Sentecia definitiva Nº 159 de Secretaría Penal STJ N2, 18-09-2012

Fecha de Resolución:18 de Septiembre de 2012
Emisor:Secretaría Penal STJ nº2
 
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PROVINCIA: RÍO NEGRO
LOCALIDAD: VIEDMA
FUERO: PENAL
EXPTE.Nº: 25843/12 STJ
SENTENCIA Nº: 159
PROCESADO: B.H.
DELITO: AMENAZAS
OBJETO: RECURSO DE CASACIÓN
VOCES:
FECHA: 18/09/12
FIRMANTES: B.M.S.N. EN ABSTENCIÓN
///MA, de septiembre de 2012.

Habiéndose reunido los señores miembros del Superior Tribunal de Justicia doctores S.M.B., E.J.M. y V.H.S.N., con la presidencia del tercero y la asistencia del señor Secretario doctor W.A., en las presentes actuaciones caratuladas: “B., H. s/Amenazas (ex Juzg.Inst. Nº 6 S 12-09-0288) s/Casación” (Expte.Nº 25843/12 STJ), y concluida la deliberación, se transcribe a continuación el acuerdo al que se ha arribado en atención a las prescripciones del art. 439 del Código Procesal Penal, con el planteo de la siguiente:
-
C U E S T I Ó N

¿Es procedente el recurso deducido?

V O T A C I Ó N
El señor J. doctor S.M.B. dijo:

1.- Antecedentes del caso:

1.1.- Mediante Sentencia Nº 19, del 26 de marzo de 2012, el Juzgado Correccional Nº 10 de San Carlos de Bariloche resolvió -en lo pertinente- absolver a H.B. en orden al delito de amenazas (art. 149 bis C.P.), sin costas.

1.2.- Contra lo decidido, la querellante V.L.G., conjuntamente con su letrado patrocinante doctor F.C.G., interpuso recurso de casación, el que fue declarado admisible por el Tribunal de origen y posteriormente por este Cuerpo.

Así, se dispuso que el expediente quedara por diez días en la Oficina para su examen por parte de la
///2.- recurrente, además de darse intervención a la F.ía General y la Defensoría General.

1.3.- Luego se fijó fecha y hora de audiencia, que quedó convocada para el día 5 de septiembre del corriente año a las 9:00 hs.

Previo a la realización de tal acto, como medida para mejor resolver se requirió la elevación de los siete expedientes que habían sido incorporados como prueba en el debate celebrado ante el a quo, los cuales fueron oportunamente recibidos en este Superior Tribunal a excepción de uno, cuyo trámite y demás datos pertinentes fueron posteriormente informados vía telefónica (conf. informe obrante a fs. 259).

1.4.- Finalmente se llevó a cabo la audiencia prevista por los arts. 435 y 438 del rito, oportunidad en que se agregaron los escritos presentados por la Defensoría General y la F.ía General, en los que se propicia el rechazo del recurso y la rectificación de la sentencia, respectivamente.
Así, los autos han quedado en condiciones para su tratamiento definitivo.

2.- Agravios contenidos en el recurso de casación:

La recurrente plantea que la valoración de la prueba que se efectúa en la sentencia recurrida es equivocada y arbitraria, por lo que tal decisión vulnera el debido proceso legal, la defensa en juicio y la igualdad, además de aplicar erróneamente el art. 149 bis del Código Penal.

Reseña los antecedentes de la causa y refiere que el Ministerio Público F. dio un giro de 180 grados y contradijo sus propios actos procesales al requerir en el
///3.- debate la absolución, fundando ello en que era un juicio atípico y correspondía su trámite al Juzgado Civil de Familia, criterio que fue compartido por el sentenciante.

Cuestiona que se haya entendido que el mensaje de texto que envió el imputado no configuraba una amenaza, porque “desde cualquier punto de vista causa intranquilidad, es intimidatorio, más si se tiene en cuenta que la suscripta víctima ha sido en forma reiterada amenazada y lesionada por el señor B., conforme dan cuenta los expedientes penales (agregados por cuerda a la causa)”, y alude más adelante al “fundado temor de que cumpla su vedada amenaza de exterminio de toda [su] familia”, y que “si no emigr[a] de inmediato es porque aún [se] sient[e] protegida por la cautelar de no acercamiento aún vigente por no haber tomado estado de cosa juzgada la sentencia que motiva este recurso”.

Critica que el juzgador haya considerado que en el mensaje no hay anuncio de un mal o daño futuro que dependa del imputado, y menciona los argumentos esbozados por la cámara Segunda en lo Criminal al momento de confirmar el procesamiento del imputado, que consideró que se trataba de una amenaza latente de perjuicio, aunque se reservara el “cómo”, una advertencia de represalia con carácter de venganza, además de agregar que el fuero penal está para reprimir conductas típicas.

Mantiene asimismo el planteo de la cuestión federal oportunamente introducida y solicita que se case la sentencia impugnada.

3.- Postura de la Defensoría General:

La señora Defensora General propicia el rechazo del
///4.- recurso, por considerarlo infundado y violatorio del debido proceso.

Entiende que no resultan válidas las referencias que hace la recurrente respecto de las intervenciones anteriores de la F.ía y de la Cámara al tratar la apelación del procesamiento, así como también respecto de los antecedentes de su defendido, ya que nunca fue condenado.

Sostiene que el hecho imputado no encuadra en el delito previsto en el art. 149 bis del Código Penal, cita doctrina relativa al punto, y agrega que no podría someterse a su defendido a un nuevo juicio sin afectar garantías constitucionales, con mención de jurisprudencia respecto del ne bis in ídem.

4.- Dictamen de la F.ía General:

El señor F. General subrogante doctor J.R.P. afirma que coincide con el primer argumento del señor A.F., sostenido en oportunidad de la requisitoria y del dictamen en la instancia de apelación que propició la confirmación del procesamiento, más allá de que este luego se haya pronunciado en el debate por la absolución, porque a su criterio resulta de superior valor jurídico el convencimiento de que se está frente a un delito comprobado.

Aclara que el sentido de unidad de actuación (arts. 215 C.Prov. y 3 Ley K 4199) se refiere al seguimiento de los criterios del superior por parte del inferior, y considera ilógico que en un organismo jerárquico se esté a lo manifestado por el inferior y vedar así la expresión de la opinión del superior.

///5.- Luego expresa que entiende razonable el planteo de la querella y que, por ende, la sentencia del Tribunal de grado inferior resulta no motivada de acuerdo con los estándares previstos por los arts. 200 de la Constitución Provincial y 98 del Código Procesal Penal.

Únicamente considera atendible, pero con un bajo nivel convictivo, el argumento referido a que una interpretación solamente textual, literal y semántica del texto del mensaje (abstraída del marco de las relaciones preexistentes entre los sujetos del proceso) no da cuenta de qué sujeto sería el responsable de privar a la madre y su familia de disfrutar de las hijas en común.

Analiza el texto referido y afirma que su sentido es inquietante, a la luz de la psicología y la experiencia común, ya que proviene de la ex pareja de la denunciante, persona involucrada en numerosas de causas judiciales (cinco), las que de por sí más allá de su resultado- crean en la mente común el convencimiento de la posibilidad del imputado de llevar a actos sus anuncios de males futuros y entrar en las vías de hecho contra la víctima. Sostiene también que deriva de la lógica que el imputado está en una continuidad de obrar delictivo contra la víctima, por lo que, si pudo verse involucrado en otras causas, bien puede estarlo en la presente.

Aduce que debe concluirse que, al recibir el mensaje, el ánimo de la víctima y sus familiares resultó seriamente conturbado, al extremo de movilizarse a denunciar el hecho y someterse a los vaivenes del proceso penal.

Cuestiona también el descargo del imputado, al que
///6.- considera un intento fantasmagórico de estirar el significado de las palabras componentes del mensaje para lograr su impunidad-, que necesariamente no concuerda para nada con el marco de violencia familiar que la querellante alega en su recurso.

Señala que al decir “que sea lo que dios diga” está aludiendo a que cualquier cosa puede pasar y que cabe interpretar que el imputado está refiriéndose a la posibilidad futura de impedir con su accionar el disfrute de las hijas por parte de la madre -victima- y su familia.

Añade que la frase “y tu familia menos” da cuenta del resentimiento del imputado en virtud de que familiares no directos puedan gozar del contacto con sus hijas mientras que él no, lo que sería corregido mediante el impedimento de disfrute que amenazó realizar.

Descarta que hubiera habido ofuscación en el imputado e inexistencia total o disminución de los frenos inhibitorios, y posteriormente trata la circunstancia de que no se explicite su acción dañosa a futuro. En tal sentido, argumenta que se debe a que es un mensaje de texto que queda registrado, al igual que el teléfono desde el que lo envió, y por ende su identidad, por lo que la...

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