Sentencia Definitiva de SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA PROVINCIA, 3 de Mayo de 2018, expediente L. 119696

PresidenteKogan-Negri-Soria-de Lázzari-Pettigiani
Fecha de Resolución 3 de Mayo de 2018
EmisorSUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA PROVINCIA

A C U E R D O

En la ciudad de La Plata, a 3 de mayo de 2018, habiéndose establecido de conformidad con lo dispuesto en el Acuerdo 2078, que deberá observarse el siguiente orden de votación: doctoresK., N., S., de L., P.,se reúnen los señores Jueces de la Suprema Corte de Justicia en acuerdo ordinario para pronunciar sentencia definitiva en la causa L. 119.696, "., G.A. contra P., L.T.. Despido."

A N T E C E D E N T E S

El Tribunal de Trabajo n° 1 del Departamento Judicial de Mercedes, con asiento en dicha ciudad, hizo lugar parcialmente a la demanda promovida, con costas a la accionada (v. fs. 280/291 vta.).

Se dedujo por ésta recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley (v. fs. 307/321).

Dictada la providencia de autos y encontrándose la causa en estado de pronunciar sentencia, la Suprema Corte resolvió plantear y votar la siguiente

C U E S T I Ó N

¿Es fundado el recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley?

V O T A C I Ó N

A la cuestión planteada, la señora J. doctora K. dijo:

  1. En lo que interesa, el tribunal de grado admitió la acción deducida por la señora G.A.S. y condenó a la señora L.T.P. al pago de la suma que estableció en concepto de salarios adeudados por el período comprendido entre el mes de agosto del año 2011 y enero del año 2012, indemnizaciones derivadas del despido y la prevista en el art. 52 de la ley 23.551. Dispuso que dicho importe devengara intereses a la tasa pasiva digital (v. fs. 280/291 vta.).

    Para así decidir, tuvo por acreditado que desde el día 1 de marzo de 1987 la actora laboró para la demandada, desarrollando tareas administrativas en su estudio jurídico. Asimismo que, a partir del 18 de enero del año 2011, la trabajadora gozó de licencia por enfermedad inculpable a raíz de haber sufrido un accidente cerebro vascular (v. vered., fs. 281 y vta. y sent., fs. 287).

    Determinó además que con la documentación de fs. 204/206 remitida por la Obra Social para Empleados de Comercio y Actividades C.iles (OSECAC) se constataba que desde el mes de febrero del año 2005 la accionante tuvo a su cargo a una persona en la aludida entidad, su conviviente: el señor A.A.H. (v. fs. 207), como también que dicha circunstancia se reflejaba en la retención que la empleadora realizaba de los salarios de la dependiente, en concepto de obra social, que pasó de un 3% a un 4,5% según el recibo de sueldo de fs. 208 (v. vered., fs. 281 vta. y sent., fs. 287 y vta.).

    Luego, ponderó que fue en base a dicha situación y a su antigüedad en el empleo que la demandante peticionó que se le extendiera el período de licencia por enfermedad por el plazo de un año a contar desde la fecha de su inicio (18 de enero de 2011), por tener una carga de familia. Y que, frente a esa pretensión, la accionada desconoció que el plazo de licencia que le correspondía a la señora S. fuese mayor a seis meses y alegó que dicho lapso vencía el día 18 de julio de 2011, siendo esas las posturas reflejadas por las partes en el intercambio telegráfico producido entre ellas (v. sent., fs. 287 vta.).

    Sobre esa base, el sentenciante consideró que para esclarecer el punto en controversia debía seguirse un criterio amplio y beneficioso para el trabajador sobre el concepto "cargas de familia", extendiéndolo no solo a los casos contemplados en la ley de asignaciones familiares 27.414, sino también a los beneficiarios de pensión e incluso a aquellas situaciones que en el marco de la ley 23.660 permiten la incorporación de parientes no directos como beneficiarios de la obra social (art. 9, ley cit.), abarcando en consecuencia a las personas que conviven con el trabajador y a las que se les da un ostensible trato familiar. Agregó a ello que analógicamente puede incluirse dentro del concepto de personas a cargo del dependiente a las enumeradas en el art. 248 de la Ley de Contrato de Trabajo, entre las que se encuentra el concubino o concubina del trabajador fallecido, cuando hubieran convivido con él públicamente en aparente matrimonio, durante el plazo que la ley estipula (v. sent., fs. cit.).

    Por ello, juzgó que le asistió razón a la actora al considerar que de acuerdo a lo dispuesto en el art. 208 de la Ley de Contrato de Trabajo tenía derecho a doce meses de licencia paga por su antigüedad y por tener cargas de familia (v. sent., fs. 287 vta. y 288).

    A continuación, en relación al momento y modo en que se produjo el distracto, entendió que no resultaba adecuada una interpretación literal del texto de la misiva cursada por la trabajadora al principal el día 19 de septiembre de 2011 (v. fs. 7) en la que manifestaba "Por el presente intimo a Ud. el pago del salario del mes de agosto 2011 en el plazo perentorio de 48 horas bajo apercibimiento de ley, considerándome gravemente injuriada y despedida" (v. sent., fs. 288).

    Señaló que es tarea del juzgador desentrañar la voluntad real de las partes vinculadas por un contrato de trabajo, dejando de lado un apego a la literalidad de los términos o vocablos utilizados, cuando no reflejan la intención real que han tenido las partes y, en el caso, en función de la conducta que han tenido los contendientes con posterioridad al envío de esa misiva, se advertía que más allá de lo que parecía desprenderse de su texto, no había existido una voluntad de la trabajadora de resolver el sinalagma contractual, sino de intimar por el pago del salario del mes de agosto de 2011, bajo apercibimiento de ley, es decir, de considerarse injuriada y despedida (v. sent., fs. 288).

    Puntualizó que dicha voluntad de continuidad del vínculo laboral se ponía de manifiesto en las respuestas de la actora ante las posteriores misivas de su empleadora, en las que le aclaraba que su intención no había sido la de extinguir el vínculo, como ella lo interpretaba. En ese orden, concluyó el juzgador que la demandada obró apresuradamente al considerar que la dependiente se había dado por despedida y poner la liquidación final y certificaciones a su disposición en su carta documento de fecha 22 de septiembre de 2011, evidenciando una actitud imprudente de la empleadora, contraria al principio rector de buena fe y de conservación del vínculo (arts. 10 y 63, LCT), toda vez que en lugar de solicitar se le brindaran explicaciones interpretó la pieza postal de la actora en forma literal (v. sent., fs. 288 y vta.).

    Por ello, juzgó que el vínculo habido entre las partes quedó disuelto el día 11 de mayo de 2012 en que la actora hizo efectivo el apercibimiento (v. fs. 14) frente a la respuesta de la patronal (v. fs. 15) a su intimación para que le abone los salarios adeudados desde agosto del año 2011 hasta enero de 2012 (v. sent., fs. 288 vta.).

  2. Contra esta decisión, la demandada interpone recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley en el que denuncia absurdo y violación de los arts. 9 y 10 de la Constitución de la Provincia de Buenos...

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