Sentencia Nº 1764/18 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2019

Fecha de Resolución:23 de Enero de 2019
 
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SANTA ROSA, 23 de mayo dos mil diecinueve


VISTOS

Los presentes autos caratulados: “L.N.G.O. y Otros c/TRANSPORTE DE CAUDALES JUNCADELLA SA y Otros s/L.”, expediente nº 1764/18, registro Superior Tribunal de Justicia, Sala A, y

RESULTANDO

1°) Que a fs. 735/756 el Dr. N.G.P., en su carácter de letrado apoderado de los actores, y a fs. 757/760 el Sr. L.F.P., por propio derecho, y con el patrocinio letrado del Dr. M.S.B., interponen sendos recursos extraordinarios provinciales contra la decisión de la Sala 3 de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, L. y de Minería de la Primera Circunscripción Judicial, la que en su parte resolutiva dispuso: “I.- Admitir el recurso de apelación de la parte accionada –Transportadora de Caudales Juncadella S.A.- y revocar la sentencia de fs. 600/611 conforme lo expuesto en los considerandos. II.- Rechazar el recurso de apelación deducido por la parte actora, y en consecuencia, confirmar lo resuelto en la sentencia de primera instancia de fs. 600/611 y que fuera motivo de agravio de los accionantes (…)” (fs. 730)

Recurso del Dr. N.P. interpuesto en representación de la parte actora (fs. 735/756):

El recurrente funda el recurso interpuesto en los incisos 1º y 2º del art. 261 del CPCC.

A. relatar los antecedentes de la causa expresa que los actores detectaron una incorrecta liquidación mensual de sus haberes, motivo por el cual realizaron una serie de reclamos a su empleadora, Juncadella SA y al no obtener respuesta favorable efectuaron una denuncia ante la Dirección de Relaciones L.es.

Sigue diciendo que la única respuesta de la empleadora fue despedirlos sin causa, y aunque existieron algunas tratativas, la empresa se negó a reincorporar a todos los trabajadores.

Aclara que finalmente se firmaron acuerdos conciliatorios que ahora ataca por nulos ya que reflejan la voluntad viciada de sus representados y reclama que se los reincorpore a su función por tratarse de despidos discriminatorios. Subsidiariamente demanda por despido sin causa.

Precisa que en primera instancia se rechazó el despido discriminatorio pero se lo consideró incausado y acoge el pedido de nulidad de los acuerdos conciliatorios en razón del estado de necesidad por falta de pago de salarios que conforma un claro vicio de la voluntad.

Señala que, por el contrario, la Cámara de Apelaciones revocó la decisión anterior por entender que el juez laboral había violado la cosa juzgada administrativa al encuadrar erróneamente los hechos como despido sin causa, imponiendo injustos rubros indemnizatorios.

Párrafos más adelante indica que funda el primer agravio en el supuesto contemplado en el inciso 1° del art. 261 del CPCC por no aplicar el orden constitucional que prohíbe y condena la discriminación, al desconocer como despido sin causa discriminatorio al hecho de reincorporar a sólo 4 trabajadores en conflicto, sin ninguna causa objetiva y simular aceptar la renuncia voluntaria del delegado gremial a su cargo y al trabajo, haciendo prevalecer la cosa juzgada administrativa pese a que ésta carece de motivación y fundamentación suficiente

Con fundamento en el inciso 2°, por su parte, entiende que la sentencia impugnada no se encuentra debidamente fundada “...exhibiendo también ausencia del respaldo en un juicio lógico y razonado, violando de esta forma el principio de congruencia, conforme art. 35 inc. 5° y 155 inc. 5° del CPCC e incurriendo en un caso extraordinario de arbitrariedad y absurdo en la valoración de la prueba en 2 estadios distintos, primero al desconocer la prueba indiciaria de despido discriminatorio y, subsidiariamente, la prueba del derecho a percibir salarios adeudados y la indemnización plena del art. 245 y cctes. de la Ley de Contrato de Trabajo” (fs. 741 vta./742).

A su entender no se ha explicado el juicio lógico-jurídico que sustenta la decisión de despidos sin causa a partir de una incorporación selectiva de empleados y que ello no sea tomado como indicio de prueba de discriminación.

Refiere que el derecho a no ser discriminado arbitrariamente, ha ingresado en el dominio del ius cogens, por lo que su vulneración concretada a través del despido de un trabajador habilita a este último a reclamar la nulidad del acto rescisorio y el remedio al mismo, o sea la readmisión en el empleo o una indemnización especial.

Recuerda la recepción del principio de no discriminación en los distintos tratados de derechos humanos y la obligación de los jueces de ejercer un control judicial de constitucionalidad y de convencionalidad ex officio de las normas internas. No obstante concluye que ninguno de los operadores judiciales ha analizado el presente caso desde esa perspectiva.

A su juicio, pese a la claridad de los hechos, “...la alzada, sobre un irreal relato fáctico, abunda en interpretar sobre el derecho a despedir y la estabilidad laboral en contraposición con la prohibición de discriminar pero en ningún momento tratan el tema traído a debate y enmarcan legalmente el caso en los hechos, constituido por debatir si reincorporar a alguno y no a todos los despedidos por los mismos hechos es una acción ilícita y discriminatoria”(fs. 743 vta./744).

Agrega que el fallo también incumple con el compromiso legal asumido por la Nación Argentina en punto al combate del flagelo de la discriminación laboral.

Según refiere tales hechos se encuentran claramente acreditados ya que existió prueba idónea sobre la comunicación rescisoria de Juncadella SA el 05/03/2013 y la existencia de sus motivos conforma una prueba irrefutable y no sólo indicios.

Bajo el parágrafo 6.2 que titula “Cumplimiento art. 261 inc. 2° del CPCyC. Violación de la ley” dice que la sentencia que impugna viola la ley cuando desconoce la existencia del despido sin justa causa, conforme el art. 245 de la LCT además de ser discriminatoria la no reincorporación.

Sostiene que lo resuelto también viola el principio de congruencia y agrega que no ha analizado en detalle el material probatorio desde la doctrina elaborada por la Corte Suprema en los fallos “Á.” y “P., consumando por ello, el vicio de absurdo en la apreciación de la prueba.

Entiende que ante un cuadro indiciario por demás claro, resulta lógico sostener que sea el empleador quien debe acreditar que el despido y...

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