Sentencia Nº 1076/09 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2010

Fecha de Resolución:23 de Septiembre de 2010
 
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SC-1076.09-23.09.2010 ||| ASTREINTES – Concepto y caracteres Conforme Ramón Daniel Pizarro y Carlos Gustavo Vallespinos, “... las astreintes son condenaciones conminatorias de carácter pecuniario que los jueces aplican a quien no cumple con el deber jurídico impuesto en una resolución judicial. Estas imposiciones son susceptibles de aumentar indefinidamente a través del tiempo hasta vencer la resistencia del deudor...” (Instituciones de Derecho Privado Obligaciones 2, Ed. Hammurabi, Bs. As. 1999, págs. 205 y 206).- Por otra parte, las sanciones conminatorias constituyen una medida de coerción patrimonial que persigue un doble propósito: asegurar el pleno acatamiento de las medidas judiciales, como manifestación del imperium de los jueces para hacer cumplir sus mandatos, y de manera contingente, en el plano obligacional, lograr contra la voluntad renuente del deudor el cumplimiento específico de lo adeudado (Mosset Iturraspe, Jorge, Medios para forzar el cumplimiento, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 1993, pág. 71).- Además de la función conminatoria, las astreintes tienen también una función sancionatoria, que es eventual, ya que puede no concretarse en caso de que el juez la deje sin efecto, cuando entienda que el deudor ha justificado su renuencia, deponiendo su actitud o por cualquier otra circunstancia justificativa.- En suma, para aprehender en su totalidad la esencia de las astreintes como medio de coerción patrimonial, deben marcarse ambas finalidades: la conminatoria y la sancionatoria. Una constituye la razón de la otra, pues si la figura de las astreintes quedara reducida a una simple amenaza (función conminatoria) sin posibilidad de su ulterior efectivización (función sancionatoria) su imposición sería totalmente inoperante como medio de presión (Pizarro, Ramón Daniel y otro, op.cit. pág. 211).- Por otra parte, cabe destacar que además de ser conminatorias, las astreintes son discrecionales (su procedencia y cuantía está librada a la apreciación prudente, amplia y discrecional del juez); progresivas (pueden establecerse por día, semana o mes de atraso en el acatamiento de la condena judicial, y preverse un aumento gradual si se mantiene la desobediencia); no retroactivas (sólo pueden aplicarse hacia el futuro, a partir de la desobediencia del deudor); pecuniarias (sólo pueden consistir en una suma de dinero); transmisibles (una vez liquidadas, el crédito nacido de las astreintes es transmisible por acto entre vivos); ejecutables (lo contrario, implicaría consagrarlas como meras condenas ilusorias, lo cual obstaría al carácter mismo que con tal imposición se persigue: doblegar la actitud del deudor renuente al cumplimiento del mandato judicial) y revisables (la condena puede ser dejada en suspenso, sin efecto o reajustada si el sujeto pasivo desiste de su resistencia y justifica total o parcialmente su proceder).- ASTREINTES – Enriquecimiento inadmisible y control de proporcionalidad Uno de los caracteres esenciales de las astreintes consiste en su provisionalidad y en la ausencia de cosa juzgada respecto de la resolución que las impuso (Fallos 320:61; 326:3081,4909, por citar sólo algunos). En otras palabras, su determinación no causa estado porque su cuantía no tiene la estabilidad que otorga la cosa juzgada, en razón de que pueden ser dejadas sin efecto o reajustadas en cualquier momento, a criterio del juez.- Asimismo, resulta útil destacar que, por ejemplo, en la causa “Banco Ganadero Argentino c/Medicina Técnica s/ejecución hipotecaria”, del 18 de diciembre de 2003 (Fallos 326:4909), la Corte Suprema de Justicia de la Nación hizo lugar a un reclamo de reducción de astreintes teniendo en cuenta precisamente la exorbitancia en que había devenido la conminación impuesta.- En el pronunciamiento citado, el Banco Ganadero Argentino había iniciado juicio de ejecución hipotecaria contra la firma Medicina Técnica S.A. respecto de un inmueble en cuyo interior se encontraba instalado un aparato denominado “Acelerador Circular de Electrones Betatrón Asclepitron 45 BBA Brown Boveri Co.” En la oportunidad además, el Banco Central de la República Argentina alegó la titularidad del capital social de la ejecutada y ser copropietario del citado aparato.- Posteriormente el inmueble se subastó pero el Betratón quedó en el interior del edificio. Pese a que los compradores reclamaron en diversas oportunidades su remoción y ante el incumplimiento del Banco Central, el juez dispuso intimar el retiro del aparato en el plazo de diez días bajo apercibimiento de la imposición de astreintes equivalentes al 30% del valor locativo del inmueble por cada día de retardo.- [El STJ glosa este precedente para resolver un caso que reputa análogo, atento a “la exorbitancia de la cifra, comparada con el tipo de incumplimiento adjudicado a la demandada y los valores que se dirimen en el proceso”, valorando que en la causa “la sanción conminativa conduce a un enriquecimiento inadmisible en el patrimonio del actor que se vería favorecido con un ingreso desproporcionado en relación a la indemnización que ha percibido por el despido injustificado” por lo que considera prudente reducir el monto de la liquidación en el caso] ||| En la ciudad de Santa Rosa, capital de la provincia de La Pampa, a los 23 días del mes de septiembre del año dos mil diez, se reúne la Sala A del Superior Tribunal de Justicia integrada por su presidente, Dr. Eduardo D. Fernández Mendía y por él vocal subrogante, Dr. Tomás Esteban Mustapich, a efectos de dictar sentencia en los autos caratulados: “BANCO MACRO BANSUD S.A. sobre Incidente” en expte. nº 27139/1999, E/A: ‘LEMA GUSTAVO EDGARDO c/BANSUD S.A. Y OTRO s/DESPIDO’”, expte. nº 1076/09, registro Superior Tribunal de Justicia, Sala A, del que- RESULTA Que a fs. 134/142 vta. el Dr. Germán Key Enemark, en representación de la parte incidentista, interpone recurso extraordinario provincial en los términos del artículo 261 incisos 1) y 2) del C.P.C.C. contra la sentencia de la Sala 2 de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de la Primera Circunscripción Judicial, que a fs. 129 vta. resolvió: “Confirmar la resolución de fs. 88/90 en cuanto fue materia de recurso por el incidentista, con costas de Alzada a su cargo (art. 62 del CPCyC).”- Acredita el cumplimiento de los recaudos formales y dice que por sentencia dictada el 3 de abril de 2002 en los autos “Lema, Gustavo Edgardo c/Bansud S.A. y otro s/despido”, expte. nº H-27139, la Cámara de Apelaciones condenó a la institución bancaria a una multa diaria (astreintes) de $5.00 por cada día de atraso en el otorgamiento del certificado de trabajo previsto por el art. 80 de la LCT.- Sigue diciendo que, posteriormente, por vía incidental, la actora inició la ejecución parcial de la sentencia en el expediente caratulado: “Lema, Gustavo Edgardo c/Banco Bansud S.A. s/ejecución parcial de sentencia”.- Aclara que en diciembre de 2004, Lema requirió el incremento de la sanción que fue fijada, en primera instancia, en $10 diarios, mientras que la Cámara...

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