Sentecia definitiva Nº 134 de Secretaría Penal STJ N2, 03-09-2015

Fecha de Resolución: 3 de Septiembre de 2015
Emisor:Secretaría Penal STJ nº2
 
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///MA, 03 de septiembre de 2015.
VISTO: Las presentes actuaciones caratuladas: “V., F. s/ Queja en: \'V., F. s/Abuso sexual\'” (Expte.Nº 27544/14 STJ), puestas a despacho para resolver, y
CONSIDERANDO:
Que la deliberación previa a la resolución ha concluido con el acuerdo de los señores Jueces que se transcribe a continuación.
La señora Jueza doctora L.L.P. dijo:
1. Antecedentes de la causa:
1.1. Mediante Sentencia Nº 67, del 20 de noviembre de 2014, la Cámara Primera en lo Criminal de la IVª Circunscripción Judicial resolvió condenar a F.V., como autor del delito de promoción a la corrupción de menores agravada por ser el autor una persona conviviente, encargado de la guarda y educación, a la pena de quince años de prisión, accesorias legales y costas (arts. 45, 125 tercer párrafo, 12 y 29 inc. 3 C.P., y dispuso en ese acto su prisión preventiva.
1.2. Contra lo así decidido, los doctores O.R.P. y M.A.I., en el carácter de codefensores del imputado, interpusieron recurso de casación, cuya declaración de inadmisibilidad parcial provoca la queja en examen.
2. Argumentos de la denegatoria del recurso de casación:
Luego de reseñar los agravios defensistas, el sentenciante sostiene que no corresponde dar trámite a las críticas referidas a la presunta violación del principio de congruencia en el facto, de la doctrina legal del dolo del art. 125 del Código Penal y del sistema de valoración de la prueba por omisión de prueba dirimente (los tres motivos que no habilita), en la medida en que el cuestionamiento no excede el mero desacuerdo subjetivo y no demuestra en momento alguno, ni siquiera mínimamente, cuál es la afectación concreta al debido proceso constitucional o a la defensa en juicio, ni la motivación arbitraria o absurda o la falta de logicidad de las conclusiones del sentenciante.
Agrega que el fallo dio debida respuesta a todos los puntos señalados, citando por caso que, como los recurrentes aceptan, más allá de la distinta calificación legal, el hecho permaneció inmutable y la intención de promover la corrupción formaba parte efectivamente de la acusación original. Por dicha calificación legal -sigue diciendo el a quo- fue acusado por el F. de Cámara en el juicio, razón por la que pudo y de hecho fue defendido al respecto.
Afirma que lo propio puede decirse de la omisión de valorar prueba dirimente y, en concreto, los testimonios que citan los quejosos, pues el Tribunal abordó su consideración y, con fundamentación razonada, entendió que resultaban irrelevantes, cuando no prueba de la corrupción asignada al proceder penalmente responsable de V. desde la infancia de la víctima.
3. Agravios del recurso de queja:
La defensa refiere cumplir los requisitos de procedencia formal del recurso, tras lo cual desarrolla su crítica. En tal sentido, expresa que la afirmación del sentenciante “más allá de la distinta calificación legal, el hecho permaneció inmutable” no solamente es falsa, porque no fue así en los hechos, sino sobre todo porque el dolo es un hecho psíquico, pero siempre un hecho, por lo que es lógicamente imposible que el dolo de corromper sea igual al de abusar sexualmente.
Agrega que el delito de corrupción no puede cometerse con dolo eventual, mientras que el delito de abuso sexual con acceso carnal obviamente sí, y por ello varía el disvalor de acción. Señala que en el delito de corrupción el móvil del autor es precisamente obtener la “corrupción sexual” de la víctima, mientras que en el delito de abuso con acceso carnal, el móvil del autor es la satisfacción de su libido, en perjuicio de la libertad sexual de su víctima de negarse a ello.
Añade que es aun más notorio cuando se trata de abuso sexual sin acceso carnal y que la congruencia ha dejado de ser solamente “fáctica” para ser también “normativa”.
Aduce que, si a una persona la indagan por abuso sexual con acceso carnal, le dictan procesamiento con ese encuadre y requieren la elevación a juicio por idéntica figura penal, cuando se ofrece la prueba de la defensa, la teoría del caso que esta desarrolla es para defenderse de una imputación acorde con aquella por la cual fue indagado, procesado, y requerida su elevación a juicio, y que si el F. acusa al final del juicio por corrupción, queda absolutamente vulnerado el derecho de defensa en juicio del imputado. Además, prosigue diciendo, si hubiera sido el caso, en toda instancia el F. y/o el Tribunal deberían haber echado mano al art. 357 del rito.
///2. Se remite a la lectura de los puntos III.2 y sobre todo III.3 del recurso de casación, en donde entiende demostrados los vicios y las omisiones dirimentes -prolijamente enumeradas, analizadas y criticadas- en que incurrió la sentencia condenatoria. Afirma que en el interlocutorio el texto se limita a una mera afirmación dogmática de las críticas realizadas (“resultan irrelevantes\'”) y no se han analizado las razones por las cuales no serían “relevantes”, sobre cuya base esa afirmación carece de todo valor convictivo.
Finalmente, solicita que se declare procedente la queja y se abra el recurso de casación oportunamente interpuesto contra la sentencia condenatoria por todos los motivos aducidos.
4. Hecho imputado:
Según la requisitoria de fs. 273/277 del expediente principal (al que me referiré en lo sucesivo, salvo indicación en contrario), se reprochan los hechos ocurridos en Cipolletti, en fechas que no se pueden precisar pero ubicables a partir del año 2004, época en que el encartado F.V. se encontraba en pareja con P.V.P. y residía en el domicilio sito en… de esa ciudad; en tales circunstancias, aprovechando la situación de convivencia con la menor P.L.F., de ocho años (hija de P., comenzó a abusar sexualmente de ella, yendo a la habitación de la niña antes de dormir con el fin de desearle buenas noches, oportunidad en que metía las manos debajo de la sábana y la tocaba en la zona de la vagina. Con el paso del tiempo, los abusos se extendieron a la hora de la siesta, cuando el imputado la hacía acostar con él y le colocaba el pene en la mano o en la boca, a la fuerza. Así fue sometiéndola sexualmente y posteriormente, en razón de que el incuso era chofer de un camión de transporte de un corralón y realizaba viajes a distintos puntos de la provincia de Neuquén (Zapala, R. y Añelo), comenzó a hacerse acompañar por la menor, que para entonces ya tenía catorce años. En uno de tales viajes, a la altura de la localidad de Añelo, detuvo el camión a la vera de la ruta y, mediante actos de violencia, la accedió carnalmente vía vaginal por primera vez. A partir de ahí, el sometimiento sexual se agravó, dado que la accedió carnalmente en forma reiterada, en cada viaje que realizaban a los lugares mencionados. Posteriormente, habiendo renunciado a su trabajo de chofer de camión y ya separado de P., logró que se incluyera en el régimen de visitas a la menor, a quien en el domicilio sito en… y en la oficina de trabajo ubicada en… Cipolletti, mediante la amenaza de publicar videos
/// filmados en los anteriores actos sexuales, continuó accediéndola carnalmente vía vaginal y aumentó el sometimiento sexual, haciéndolo vía anal, siendo el último hecho el día viernes 24 de junio de 2013. De tal modo, V. promovió la corrupción de la sexualidad de la víctima (conf. sentencia definitiva, fs. 373/vta. y 388).
El sentenciante tuvo por...

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