Scioli intenta impedir que las denuncias empañen un triunfo

 
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Daniel Scioli está preocupado. El escándalo tucumano, aún con desenlace incierto, generó inquietud en el equipo de campaña del candidato a presidente por el Frente para la Victoria. Las serias irregularidades y la judicialización de esa elección provincial son un antecedente demasiado cercano, y un espejo en el que no quiere verse reflejado el gobernador bonaerense.

Scioli quiere evitar que el 26 de octubre, día después de la elección nacional, se convierta en una batalla dialéctica y judicial que genere la automática falta de legitimidad del vencedor. Según las encuestas que manejan en las oficinas del Banco Provincia, Scioli podría evitar un ballottage por un margen muy justo; la hipótesis más instalada es la de una diferencia de más de 10 puntos sobre Mauricio Macri, aunque podría ser por centésimas.

En el sciolismo están convencidos de que ese es el escenario que prepara la oposición para "ensuciar la elección". Las denuncias de fraude y las irregularidades en un triunfo por pocos votos podrían generar una respuesta similar a la que ocurrió en Tucumán; es decir, manifestaciones en la calle, algo que en el peronismo genera pavor.

"No puede volver a ocurrir", repiten una y otra vez en el sciolismo.

Por eso, Scioli habló en la semana con el presidente de la Cámara Nacional Electoral, Santiago Corcuera. Como adelantó ayer Perfil, uno de los temas que trataron fue buscar mecanismos para que la carga de los votos la noche del 25 no genere suspicacias que den lugar a la oposición de denunciar un fraude. Una de las medidas en estudio es la de cargar los telegramas que contienen los resultados nacionales primero.

Pero esa no es la única situación que produce nerviosismo en el equipo del gobernador bonaerense. Tomando como ejemplo lo que sucedió en la elección en la que compitieron Juan Manzur y José Cano hace 21 días, no solo aún no se terminó el recuento definitivo de votos, sino que todo hace pensar que no habrá ganador antes de los comicios nacionales.

A esta situación se sumó otro antecedente: en las PASO tardaron 20 días para dar el resultado final. Demasiado tiempo si se tiene en cuenta que un eventual ballottage se realizaría 27 días después de la primera vuelta.

"Nadie está hablando de esto y puede generar una situación muy complicada", se sinceró ante LA NACION un gobernador con diálogo fluido con Scioli.

Cerca del bonaerense no tienen dudas de que se trata de una "estrategia de la oposición para embarrar la cancha porque están...

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