Sentencia Nº 15398/09 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2009

Fecha de Resolución: 1 de Enero de 2009
 
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En la ciudad de SANTA ROSA, capital de la Provincia de La Pampa, a los días del mes de noviembre de 2009, se reúne en ACUERDO la SALA 2 de la Excma. Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, L. y de Minería para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados: "TAMALET G.F. y Otros c/PROVINCIA DE LA PAMPA y Otro s/Daños y Perjuicios" (Expte. Nº 15398/09 r.C.A.), venidos del Juzgado de Primera Instancia Nº 1 de la Ira. Circunscripción Judicial y existiendo unanimidad (art. 257 C.Pr.), la SALA, dijo La sentencia de fs. 675/689 que hace lugar parcialmente a la demanda, viene apelada por la parte actora (fs. 706) quien funda sus agravios a fs. 730/734. También apela la codemandada V. Provincial (a fs. 726), en los términos de su memorial de fs. 786/798. Y, la provincia de La Pampa si bien apela a fs. 724, luego desiste de su recurso a fs. 817 El recurso de la actora La causa del accidente: Se agravia la actora porque el a quo le atribuye responsabilidad en el hecho y subsidiariamente por los porcentajes aplicados por el sentenciante, debiendo ser mayor a su entender el de la tercera citada, conductora del otro vehículo Sostiene, que la pericia no ha sido correctamente evaluada, ya que de su lectura cabría colegir que: a) la causa determinante del siniestro fue la producción del incendio; b) no existió el exceso de velocidad ni la falta de dominio del vehículo que le atribuye el fallo; c) y que subsidiariamente la mayor responsabilidad en el hecho por la culpa atribuida a los conductores de los vehículos , correspondería a su entender, a la Sra. G. que viajaba al comando del Peugeot. Por tal motivo, dice que se equivoca el sentenciante al atribuirle el 30 % de responsabilidad en el evento Según ha quedado acreditado en autos (tanto con las fotografías de fs. 48, 52, 54, 55 y 56 de la causa penal, el testimonio de M.L.P. fs. 597 a la OCTAVA, y lo dicho por el perito al describir la mecánica del accidente) la ruta a la altura en que se produjo el accidente presentaba una demarcación horizontal inexistente en el eje que divide ambas manos de circulación. Es por ello que el fallo en virtud de la normativa vigente señala esa omisión a la codemandada DPV, pues hace al delegado poder de policía, en cuya virtud debió velar por la seguridad, conservación y mantenimiento del corredor vial (fs. 680 vta.). La incidencia o conexidad de esa omisión en la producción del hecho dañoso deviene palmaria de la circunstancia de que uno de los conductores (la Sra. G. invade -presumiblemente sin advertirlo-, la mano de circulación del actor, provocando de esa forma la colisión. Pero se suma a ello, la presencia del humo sobre la calzada y el fuego sobre la banquina ("...restándole 1,50 m. para llegar al pavimento, conforme puede apreciarse en las fotografías de fojas 49, 55 y 56" pericia fs. 498), cuestiones que, indudablemente, aconsejaban a la mentada conductora apartarse del borde externo de la calzada. Esta situación la describe el perito al explicar la diferencia de velocidades de los conductores en los siguientes términos: "El Peugeot por su parte, además de ya venir transitando en condiciones más desfavorables por cuanto el fuego se encontraba a muy poca distancia de su carril y el viento soplaba desde su derecha, buscando alejarse de sus efectos había invadido gran parte del carril contrario, circunstancia que la obligaba a reducir mucho más su velocidad ante la posibilidad real de enfrentarse a un vehículo circulando en sentido contrario y verse obligada a tener que realizar, en tal circunstancia, una maniobra intespestiva". Decimos entonces que si bien la embistente ha sido la conductora del Peugeot (circulando parcialmente en contramano), no se pudo determinar fehacientemente si fue a sabiendas (por evitar el contacto del fuego) o confundida por la falta de demarcación del eje, que termina invadiendo la mano de circulación del actor. En la causa penal (fs. 77/78), alude a ambos extremos, confundiéndolos en un hecho único. La cuestión, se plantea porque la ruta no estaba demarcada (en el eje), de lo contrario habría una sola respuesta. Pero en ambos casos, su obrar se encontraba forzado o impuesto por la demandada DPV, al omitir ésta las conductas preventivas del daño (demarcación de la ruta y mantenimiento de la banquina y zonas aledañas) incumpliendo el mandato contenido en los arts. 39 y 40 del Dec. Ley 577/58. Es la sumatoria de esos reproches los que aconsejan confirmar la responsabilidad atribuida en el fallo a V. Provincial. En cuanto a la tercera citada, Sra. G., está claro que se encontraba en peores condiciones que el actor para ingresar a la zona de humo, pues tenía de su lado el fuego y el viento. Y en mejores, para elegir entre las propuestas por el perito a fs. 499, último párrafo la solución preventiva de desandar su camino, optando no obstante ello por continuar su marcha en las condiciones que finalmente provocaron el impacto, es decir, aparentemente sin encender las...

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