Sentecia definitiva Nº 102 de Secretaría Laboral y Contencioso Administrativo STJ N3, 24-10-2012

Fecha de Resolución:24 de Octubre de 2012
Emisor:Secretaría Laboral y Contencioso Administrativo nº3
 
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///MA, 24 de octubre de 2012.-

Habiéndose reunido en Acuerdo los señores Jueces del Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Río Negro, doctores S.M.B., E.J.M. y V.H.S.N., con la presencia del señor S. doctor G.G.L., para pronunciar sentencia en los autos caratulados: “A.B., LEONCIA C/TUNGSBROM Y ASOCIADOS S.A. Y OTRO S/ SUMARIO S/ INAPLICABILIDAD DE LEY” (Expte Nº 25.422/11-STJ), elevados por la Cámara del Trabajo de la IIIa. Circunscripción Judicial con asiento de funciones en la ciudad de San Carlos de Bariloche, con el fin de resolver el recurso de inaplicabilidad de ley interpuesto por la codemandada TUNGSBROM Y ASOCIADOS S.A. a fs. 256/263, deliberaron sobre la temática del fallo a dictar, de lo que da fe el Actuario. Se transcriben a continuación los votos emitidos, conforme al orden de sorteo previamente practicado, respecto de las siguientes:
C U E S T I O N E S

1ra.- ¿Es fundado el recurso?

2da.- ¿Qué pronunciamiento corresponde?
V O T A C I Ó N
A la primera cuestión el señor Juez doctor S.M.B. dijo:

1.- LO DECIDIDO EN LA ANTERIOR INSTANCIA:

Por mayoría, la Cámara hizo lugar a la demanda y condenó solidariamente a TUNGSBROM Y ASOCIADOS S.A. y al AUTOMOVIL CLUB ARGENTINO a pagarle a L.A.B. diferencias salariales surgidas en razón del mayor salario atribuido a otra trabajadora en situación fáctica semejante M.E.D.-; decisión impugnada por TUNGSBROM Y ASOCIADOS S.A. en los términos del recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley sub-exámine.

Según los antecedentes recabados en el primer voto /// ///-2- -minoritario-, la actora trabajó a las órdenes de T., concesionaria del Automóvil Club, en el local S. de su estación de servicios zonal, donde también se desempeñaba con idénticas tareas su compañera D., quien sin embargo percibía una mayor remuneración, lo que motivó su formal interpelación por diferencias salariales y, luego, su demanda por violación del principio constitucional de igual remuneración por igual tarea.

El juez consignó asimismo que la empleadora rechazó el emplazamiento y, al contestar la demanda, señaló que ambas tenían distinta antigüedad y estaban contempladas en distinto convenio colectivo; además, refirió un error de cómputo salarial respecto del mes de agosto de 2009, aduciendo que la comparación de las remuneraciones, según los recibos de sueldo de cada una, no mostraba discriminación laboral alguna ni menoscabo del principio constitucional aludido.

Al abordar la decisión, el mismo votante dijo que la diferencia entre los salarios de ambas trabajadoras en ese mes de 2009 (resultado de un error de cálculo que incrementó los haberes de D. fue indebidamente proyectada en la liquidación de la demanda a un período de dos años, adicionando su incidencia en los rubros s.a.c. y vacaciones y demás créditos por horas extra, trabajo nocturno y descanso no gozados, por lo que la actora incurrió así en plus petitio inexcusable.

R. también la existencia de elementos objetivos en respaldo de la diferencia remuneratoria que obstaba la proyección al caso del principio constitucional de igual remuneración por igual tarea. Con relación a las horas nocturnas, juzgó que el horario rotativo de la actora desplazaba la limitación horaria del art. 200 de la L.C.T. y, por otra parte, que habiendo trabajado de 15 a 23 hs. dos veces por semana, no podía pretender devengar diferencias por más /// ///-3- de 3 horas y 12 minutos mensuales. Asimismo, estimó que si los lunes compensaba los francos dominicales, tampoco podía prosperar la liquidación por 126 días sábados, domingos y feriados, amén de que no se identificaron aquellos supuestamente trabajados.

Por tales razones, pues, propició el rechazo de la demanda en todas sus partes, con costas a cargo de la actora, conjuntamente con su letrado cf. art. 20 in fine de la L.C.T.-.

A la misma cuestión y de acuerdo con la documentación acompañada y no impugnada, el segundo votante tuvo por acreditado que en el S. del Automóvil Club trabajaban A. y D. -ambas ingresadas para T. en el año 2004-, cumpliendo las mismas tareas de vendedoras y con igual carga horaria, según constancias de los recibos de sueldo, pero que mientras D. revistaba en la categoría de maestraza según el convenio de SMATA, A. tenía categoría de vendedora según el convenio de AEC.

Advirtió también que esa situación se mantuvo desde julio de 2004 hasta noviembre de 2008, cuando cambiaron a D. a la categoría de vendedora -inexistente en el convenio de SMATA- y le aumentaron el sueldo de $1.829 a $2.148, manteniendo el de A. como estaba, en la misma época en que esta...

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