Sentencia Nº 16748/11 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2012

Fecha de Resolución: 3 de Octubre de 2012
 
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En la ciudad de SANTA ROSA, capital de la Provincia de La Pampa, a los 3 días del mes de octubre de 2012, se reúne en ACUERDO la SALA 2 de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, L. y de Minería para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados: "COOPERATIVA DE VIVIENDAS DE SANTA ROSA LTDA. c/ROMERO, O. y Otro s/Daños y Perjuicios - Medida Cautelar" (Expte. Nº 16748/11 r.C.A.), venidos del Juzgado de Primera Instancia Nº 3 de la Ira. Circunscripción Judicial y existiendo unanimidad (art. 257 C.Pr.), la SALA, dijo I.- La sentencia de fs. 461/480 hace lugar a la demanda entablada por la Cooperativa de Viviendas de Santa Rosa Limitada y declara culpable al demandado y al tercero citado del perjuicio patrimonial y extrapatrimonial causado a la actora. Asimismo condena al primero de ellos -R.O.R.- a pagar la suma de $ 23.594,75 (30% del daño determinado) y establece la porción viril por responsabilidad civil concurrente del tercero citado -P.M.R.- en la suma de $ 55.054,44 (70% de la cuantificación total del daño); impone costas, regula honorarios y establece en cabeza de la actora vencedora la carga de informar con relación al eventual cobro de dividendo falencial al juzgado competente.- La Cooperativa alega haber sufrido daños y dirige la acción contra R. por los materiales (ladrillos) que la actora había abonado al proveedor Mayo -a quien se le decretó posteriormente quiebra- y que una vez entregados en la obra por ella ejecutada -"Arcos del Sur"- fueron retirados por el mismo proveedor sin autorización ni devolución. Bajo esa plataforma fáctica fueron fijados como hechos controvertidos la entrega en préstamo de los ladrillos, su devolución, faltantes, valores compensables o restituibles, autorizaciones para retiros, la determinación de responsabilidad y la cuantificación de los daños.- El juez a quo, previamente analiza la situación del tercero citado, arquitecto R. por su calidad de Técnico de la obra, y considera que su intervención ha sido provocada por el demandado poseyendo así característica litisconsorcial pasiva. De ese modo señala que según las normas del ordenamiento jurídico sustancial, el tercero citado es sujeto legitimado para ser o haber sido demandado en el juicio; no obstante cita el art. 88 del C.P.C.C. para concluir que si al sustanciarse el pedido de intervención del tercero el actor no pide ni adhiere a que se lo condene, sólo es posible el análisis de su cuota de responsabilidad en los hechos. Adelanta así que la sentencia dirimirá la indemnización definiendo el valor porcentual concurrente de las responsabilidades involucradas cristalizando, en relación a R., un crédito demandable a futuro.- Continúa su análisis y de las declaraciones tiene por probado que tanto el demandado como el tercero fueron quienes tomaron la decisión -en razón de su responsabilidad operativa y funcional de la obra en construcción- respecto del préstamo de los ladrillos al proveedor, debiendo por ello responder ante la Cooperativa.- Considera demostrado que el proveedor entregaba y retiraba ladrillos en una mecánica normal y asidua, y que si bien en el ámbito penal se probó la existencia del hecho aunque ello no mereció reproche en ese fuero, quedó habilitado su análisis en sede civil.- Luego, afirma que a su criterio R. y R. fueron agentes concausantes del detrimento patrimonial y extrapatrimonial. En lo que respecta especialmente al Sr. R., tiene por acreditado que sabía de los préstamos de ladrillos al proveedor por su propia comunicación con el encargado de compras R., y que incluso lo acompañó personalmente a efectuar el reclamo de devolución. Refiere además que por su cargo gerencial, formación e incumbencia profesional, su culpabilidad se agrava citando a tal fin el art. 902 del Código Civil.- Determina así que el obrar por acción de R. y la conducta por omisión de R. los convierte a ambos demandados en agentes causantes de un daño económico que deberá serle reparado a la Cooperativa.- En relación al Sr. R., tiene en consideración el testimonio del Cr. B. quien confirmó el dato que el demandado ofreció una compensación por el valor del tercio de los materiales. En función de ello reparte las responsabilidades en concurrencia, haciendo lugar en todas sus partes la reparación a en favor de la actora, exceptuando sólo el rubro pérdida de chance.- Otorga relevancia a las manifestaciones vertidas por los testigos H.A.G., M.L.L., L.C.B. y A.L.Q., D.R.M., S.A.C. y C.M.C., descalificando en cambio, los testimonios de Abons y B.. Con ello tiene por probada la operatividad de los responsables -demandado y tercero-, y señala que se trató de una decisión incorrecta, no autorizada, cuya relación de causalidad con el daño es patente. Sostiene que ese obrar resulta antijurídico frente a los intereses de la Cooperativa y que el daño económico está probado y corroborado.- Cuantifica entonces, el daño emergente patrimonial en la suma de $ 58.290,90 (que eleva a $ 68.649,19 por aplicación de tasa mix).- Posteriormente desestima la pérdida de chance por no estar probada y tacha dicho rubro de puramente conjetural ya que las dudas que se hubiesen generado en los asociados no son indemnizables.- En cambio, estima procedente el daño moral y aclara que si bien se trata de una persona jurídica los hechos ventilados lesionan groseramente el valor imagen del emprendimiento habitacional. Estima que ello tiene impacto extrapatrimonial y su reparación debe tener además de un sentido resarcitorio, uno moral, citando jurisprudencia en tal sentido. Con fundamento en los extensos testimonios, las facultades otorgadas por el art. 157 del C.P.C.C. y lo dispuesto por el art. 1078 del Código Civil determina dicho rubro en la suma de $ 10.000. Indica asimismo la incidencia de la concurrencia en relación a la responsabilidad civil, tanto para el demandado como para el tercero, también en este aspecto repartida en los porcentajes ya establecidos (30% y 70% respectivamente).- Finalmente se expide sobre la costas, imponiéndolas al demandado vencido conforme el criterio objetivo de la derrota.- Apela el demandado quien funda su recurso a fs. 502/511vta., el que es contestado por el actor a fs. 513/518vta. y por el tercero a fs 521/524. Este último también recurre expresando sus agravios a fs. 530/556vta., que son contestados por el demandado a fs. 566/570 y por el actor a fs. 573/578vta..- II.- Tal como fueran planteados los agravios del demandado y tercero citado se advierte que hay puntos coincidentes entre los mismos, en razón de ello se los ha de tratar en forma conjunta, en el siguiente orden: a.) Responsabilidad del demandado, tercero citado y de la actora; b.) Existencia de un daño comprobado y su cuantificación; c.) Procedencia del rubro daño moral; d.) C. y comunicación a la quiebra de D.M. y e.) Incongruencia de los...

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