Sentencia Nº 121/06 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2007

Fecha de Resolución:20 de Diciembre de 2007
 
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SP-121.06-20.12.2007

En la ciudad de Santa Rosa, Capital de la Provincia de La Pampa, a los 20 días del mes de diciembre del año dos mil siete, se reúnen los señores Ministros, Dra. Rosa Elvira VAZQUEZ y Dr. Víctor Luis MENÉNDEZ, integrantes de la Sala B del Superior Tribunal de Justicia, de conformidad con el art. 439, segunda parte, del C.P.P., a los efectos de dictar sentencia en los autos: "QUIROGA, Sergio Daniel, en causa nº 14771/06 (reg. C. en lo C. de la IIª C.J.) s/ recurso de casación", registrados en esta Sala como expte. n.º 121/06, con referencia al recurso de casación interpuesto a fs. 82/85vta., por Sergio Daniel Quiroga, con el patrocinio letrado del Dr. Raúl Alberto QUIROGA, contra la sentencia de fs. 71/74vta., en la que se falló: "I- CONDENANDO a Sergio Daniel QUIROGA... como autor material y penalmente responsable del delito de ABIGEATO CALIFICADO (art. 167 ter y 167 quater inc. 4º C.P.)...”; y

CONSIDERANDO:-

I.- Que la impugnación efectuada al pronunciamiento por el defensor particular del encartado, se sustenta en las dos causales de procedencia previstas legalmente para el remedio procesal intentado -art. 429, inc. 1º y , del C.P.P.-.-

A efectos de dar fundamento al motivo de “errónea aplicación de la ley sustantiva” el Dr. Raúl Alberto Quiroga argumentó, en referencia a las normas de los arts. 167 ter y 167, quater, inc. 4º, del C.P., en las que se encuadró la conducta de su defendido en el fallo, que debe analizarse “...si la sustracción total o parcial de una cosa ajena se da en quien tiene la custodia de animales que están a su cuidado... [que] ejercía la tenencia material de la cosa...”, además, que no los sacó con el ejercicio de violencia. Citó a esos fines jurisprudencia que ubica en el delito de apropiación indebida el quehacer de un puestero de campo que dispone de animales que tenía a su cuidado, y ejercía sobre ellos una tenencia material fuera de la vigilancia de sus dueños, que sólo concurrían al lugar como visitantes. (Tal jurisprudencia no pudo ser ubicada de acuerdo a los datos con que se la cita en el recurso -J.A. 1958, t. IV, p. 11-).-

Aseveró que en el hecho investigado en autos, Sergio Daniel Quiroga era puestero y tenía como tarea amansar caballos criollos orejanos, alimentarlos y hacerlos útiles. Agregó que esas tareas imponen la tenencia sobre aquellos, y que es “...tal la comunidad que lograba con esos animales que hasta podían considerarse propios...”. Señaló que al ser equinos sin papeles y estar domesticados, los dueños o encargados pierden el control sobre los mismos. Es así que Marengo no sabía que faltaban cinco animales. Dijo además que este testigo respondió a una pregunta formulada en el debate, que “...era posible que el Sr. Quiroga dado la edad de los animales que pensara que podían ser suyos”.-

Por otra parte, expresó que la agravante del delito en cuestión no le alcanza a Quiroga porque era el peón del establecimiento rural que tenía entre sus funciones el cuidado de los equinos, pero no en forma específica y única que permita ubicarlo en la figura que menciona a quien está a cargo de la crianza, faena, comercialización o transporte de ganado o de productos o subproductos de origen animal.-

El recurrente mencionó también que el Fiscal de Cámara propuso una pena menor e incluso un encuadre más favorable, como es el de apropiación indebida. Por otra parte, reprodujo la opinión de un autor –al que omitió citar- que señala que “...los mínimos de las escalas penales tienen un mero valor indicativo que cede frente a imperativos constitucionales o internacionales”.-

Afirmó que la figura penal en la que quedó abarcada la conducta de su defendido no ha sido probada fehacientemente, como para dejar a un trabajador privado de la libertad, con una injusta pena impuesta, ya que su accionar puede ser considerado apropiación indebida o hurto de ganado, sin agravamiento alguno.-

En el agravio referido a la “errónea interpretación del elemento probatorio colectado en autos”, el recurrente arguyó que Marengo, como encargado del establecimiento rural, no tomó conocimiento de que faltaban cinco equinos hasta que se lo dijo la policía; asimismo justificó la pertenencia a la estancia de uno solo de los animales. Dijo también que Quiroga cumplía múltiples tareas, que era responsable, trabajador y “bien mandado”. Adujo entonces que la figura prevista en el art. 167 quater del C.P. no se ajusta a la conducta de su defendido, ya que la misma es aplicable a personas que realizan una actividad específica, como el que comercializa o se dedica exclusivamente a la crianza de caballos, y Quiroga era un peón general. Por otra parte se demostró que los animales eran viejos y...

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