Señales de alerta en el tablero de control macrista

Desde que asumió la presidencia de la Nación, se sintió casi siempre más cómodo en su interacción con los actores internacionales que en sus relaciones con los distintos factores de poder locales. Obtuvo en el mundo un nivel de comprensión mayor al que pudo conseguir del empresariado, del sindicalismo, de la Iglesia, de la oposición y hasta de algunos de sus socios políticos. La inminente puede constituir otra oportunidad para el mandatario argentino. También un serio riesgo, si se repitiesen las deficiencias que ayer exhibió un Estado incapaz de sin hinchas visitantes. Pero no puede perderse de vista que no pocos líderes de las potencias occidentales creen que el gobierno de Macri, más allá de sus limitaciones, encarna un intento de renovación y modernización frente al populismo y al aislamiento internacional de las administraciones kirchneristas.Esa visión es compartida por empresarios y potenciales inversores extranjeros, a quienes, por encima de la inflación argentina o el futuro del plan de estabilización macroeconómico del Gobierno, solo parece desvelarlos un temor: que pueda volver .Once meses, el tiempo que resta hasta las elecciones presidenciales, suele ser una eternidad en la Argentina. Sin embargo, una luz de alerta se encendió en los últimos días en la Casa Rosada y en despachos de altos ejecutivos de empresas, cuando trascendió que una de las encuestas supervisadas por arrojó que el porcentaje de ciudadanos que aseguran que nunca votarían por Cristina Kirchner resultó, por primera vez, inferior al de quienes afirman que jamás votarían por Macri. Lo paradójico de ese dato es que los dos principales líderes de la política nacional, Macri y Cristina Kirchner, son rechazados, cada uno en mayor o menor medida, por más del 50% de la ciudadanía. Una cuestión que provoca serias dudas frente a una eventual segunda vuelta en los próximos comicios presidenciales.Otra encuesta, llevada a cabo entre el 20 y el 21 de este mes por la consultora Aresco, que dirige Federico Aurelio, brinda una pauta más clara del problema: cuando se consultó a la ciudadanía qué actitud tomaría de cara a un hipotético ballottage entre Cristina y Macri, el 39,3% se inclinó por la expresidenta y el 38,8% por el actual jefe del Estado. Se trata de una diferencia mínima, que deja a ambos igualmente lejos de la mitad más uno de los votos. El mismo sondeo da cuenta de que los dos tienen una imagen negativa muy superior a la positiva: Macri posee una percepción...

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