Sentecia definitiva Nº 145 de Secretaría Penal STJ N2, 08-09-2010

Fecha de Resolución: 8 de Septiembre de 2010
Emisor:Secretaría Penal STJ nº2
 
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PROVINCIA: RÍO NEGRO
LOCALIDAD: VIEDMA
FUERO: PENAL
EXPTE.Nº: 24226/10
SENTENCIA Nº: 145
PROCESADOS: FUENTES J.M.–.N.N.R.
DELITO: VEJACIONES
OBJETO: RECURSO DE QUEJA
VOCES:
FECHA: 08/09/10
FIRMANTES: BALLADINI – LUTZ – S.N. EN ABSTENCIÓN
///MA, de septiembre de 2010.
VISTO: Las presentes actuaciones caratuladas: “FUENTES, J.M. y TRIPAILAO, L.A. s/Queja en: \'TRIPAILAO, L.A. –con querellante- s/Vejaciones (NIEVAS, N.R. y FUENTES, J.M.\'” (Expte.Nº 24226/10 STJ), puestas a despacho para resolver, y
CONSIDERANDO:

Que la deliberación previa a la resolución (cuya constancia obra a fs. 65) ha concluido con el acuerdo de los señores Jueces que se transcribe a continuación.
El señor J. doctor A.Í.B. dijo:

1.- Mediante Sentencia Nº 89, del 29 de octubre de 2009, la Cámara Primera en lo Criminal de la IIIª Circunscripción Judicial resolvió -en lo pertinente- absolver a L.A.T. por aplicación del beneficio de la duda (art. 4º C.P.P.) y condenar a N.R.N. y J.M.F. a la pena de un año de prisión en suspenso como coautores responsables del delito de vejaciones (arts. 144 bis inc. 2º, 26 y 45 C.P.), con el cumplimiento por el plazo de dos años de lo previsto en el art. 27 bis del código de fondo (inc. 1º, 2º y 5º).

2.- Contra lo decidido, en relación con quienes fueron condenados, la Defensora Oficial dedujo recurso de casación, cuya denegatoria motiva la queja sub examine.

3.- En el auto cuestionado, el a quo sostiene que la nulidad de las declaraciones indagatorias es un tema precluido, ya resuelto por el tribunal, en decisión firme, a la que se remite. En este sentido, agrega, había dicho que tales declaraciones era válidas atento al consentimiento de
///2.- las partes durante el proceso y porque no se les había dicho que continuaban bajo juramento, siendo evidente la clase de acto que se llevaba adelante. Rechaza la alegada confusión entre los testimonios, que son merituados con el resto de la prueba -certificados médicos, peritaje médico forense, etc.-, y sostiene afirma que la sentencia acreditó con certeza la materialidad del hecho y la autoría responsable, y señaló la prueba que avala la acusación. Argumenta además que el recurrente no fundamenta de modo mínimo la supuesta falta de motivación de la sentencia.

4.- La quejosa alega que la resolución cuestionada le impide el derecho constitucional a la doble instancia y al debido proceso (arts. 18, 19 y 75 inc. 22 C.Nac.; 1, 14 y 22 C.Prov.; 26 DADDH; 10 y 11 DUDH; 8.1 y 8.2 h CADH, y 14.5 PIDCyP). Asimismo, plantea que el tribunal defiende su sentencia condenatoria, cuando lo que debió hacer es determinar si los agravios eran motivos casatorios. Insiste en que debieron declararse incluso de oficio la nulidades de las declaraciones indagatorias cuestionadas y que el criterio de la Cámara debe ser revisado por este Superior Tribunal.

En cuanto a la prueba de los hechos, sostiene que no se ha seguido el sistema de la sana crítica racional para condenar a sus pupilos. Así, en cuanto a Fuentes, pues la propia víctima le asignó una conducta distinta de aquélla por la que se lo condenó, y respecto de N. pues cumplía funciones en un lugar distinto de donde ocurrieron los hechos. Aduce que las cuestiones de hecho y prueba son revisables en casación y que la víctima incurrió en
///3.- importantes contradicciones.

5.- La defensa solicita la nulidad de las declaraciones indagatorias vertidas en sede instructoria por sus pupilos N.R.N. y J.M. Fuentes (fs. 86/87 y 88/90 de los autos principales) y de los actos consecuentes, reiterando idénticos planteos, el último de los cuales formuló como cuestión preliminar en el debate, cuando manifestó que mantenía el recurso de casación deducido contra la resolución de fs. 290/291, en la que la Cámara en lo Criminal había denegado tal petición.

El agravio sustancial para tal pedido es la “transgresión del derecho constitucional de declarar libremente, sin ningún tipo de condicionamiento o coacciones, ya que no fueron relevados del juramento de decir verdad que prestaron al declarar como testigos en la misma causa” (arts. 271 C.P.P. y 18 C.Nac.). Considera falaz el argumento que sustenta la denegatoria -que si bien no fueron relevados del juramento, tampoco se les dijo que continuaban comprendidos en él, además de no alegarse perjuicio-, toda vez que la omisión ya está señalando un perjuicio. Alega así la coacción moral y el condicionamiento que importa haber declarado bajo juramento crea incertidumbre sobre el estado procesal y la creencia de posibles sanciones en caso de no existir coincidencia con su declaración anterior. En...

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