Sentencia Nº 16193/10 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2011

Fecha de Resolución: 6 de Octubre de 2011
 
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En la ciudad de SANTA ROSA, capital de la Provincia de La Pampa, a los 06 días del mes de octubre de 2011, se reúne en ACUERDO la SALA 2 de la Excma. Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados: "MALDONADO, Ricardo Esteban c/SANCHEZ, Oscar Jorge y Otro S/ Daños y Perjuicios" (Expte. Nº 16193/10 r.C.A), venidos del Juzgado de Primera Instancia Nº DOS de la Ira. Circunscripción Judicial y existiendo unanimidad (art. 257 C.Pr.), la SALA, dijo I.- La sentencia de fs. 282/289 hace lugar parcialmente a la demanda interpuesta por Ricardo Esteban Maldonado contra Oscar Jorge Sánchez condenando a éste último a pagar la suma de $ 3.887,70 con más sus intereses y costas, haciendo extensivo el pronunciamiento a "El Progreso Seguros S.A.".- En sus fundamentos comienza señalando que no ese encuentra controvertido el día, hora y circunstancias en que se produjera el accidente de tránsito que involucrara a la moto Honda XLR conducida por el actor y el automóvil Renault 18 dominio RRD-613 conducido por el demandado. Indica que sí se encuentra controvertida la mecánica del accidente, la responsabilidad que se imputan las partes, la existencia y procedencia de los distintos rubros reclamados.- Establece la mecánica del accidente en base a los informes existentes del Comando Radioeléctrico, División de Accidentología Vial, la pericial accidentológica y las declaraciones de las partes. Así, tiene por acreditado que al momento de la colisión el demandado conducía a 66 km/h y la motocicleta a 49 km/h, ambos en franca violación al límite de velocidad precaucional que en encrucijadas es de 30 km/h según el art. 51 de la LNT. Concluye que, en razón de tal exceso de velocidad, las partes no se vieron ni tampoco pudieron mantener el pleno dominio de los rodados que conducían, por lo que ambos contribuyeron en igual medida a provocar el accidente, por lo que en definitiva les atribuye un 50 % de responsabilidad a cada uno.- Al analizar los distintos rubros reclamados comienza admitiendo los daños materiales, para lo cual tiene en cuenta el dictamen del perito Quinn y los presupuestos acompañados por el actor que fueron reconocidos por sus emisores; ($ 2137,50 con más intereses); también admite lo requerido en concepto de privación de uso ($ 250) y en concepto de daño moral ($ 1500), con más intereses a tasa mix desde el momento del hecho.- Rechaza, sin embargo, lo solicitado en concepto de pérdida del valor venal en razón de no haber probado ser dueño de la motocicleta, sino un mero tenedor. Tampoco admite el rubro lucro cesante por no haber podido atender su comercio durante 23 días como consecuencia del accidente; a razón de $ 150 diarios; ello, en razón de no haber producido prueba respecto de la ganancia del comercio (kiosco) en los meses anteriores al hecho dañoso ni que hubiere estado cerrado por el término indicado en la demanda.- Por último no hace lugar al reclamo de incapacidad. A su respecto señala que, si bien el perito médico Dr. Pablo Daniel Veliz le otorga un 8 % de incapacidad, lo cual ratifica al dar explicaciones, las mismas no resultan contundentes y precisas como para formar convicción suficiente sobre su existencia, sumando a ello los dichos del actor ante el Tribunal en el sentido de no tener secuelas, por lo que no encuentra prueba suficiente de que el actor no pueda seguir desarrollando las actividades que tenía con anterioridad al siniestro.- Apela el actor quien funda su recurso a fs. 316/322, el que es contestado por el demandado a fs. 325/326.- II.- Los agravios del recurrente se pueden englobar en dos cuestiones. En el primero de ellos crítica que haya omitido la aplicación del art. 41 de la LNT, y, consecuencia de ello la atribución de responsabilidad realizada. En el segundo cuestiona los montos de los rubros admitidos como así también solicita se haga lugar a aquellos que fueron rechazados.- II. a.) Tal como sintéticamente señaláramos ut supra, el recurrente se agravia de la sentencia en dos tramos, en el primero de ellos indica que la Sra. juez a quo omitió considerar que aún cuando ambos conductores hayan llegado al mismo tiempo a la encrucijada, el apelante gozaba del privilegio establecido por el art. 41 de la LNT que otorga prioridad de paso absoluta a quien se conduce por la derecha, que en el caso, es además, quien se conducía a menor velocidad; y que en razón de ello la culpa concurrente establecida en un 50 % para cada parte no se adecua a las constancias de la causa, ni a la gravedad de los incumplimientos.- Entendemos que asiste razón al recurrente. En casos como el que nos ocupa y tal como hemos sostenido reiteradamente: "...conviene recordar que a partir de las causas "Sacaba De Larosa, Beatriz E. c/Vilches, Eduardo Roque y Otro s/Daños Y Perjuicios" de la Suprema Corte de Provincia de Buenos Aires, y "Entel c/Provincia de BuenosAires..." de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, dichos fallos determinaron la carencia de sustento legal de la doctrina de neutralización de riesgos, y consecuentemente ya no existe discusión respecto del marco jurídico que debe encasillar la colisión entre dos automotores en movimiento y que es el art. 1113 segundo párrafo segunda parte del C.C., con lo cual ese factor de atribución objetivo invierte la carga...

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