A su turno la defensa del imputado, D.J.R.R. dijo que discrepa absolutamente con la F.ía, que va a probar la inocencia de su defendida ya que entiende existen pruebas suficientes, fundamentalmente lo que aporten los profesionales médicos que habrán de comparecer a esta audiencia, que van a determinar que en el accionar por el que se acusa a su defendida, no existió dolo, que es lo que exige la figura penal que se le imputa, por el contrario esta mujer se encontraba bajo un estado de un brote sicótico. Dijo el Sr. Defensor que también va a probar, que se trataron de lesiones leves, y que fue un hecho accidental.
Llevada a cabo la audiencia de debate oral y producida la prueba, el representante del Ministerio Público F. dio por acreditada con certeza la materialidad del hecho imputado a C.V.B., mantuvo la calificación legal, ello es, de Homicidio calificado por el vínculo en grado de tentativa ( arts. 80 inc.1º en relación con el art. 42 del C.), respecto de su hijo …..., ello por entender que se encuentra probado que el hecho por el que B. resultó acusada, y solicitó se le aplique la pena de catorce años de prisión, con costas.
El Sr. F. realizó una reseña secuencial en cuanto al desarrollo de la investigación a partir del parte de novedades realizado por el Cabo de la Policía L.M., noticia criminal que originó la intervención del personal policial de la Seccional Sexta, y de la División Criminalística, que fueran ratificadas en la sala de audiencias por el testimonio del O.I.G.; se refirió al testimonio de T., de cómo se ha modificado respecto de sus dichos vertidos en distintos estamentos policiales en las horas inmediatas de ocurrido el hecho; cita el informe de la L.. M. de la Unidad Funcional de Género; las fotos que tomó G. de las lesiones que el niño presentaba; al testimonio de la O.R., quien estuvo en custodia de B.; del Dr. Cremona, quien reconoció las planillas de cadena de custodia, y los elementos secuestrados ; dijo el F. que resulta absolutamente clarificador el relato que efectuaron los hermanos de …...., …...... y …..... T. quienes estaban en ese momento en el lugar en el que su madre se dispuso a darle muerte a su hermano menor, y en el caso de …... dijo que su madre un mes antes había anunciado que daría muerte a ….... hizo referencia al informe y testimonio de la L.. C., quien arribó al diagnóstico de credibilidad en el relato de los niños; el testimonio de la Dra. P.G.M.C. infantil, y los Dres. Médicos F.P. y Toulouse, quienes dictaminaron sobre el riesgo de vida que corrió el menor frente al cuadro de shock hipovolémico que presentaba por la pérdida de sangre de importantes consideraciones; como así que las heridas tenían carácter intencional. En cuanto a la autoría de este hecho por parte de B. es un elemento que no resiste ningún tipo de contra teoría; los propios niños y T. fueron los que refirieron que fue ella quien se encontraba en la habitación con el menor. En cuanto a la intencionalidad de querer o no darle muerte, entiende que existió una premeditación y hubo un anuncio cierto de causarle la muerte al niño, resultado que no pudo concretarse por situaciones ajenas a su voluntad (la intervención de su familia, del personal policial y de la salud); por otra parte, lo que llevaría del art. 79 al 80 inc. 1º del C., es la partida de nacimiento que acredita el vínculo sanguíneo entre la imputada y la víctima. En cuanto al grado de reproche, como así también el pedido de pena a imponer y las costas del proceso, ingresa a las condiciones mentales de imputada, quien si bien dijo no recordar lo que había pasado, el Dr. Telleriarte informó que vió a la evaluada dentro de las 48 horas posteriores de haberse producido el hecho, que tuvo un discurso lineal, no presentaba un cuadro de productividad psicótica, descartó que haya actuado sin una planificación, que haya sido impulsivo; esto último fue corroborado por el L.. P. , la L.V.C. y el Dr. Garcia Garcia-Médico Forense- . Finalmente el Sr. F. pidió que el testimonio de la Dra. P. sea descartado de plano, ya que se basa en los antecedentes que le refirió la madre de la peritada. En cuanto a la mensuración de la pena, recurre a los presupuestos de los arts. 40 y 41 del C,.P., entiende se trató de un episodio de caracterización violenta, el medio empleado - arma blanca-. el daño capaz de causarle a un niño, extensión del daño causado hacia las víctimas indirectas de este hecho ( L. y B. T.), por otra parte, no se advierte en la acusada arrepentimiento sincero de los hechos; al mismo tiempo, entiende también que debe tenerse a favor de la encartada para mensurar la pena, su historia personal-víctima de abusos y de violencia familiar-, como así la carencia de antecedentes criminales.
Por su parte la Defensa dijo que habrá de centrar su alegato en la salud mental de su defendida, quien desde su niñez y adolescencia ha presentado cuadros de alteraciones psíquicas, que han ido agudizándose en las distintas etapas de su vida; dijo que su madre y el concubino de esta última, corroboraron que C. desde los nueve años tenía alucinaciones, mudaba el tono de su voz, caminaba con sus manos hacia atrás, comía cascarudos, tuvo intentos de suicidio, internada en un Hospital Psiquiátrico , como así en el 2012, siempre por cuadros psicóticos. Que respecto del diagnóstico que han realizado sobre la personalidad de su defendida, los Dres. Telleriarte y P., entiende que no hay motivo para descartar aquél que sería favorable a su defendida, tal como lo solicita el F., sino que, en todo caso, debe admitirse que se trata de dos opiniones profesionales diferentes que deberían ambas ser evaluadas y consideradas. Así es que la Defensa establece una primera conclusión, y es que su defendida presenta brotes psiquiátricos en determinados momentos y esos brotes psiquiátricos le hacen anular la razón y le producen trastorno mental transitorio, brotes psicóticos agudos, tal como los definió la Dra. P..
En cuanto a lo sucedido durante el debate, a su juicio quedaron ciertas dudas, tales como el no haber sido determinado el ADN en la sangre hallada en los elementos cortantes secuestrados -el cuchillo y el vidrio-, lo cual es importante ya que se analiza un dolo de homicidio, hay que establecer si la sangre en los elementos pertenecían a la madre o al menor, para determinar con qué elemento fueron producidas las lesiones; por otra parte, dijo la Defensa a su criterio el dolo homicida no ha quedado configurado, si se tiene en cuenta el tamaño del cuchillo, si la intención era producir la muerte, con solo hacer un poco de presión en lugares vitales del bebé, se hubiese logrado, de allí que estime que sólo podría haber un dolo de lesión, considerando que las heridas curaron en menos de treinta días y a los cinco días el bebé estaba dado de alta; agregó la Defensa que lo que se ve que su defendida en todo momento, lo que intentó fue autolesionarse, por eso T. escondió los cuchillos, si hubiera pensado que su defendida tenía intenciones homicidas sobre el bebé, no lo hubiera dejado a éste con su madre; afirmó que no hubo premeditación y ordenamiento cuando dice que ella anunciaba que iba a matar; las personas comunes en...

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