Seis problemas y siete propuestas

 
EXTRACTO GRATUITO

Capacitación a los vendedores de alimentosEstimulada por la pobreza y el desempleo, la venta de alimentos en la vía pública creció en los últimos años en las grandes urbanizaciones de América latina. La Argentina y la ciudad de Buenos Aires no escapan a este fenómeno, que también ocurre en ciudades como La Paz, Lima y Bogotá.La venta de alimentos en la calle tiende a no cumplir con las normas de higiene y a plantear problemas de salud en quienes consumen esos alimentos. Sin embargo, los intentos de prohibición han sido inútiles en la región. En este momento, como organismo de control, creemos necesario continuar difundiendo las normas adecuadas de higiene y capacitamos a los vendedores que manipulan alimentos. En los últimos dos años capacitamos a más de 70.000 manipuladores e impulsamos campañas para fomentar el consumo de alimentos seguros.Sin embargo, por medio de la Dirección de Higiene y Seguridad Alimentaria, debemos ejercer el poder de policía para cumplir con el Código Alimentario Argentino. Así, debemos labrar actas de infracción, decomisar los productos y clausurar; no tenemos facultades para levantar un puesto de la calle porque eso constituye una contravención. Los aumentos en la cantidad de puestos inspeccionados (más de 2000 en 2009 y más de 3000 en 2010) y de comida decomisada (más de 1000 kg en 2009 y más de 2600 kg en 2010) fueron a la par del incremento de la pobreza, el desempleo y las migraciones hacia los grandes centros urbanos.Javier IbañezPRESIDENTE DE LA AGENCIA GUBERNAMENTAL DE CONTROLMás presencia del Estado y decisión políticaEl espacio público es un escenario de cruce y encuentro de las distintas realidades sociales que conviven en Buenos Aires. Pensarlo como la posibilidad de una isla perfecta implica una actitud, por lo menos, simplista e ingenua. Por un lado, las sucesivas crisis de nuestro país y, sobre todo, la de 2001 dejaron altos niveles de desempleo, atraso educativo y pobreza; por otro, nuestra ciudad está rodeada de un conurbano que la entrelaza con su problemática propia.Esto no implica que no sea posible transformar y ordenar el espacio urbano. Las soluciones tienen que provenir de políticas públicas, con una presencia activa del Estado local. La venta ambulante o los "trapitos", para tomar algunos ejemplos, requieren convocar a sectores involucrados, de regulación y luego de sanción a los que se colocan fuera del esquema.Un caso de esta línea de trabajo es el que se llevó adelante durante mi gestión con los...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA