Sentencia Nº 154 de Tribunal Superior de Justicia, Sala Civil y Comercial, 27-11-2018

Fecha de Resolución:27 de Noviembre de 2018
Emisor:Sala Civil y Comercial
 
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SENTENCIA NÚMERO: CIENTO CINCUENTA Y CUATRO.
En la ciudad de Córdoba, a los veintisiete días del mes de noviembre de dos mil dieciocho, siendo las diez hs., se reúnen en audiencia pública, los Señores Vocales integrantes de la S. Civil y Comercial del Excmo. Tribunal Superior de Justicia, D.M.M.C. de Bollati, D.J.S. y M. de las Mercedes Blanc G. de Arabel, a fin de dictar sentencia en los autos caratulados: “CEBALLOS LUCAS RAMON C\/ RUBIANO S.D. VALLE - ORDINARIO - RECURSO DE CASACION - EXPTE N° 580842”, procediendo en primer lugar a fijar las siguientes cuestiones a resolver:
PRIMERA CUESTIÓN: ¿Es procedente el recurso de casación articulado por el actor con invocación de los incs. 1° y 3° del art. 383 del CPCC?
SEGUNDA CUESTIÓN: En su caso ¿qué pronunciamiento corresponde?
Conforme al sorteo que en este acto se realiza, los Señores Vocales votan en el siguiente orden: D.M.M.C. de Bollati, D.J.S. y M. de las Mercedes Blanc G. de Arabel.
A LA PRIMERA CUESTION PLANTEADA, LA SEÑORA VOCAL DOCTORA M.M.C. DE BOLLATI, DIJO:
I. El actor L.R.C. -por medio de su apoderado, Dr. R.A.P.- deduce recurso de casación en estos autos: “CEBALLOS, L.R. C\/ RUBIANO, S.D. VALLE - ORDINARIO - DAÑOS Y PERJUICIOS - RECURSO DE CASACIÓN” (EXPTE. N° 580842), en contra de la Sentencia n.° 89 de fecha 17 de septiembre de 2015, dictada por la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Familia de la ciudad de San Francisco, al amparo de las causales contempladas en los incisos 1° y 3° del art. 383 del CPCC.
En sede de grado, la impugnación fue debidamente sustanciada conforme al procedimiento establecido en el art. 386, del CPCC, habiendo evacuado el traslado la contraria y la citada en garantía, “Compañía de Seguros La Segunda Ltda.” -mediante su apoderado, Dr. D.P.M.-, a fs. 497\/499.
Mediante Auto Interlocutorio n.° 314 de fecha 14 de octubre de 2016, la Cámara a quo concedió la impugnación impetrada por ambas causales.
Radicadas las actuaciones ante esta Sede, dictado y firme el decreto de autos (fs. 515), queda el recurso en condiciones de ser resuelto.
II. La impugnación es susceptible del siguiente compendio:
II.1. El recurrente invoca la existencia de interpretación contradictoria de una misma regla de derecho en relación al rubro o concepto indemnizable y, a partir de ello, del alcance del resarcimiento que debe reconocerse a la víctima por las consecuencias derivadas de la incapacidad sufrida (inc. 3°, art. 383 del CPCC).
Manifiesta que la resolución recaída en autos realiza una interpretación contradictoria con la postulada en los siguientes precedentes, acompañados en aval de la impugnación: 1) “Colla, L.C. c\/ L.B., A.B. y otros - Ordinario ”, Sentencia n.° 164 de fecha 03\/10\/11, dictada por la Cámara de Apelaciones en lo Civil, comercial y Contencioso Administrativo de la ciudad de San Francisco; 2) “ M., D.E. c\/ Maine, M.d.C. y otro - Ordinario - Daños y P.uicios - Otras formas de responsabilidad extracontractual” (Expte. n.° 2309563\/36), Sentencia n.° 1 de fecha 07\/02\/13, dictada por la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Séptima Nominación de esta ciudad; y 3) “Montiel, M.C. c\/ Superior Gobierno de la Provincia de Córdoba y otro - Ordinario - Daños y
P.. - Accidentes de Tránsito - Recurso de Apelación" (Expte. n.° 1713757\/36), resolución de fecha 19\/03\/14, dictada por la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Sexta Nominación de esta ciudad.
Luego de transcribir parcialmente lo argumentado en cada uno de los pronunciamientos cotejados, explica que en los presentes autos la Cámara a quo adscribió a la tesitura que sostiene que lo que se debe resarcir en concepto de indemnización por incapacidad, cuando la víctima no ha sufrido disminución de sus ingresos, es una simple pérdida o frustración de chances económicas futuras, lo que conduce a reducir sensiblemente -en la especie, a la mitad- la suma resultante de la fórmula M. abreviada o Las Heras-Requena.
Destaca que para los sentenciantes, en estos supuestos, no puede hablarse de un lucro cesante futuro, y agrega que, según la inteligencia asumida en el fallo impugnado, las repercusiones disvaliosas derivadas de una situación de incapacidad que no afectan la realidad productiva actual de la víctima y se proyectan sólo sobre los restantes órdenes de la vida, carecen de significación económica, por lo que quedan excluidos del ámbito del daño patrimonial y relegados al del daño extra patrimonial o moral. Contrariamente, señala que en el precedente “Colla”, frente al mismo supuesto -una víctima afectada por una incapacidad, que no había visto menguados sus ingresos-, la Cámara de San Francisco adhirió al criterio sustentado en la materia por este Superior Tribunal, en “D., A.S. c\/ C., América Yolanda y otro - Ordinario- Recurso de Casación”, Sentencia n.° 68 del 25\/06\/08, según el cual, la incapacidad física involucra tanto un aspecto laborativo (que atiende estrictamente al ámbito productivo), como también uno vital o amplio (proyectado sobre las restantes actividades o facetas de la existencia de la persona), siendo éste último también resarcible a título de daño patrimonial, sin reducción alguna. Añade que, en similar sentido, en los autos “M., la Cámara Séptima de esta ciudad sostuvo que la indemnización del rubro incapacidad sobreviniente comprende la merma genérica en la capacidad actual y futura del damnificado, la cual se proyecta en todas las esferas de su personalidad y constituye un quebranto patrimonial directo, respecto del que cabe contemplar la incidencia o repercusión que apareja sobre su vida. Añade que en dicha oportunidad se señaló que los perjuicios económicos ocasionados por una lesión parcial deben ser reparados -si han sido invocados y comprobados-, aun cuando no se encuentren vinculados a una posible actividad laboral o generadora de ingresos. Finalmente y en la misma senda, explica que la Cámara Sexta en la causa “Montiel”, manifestó que la incapacidad apreciable patrimonialmente, no es sólo la directamente productiva, sino también la que incide en forma disvaliosa en los diferentes ámbitos en los cuales la persona desenvuelve sus quehaceres diarios, la que debe ser reparada aunque no acaree una directa merma de ingresos.
Discrepa con la resolución impugnada en cuanto entiende que este Tribunal habría afirmado en “D.” que la incapacidad es resarcible en sí misma como un daño patrimonial, puesto que -a su juicio- ello no se infiere del fallo citado, según el cual lo indemnizable no es la lesión en sí, sino las consecuencias perjudiciales de la lesión en el ámbito patrimonial o extra patrimonial de la víctima.
Manifiesta que la discrepancia reside en la concepción de lucro cesante que se adopte, en tanto mientras el pronunciamiento casado adscribió a una noción restringida; los precedentes confrontados a una amplia. Considera a esta última interpretación la acertada, desde que la productividad de una persona no se ciñe a la obtención de ingresos, sino que comprende la realización de un sinnúmero de otras actividades provechosas no rentadas.
Insiste en que se trata de repercusiones disvaliosas en el ámbito de su patrimonio, pues se verifica una verdadera afectación de orden material originada en el cercenamiento de ventajas con significación pecuniaria, y no netamente moral, como erróneamente argumenta la Cámara a quo.
Concluye que es evidente que existe un mismo factum sometido a...

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