Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Viii, 10 de Octubre de 2018, expediente CNT 033783/2012

Fecha de Resolución10 de Octubre de 2018
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Viii

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA VIII 33783/2012 JUZGADO 50 AUTOS: “SAUCEDO, ENRIQUE c. PLUMAS PADKOVA S.R.L. Y OTRO s.

ACCIDENTE – LEY ESPECIAL”

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los 10 días del mes de octubre de 2018, se reúnen en acuerdo los jueces de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo para dictar sentencia en la causa del epígrafe y, de acuerdo con el resultado del sorteo realizado, proceden a votar en el siguiente orden:

EL DOCTOR VICTOR A. PESINO DIJO:

  1. La sentencia de primera instancia hizo lugar a la acción por enfermedad profesional y rechazó, en lo principal, la acción por despido. Tal resolución resulta impugnada por las partes intervinientes a tenor de los escritos obrantes a fs. 525/532 –actora-, fs. 522/524 –empleadora- y fs. 533/537 –ART-.

    Por su parte, los peritos contador y médico cuestionan los honorarios que se les regularon por considerarlos escasos.

  2. En primer término he de referirme a la acción por la enfermedad profesional y el accidente in itinere.

    En cuanto a ella, he de señalar que el agravio de la ART referido a la prescripción de la acción no puede prosperar. Me explico. Esta Sala viene Fecha de firma: 10/10/2018 Alta en sistema: 12/10/2018 Firmado por: L.A.C., JUEZ DE CAMARA Firmado por: V.A.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: S.D.M., SECRETARIO #20324761#218664424#20181010121252516 sosteniendo, en reiteradas oportunidades, que el origen del plazo para el cómputo de la prescripción no puede encontrarse sino en el momento en el cual el trabajador tiene cabal conocimiento de la afección que reclama. En este marco, no es la primera manifestación la que indica con certeza qué magnitud ha de tener la dolencia.

    En este sentido cabe remarcar que “para poder aplicar dicho instituto lo decisivo es que el trabajador tenga certeza del daño, en cuanto a la razonable posibilidad de su conocimiento. Al respecto el Ministerio Público del Trabajo ha señalado que el principio tradicional de que la prescripción comienza a correr cuando la acción nace, o puede vincularse rigurosamente con la fecha del hecho dañoso, en tanto tal pauta inequívoca deja de lado en muchísimas oportunidades la ponderación de la circunstancia de que el damnificado no ha tenido cabal conocimiento de la entidad del infortunio y de sus responsables, o también en otros supuestos se constituye un antecedente que no ha tenido exteriorización inmediata en la configuración de aquel, debiendo considerarse que existe conocimiento del evento dañoso por parte del afectado cuando comprende los alcances del perjuicio derivados del siniestro, así también como de sus efectos incapacitantes, en tanto manifestación objetiva y no dispensable en su verificación que permita reputar a la víctima como con plena aptitud para ejercer el derecho que hace a la reparación del daño, lo que obliga a precisar que el conocimiento exigido es no sólo de la enfermedad, sino también de la segura inhabilidad, no siendo suficiente para configura el presupuesto legal, la mera posibilidad de esta, ya que ello es indispensable en tanto nadie puede actuar si ignora su existencia. Por ello, el comienzo del plazo de prescripción de la acción es el hecho que determina la incapacidad en forma fehaciente, lo cual requiere una apreciación objetiva que ponga de manifiesto el cabal conocimiento de su invalidez por parte del operario, sin que pueda suplirse esta exigencia sobre hechos Fecha de firma: 10/10/2018 Alta en sistema: 12/10/2018 Firmado por: L.A.C., JUEZ DE CAMARA Firmado por: V.A.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: S.D.M., SECRETARIO #20324761#218664424#20181010121252516 Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

    SALA VIII inciertos que no demuestran de manera concluyente que el trabajador dejó transcurrir los plazos legales consciente de las afecciones que sufría, siendo evidente que para acceder a la cognición de la incapacidad se hace necesario un elemento objetivo (dictamen médico) como acto mediante el cual el facultativo emite su opinión científica sobre el grado de evolución de la patología que constata (es decir, incapacidad y graduación) (cfr. G. (H) R.O. “Proceso Laboral” pág. 189 a 191).

    Siguiendo este criterio se ha dicho que “justamente, y con buen fundamento, se ha sostenido más modernamente la necesidad de atender a otras circunstancias que rodean a la situación de la víctima del daño injustamente sufrido –v.gr. perjuicios que sólo llegan a conocimiento de la víctima tiempo después del ilícito; daños que se suceden con posterioridad al evento dañoso; casos en que la caracterización del ilícito de un acto debe surgir necesariamente de una resolución judicial previa; etcétera. …

    En definitiva, nuestra Corte de Justicia, que tenía firmemente decidido que en principio la prescripción comienza a computarse a los fines liberatorios desde la producción del hecho dañoso, ha actualizado sus posturas, exigiendo, a la vez, que el daño se haya producido realmente y que la víctima tenga a tal fecha conocimiento real y efectivo de los perjuicios sufridos. A contrario sensu, puede afirmarse que es requisito sine qua non, para que comience a correr la prescripción, la ocurrencia por parte del damnificado de la producción y magnitud del mismo. Ello así, siempre y cuando su ignorancia no provenga de su propia negligencia”. (Messina de E.G., comentario al artículo 4037, Código Civil Comentado, Tomo 6B,… páginas 884/885).

    Coincido con la Juez de grado en cuanto a que, en enfermedades como las que convocan en los presentes autos, de larga y paulatina evolución, el punto de partida ha de ubicarse en la última prestación efectiva, la que se produjo el Fecha de firma: 10/10/2018 Alta en sistema: 12/10/2018 Firmado por: L.A.C., JUEZ DE CAMARA Firmado por: V.A.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: S.D.M., SECRETARIO #20324761#218664424#20181010121252516 29/11/2010. En consecuencia, el plazo para la interposición de la demanda, la que fue iniciada el 08/08/2012, no se encontraba prescripto.

  3. Objeta la ART la responsabilidad que se le endilga a su parte en el porcentaje de incapacidad sufrido por el trabajador -hoy causante- y refiere que no se han determinado cuáles habrían sido los incumplimientos de su parte.

    No se encuentra cuestionado que, desde su ingreso en el año 01/01/1967, se desempeñó bajo las órdenes de la empleadora manipulando plumas. En cuanto a las afecciones pulmonares, las mismas han sido debidamente acreditadas como así también la necesidad, ante la presencia de tal afección, de la utilización de corticoides: según la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología, el asma se considera hoy una enfermedad inflamatoria y los corticoides son el mejor antiinflamatorio y está científicamente comprobada la relación entre la utilización de corticoides y la osteoporosis.

    La historia clínica del trabajador marca una evolución de las afecciones ocupacionales de larga data.

    Por su parte, del Decreto 658/96 surge que se estableció como agente sensibilizante tanto de la vías respiratorias como del pulmón, la manipulación de plumas y, mientras que para las vías respiratorias se señala que es necesaria la...

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