Sentecia definitiva Nº 158 de Secretaría Penal STJ N2, 26-06-2017

Emisor:Secretaría Penal STJ nº2
Número de sentencia:158

/// MA, 26 de junio de 2017.
VISTO: Las presentes actuaciones caratuladas: “A., J.M. s/ abuso sexual s/ casación” (Expte. Nº 28933/16 STJ), puestas a despacho para resolver, y
CONSIDERANDO:
Que la deliberación previa a la resolución ha concluido con el acuerdo de los señores Jueces que se transcribe a continuación.
La señora Jueza doctora A.C.Z. dijo:
1. Antecedentes de la causa.
1.1. Mediante Sentencia Nº 82 de fecha 17 de octubre de 2016 la Cámara Segunda en lo C. de la IIª Circunscripción Judicial resolvió condenar a J.M.A. como autor penalmente responsable de los delitos ABUSO SEXUAL REITERADO EN UN NÚMERO INDETERMINADO DE OPORTUNIDADES, AGRAVADO POR LA CONDICIÓN DE GUARDADOR Y ENCARGADO DE LA EDUCACIÓN, Y GRAVEMENTE ULTRAJANTE POR SUS CARACTERÍSTICAS Y DURACIÓN -arts. 45, 55 y 119 párrafos primero, segundo y cuarto -inc. b- y 119 párrafos primero y cuarto -inc. b- del Código Penal-, por los que fue juzgado, e imponiéndole la pena de cuatro (4) años de prisión, con costas y accesorias legales -arts. 22 y 29 inc. 3 del Código Penal y 499 del Código Procesal Penal-; pena que se hará efectiva al adquirir firmeza la sentencia.
1.2. Contra lo decidido, el F. de Cámara doctor A.J.N. y el defensor particular de J.M.A., doctor J.O.C., dedujeron sendos recursos de casación que fueron declarados admisibles por el a quo.
2. Recurso de casación del F. de Cámara.
El funcionario refiere -en lo sustancial- que se omitió dar tratamiento al encuadramiento del hecho en el delito de corrupción de menores agravado (art. 125 inc. 1 y último párrafo del CP) apartándose de la doctrina legal vigente (STJRNS2 Se. 26/10, Se. 158/14) en razón de que la Cámara en lo C. ha concebido el delito como de resultado cuando este Superior Tribunal sostiene que es formal y no de resultado material.
Afirma que por aplicación del art. 4 del CPP los hechos se subsumieron en el delito de abuso sexual gravemente ultrajante (incisos b y f del art. 119) pero como estos deben concu-/// rrir en forma ideal con el delito de corrupción descripto en el art. 125 último párrafo del CP “no se puede ser y no ser al mismo tiempo”, no pueden ser actos sexuales gravemente ultrajantes por un lado y no ser corruptores por el otro. Agrega que se corrompió a la menor durante cinco años y el dolo del autor siempre fue dirigido a modificar la sexualidad (en forma prematura) y la moralidad de la víctima. Sigue diciendo el F. de Cámara que la sentencia no exhibe ningún fundamento válido para descartar la conducta dolosa corruptora del normal o natural desarrollo sexual pese a que reconoce un daño psíquico en la víctima.
También se agravia por resultar arbitraria la pena de cuatro años de prisión pues contradice la doctrina sentada en el fallo “Brione” de este Superior Tribunal (Se. 94/14); además, porque se impuso el mínimo legal como si fuera un solo hecho cuando corresponde por imperio del mismo fallo una condena mucho mas grave.
Finalmente, peticiona se haga lugar al recurso y se condene en orden al delito de corrupción de menores agravada por la condición de guardador y encargado de la educación en concurso ideal con el de abuso sexual reiterado en un número indeterminado de oportunidades, agravado por la condición de guardador y encargado de la educación y gravemente ultrajante por sus características y duración.
3. Recurso de casación del defensor particular de J.M.A.
El doctor C. afirma que hay un testimonio único –el de la víctima- no corroborado por otras pruebas independientes que surjan de una fuente distinta a ella. Manifiesta que merecía esa corroboración máxime cuando del propio testimonio de la niña se advierten contradicciones que afectan su veracidad pues considera claro que la víctima en su afán de incriminar a su asistido ha expresado que fue accedida carnalmente en varias oportunidades, situación que luce equivocada en razón de haberse constatado que la joven era virgen (conforme a la pericial médica y testimonial del Médico Forense). Señala la inviabilidad del testimonio único no porque mienta sino porque no se sabe qué debe creerse en función de la contradicción señalada.
El defensor asevera que no existe certeza positiva acerca de lo testimoniado por la joven M.A. producto de la falta de corroboración de sus dichos ni explicación frente a la discordancia entre éstos y la prueba científica. De allí –sigue diciendo- que la sentencia es arbitraria.
///2. De forma supletoria se agravia de que los abusos se calificaron como gravemente ultrajantes pues para ésta la ley refiere situaciones en que los actos, en sí mismos, son intrínsecamente escandalosos, humillantes, peligrosos y de un alto contenido vejatorio para la víctima; mientras que la sentencia impugnada...

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