Sentencia Nº 126 de Secretaría Laboral y Contencioso Administrativo STJ N3, 10-12-2018

Fecha de Resolución:10 de Diciembre de 2018
 
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///MA, 10 de diciembre de 2018.
Visto: Las presentes actuaciones caratuladas: "MARIO CERVI E HIJOS S.A.C.I.A.F.E.I. S/ QUEJA EN: MERLO, PABLO C/ MARIO CERVI E HIJOS S.A.C.I.A.F.E.I. S/ ORDINARIO" (Expte. N° PS2-298-STJ2017 // 29549/17-STJ), puestas a despacho para resolver, y
CONSIDERANDO:
El Señor Juez doctor S.M.B. dijo:
1.- Antecedentes de la causa:
Mediante sentencia cuya copia obra glosada a fs. 2/14, la Cámara del Trabajo de la IVa. Circunscripción Judicial con asiento de funciones en la ciudad de Cipolletti hizo lugar parcialmente a la demanda y -en lo aquí pertinente- condenó a la firma demandada a pagar al actor una suma de dinero en concepto de indemnizaciones por despido.
Para así decidir, el a quo en primer lugar determinó que la relación de trabajo entre las partes se desarrolló dentro de las prescripciones de un contrato de trabajo rural, resultando de aplicación, en una primera etapa, la ley 22.248 -Régimen Nacional del Trabajo Rural- como sus normas reglamentarias y complementarias, -ley 23.808 que regula la cosecha de frutas-, y a partir del día 06 de enero de 2.012 la ley 26.727 -Régimen de Trabajo Agrario-, la cual -manifestó- abroga la ley citada 22.248 y sus modificatorias.
En tal sentido, luego de valorar la prueba producida, las notificaciones cursadas, la testimonial colectada y, en especial, el completo examen pericial practicado y consentido por ambas partes señaló, que si bien la Empresa encuadró la relación en la figura del art. 18 de la Ley 26.727 -trabajador permanente de prestación discontinua-, del propio examen pericial practicado, surge que, desde el año 2.009 a la fecha de la intimación del actor -21 de mayo de 2.015-, este trabajaba en el establecimiento rural realizando diversos trabajos, lo que lleva a entender que no pudo encontrarse suspendida una relación en la cual durante los seis años anteriores existieron tareas por realizar de parte del accionante. Por tal motivo concluyó que el actor, una vez finalizada la cosecha de frutas, debió ser convocado a la realización de tareas culturales de poda u otras tareas comunes o generales del propio establecimiento rural, convocatoria que no surge ni de la prueba instrumental producida en autos ni del intercambio epistolar entre las partes, atento a ello, sostuvo que le asistió razón al sr. M. al haber intimado por la dación de tareas.
En virtud de lo antedicho, estimó procedente el reclamo indemnizatorio de autos por el período efectivamente trabajado -conforme art. 21 Ley 26.727-, y al encontrar acreditado que el actor debía estar encuadrado como trabajador permanente, aunque de prestación discontinua, sostuvo que corresponde determinar su antigüedad en función de "los períodos efectivamente trabajados", para ello, tuvo en cuenta la pericial contable donde consta que el actor trabajó 2.072 días (7 años, 5 meses y 24 días), por lo que dada su antigüedad mayor a los siete años y tres meses, le corresponden 8 meses; asimismo, tomó como mejor remuneración percibida, de carácter mensual, normal y habitual la suma de $ 11.175,94 -conforme la pericia practicada-, en virtud de revestir habitualidad las tareas cíclicas de cosecha efectuadas, importe que conformó la base remuneratoria para el cálculo de la tarifa indemnizatoria del art. 245 LCT.
Contra lo así resuelto, se alzó la parte demandada a través del recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley deducido fs. 17/31 vlta., cuya denegación dio origen a la presentación de la queja en estudio.
2.- Recurso de inaplicabilidad de ley:
En oportunidad de articular el remedio principal, el recurrente manifestó que el a quo incurrió en errores fundamentales, ignorando y deformando los hechos relevantes probados en autos, en patente desvío de las...

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