Seis cambios que auguran un nuevo orden político

La vida pública argentina ha cambiado de aspecto. Como la gran crisis de 2001, la secuencia electoral de 2015 inauguró una nueva configuración. Actores hasta ahora muy visibles comienzan a eclipsarse. Y emergen sujetos cuya anatomía y comportamiento aún son desconocidos.

Las categorías que sirvieron para interpretar la escena posterior a 2001 empiezan a resultar insatisfactorias. Al igual que habían caducado en 2001 las que habían ayudado a entender el orden abierto en 1983. La lente debe ajustarse al nuevo objeto. Y el ejercicio analítico, recuperar plasticidad. Sencillo: es un misterio cómo y cuándo se estabilizará lo que en este momento está mutando. ¿Quién podía anticipar que el derrumbe de 2001 daría a luz la hegemonía kirchnerista? Hoy sucede algo parecido. Ni los observadores ni los protagonistas saben qué secretos cobija la historia venidera.

Los enigmas se deben a que los representados y los representantes han montado un experimento. Quieren probar si se pueden obtener resultados aceptables cambiando los procedimientos habituales.

Algunos cambios podrían ser anecdóticos. Otros son estructurales. A primera vista aparecen seis acciones novedosas.

  1. Apostar a la cultura del management. En el gabinete de Mauricio Macri sobresale una mayoría integrada por funcionarios entrenados en la conducción de empresas. Susana Malcorra (Cancillería), Francisco Cabrera (Producción), Guillermo Dietrich (Transporte), Pablo Avelluto (Cultura), Esteban Bullrich (Educación), Juan José Aranguren (Energía y Minería), Hernán Lombardi (Medios), Ricardo Buryaile (Agricultura), Andrés Ibarra (Modernización) y Gustavo Santos (Turismo), han dirigido compañías. Tres de ellos son ingenieros, como su jefe. Y uno es especialista en sistemas.

    Si bien el futuro jefe de Gabinete, Marcos Peña, es politólogo, será secundado por dos managers muy reconocidos: Mario Quintana y Gustavo Lopetegui. Ambos serán los encargados de coordinar a los ministros, sobre todo a los del área económica. Quintana es el titular de Pegasus, un fondo que controla numerosas compañías de los más distintos rubros. Como dice uno de sus nuevos compañeros de trabajo, "es un ensamblador de egos". Lopetegui es el CEO de LAN. Pero antes ejerció la dirección de proyectos de la consultora McKinsey, en Washington. Allí se dedicaba a definir estrategias, reducción de costos y mejoras organizativas para empresas y organismos públicos de América latina. Quintana y Lopetegui llegaron al entorno de Macri de...

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