Sentencia de Colegio de Cámaras de Apelación en lo Penal - Rosario, 31 de Octubre de 2018

Presidente1045/18
Fecha de Resolución31 de Octubre de 2018
EmisorColegio de Cámaras de Apelación en lo Penal - Rosario

COLEGIO DE JUECES DE SEGUNDA INSTANCIA DE ROSARIO.

ACUERDO Nº 731 - Tº XXVI - Fº 180/189.

En la ciudad de Rosario, a los 31 días del mes Octubre de de 2018, se reúnen en Acuerdo y tras celebrarse la respectiva audiencia oral y pública los señores Jueces del Tribunal del Colegio de Cámara integrado por los Dres. A.I.A., D.A. y G.S.; en virtud del Recurso de apelación interpuesto por la Defensa de P.R.S., dictada por los Jueces Penales del Colegio de 1ª instancia D.. E.V.ón, H.M. y A.N., que lo condena a la pena de quince años y ocho meses de prisión, accesorias legales y costas, como autor penalmente responsable de los delitos de Portación ilegítima de arma de fuego de uso civil (CUIJ 21-06267715-2) y Lesiones leves y Abuso sexual agravado por acceso carnal y por el uso de arma (CUIJ 21-06369363-1), todos en concurso real, declarándolo reincidente (arts. 189 bis inciso 2 párrafo tercero, 89, 119 párrafo tercero y párrafo cuarto inciso "d", 45, 50, 55, 12, 19, 29 inciso 3, 40 y 41 del Código Penal), todo ello según constancias relativas a los Legajos Judiciales CUIJ N° 21-06267715-2 y 21-06369363-1, del registro de la Oficina de Gestión Judicial de Rosario.

Estudiados que fueron los autos, se resolvió plantear las siguientes cuestiones:

  1. ) ¿ES JUSTA LA SENTENCIA APELADA?

  2. ) ¿QUÉ PRONUNCIAMIENTO CORRESPONDE DICTAR?

Luego de un intercambio de opiniones acerca de los temas propuestos, de conformidad a la distribución efectuada para llevar a cabo el estudio de los autos, resultó que la votación debía realizarse en el siguiente orden: Dr. I.A., D.A. y Dr. Salvador.

A LA PRIMERA CUESTIÓN EL DR. I.A. DIJO:

I) La Sentencia nro. 467 de fecha 13 de agosto de 2018, dictada por los Dres. Verón, M. y N., condena al acusado a la pena de quince años y ocho meses de prisión, accesorias legales y costas, al considerarlo autor penalmente responsable de los delitos de Portación ilegítima de arma de fuego de uso civil -CUIJ 21-06267715-2- y Lesiones leves y Abuso sexual agravado por acceso carnal y por el uso de arma -CUIJ 21-06369363-1-, todos en concurso real, declarándolo reincidente (arts. 189 bis inciso 2 párrafo tercero, 89, 119 párrafo tercero y párrafo cuarto inciso "d", 45, 50, 55, 12, 19, 29 inciso 3, 40 y 41 del Código Penal). Asimismo, el fallo absuelve a S. por la comisión del delito de Portación ilegítima de arma de fuego de guerra -CUIJ 21-06369363-1- (art. 189 bis inciso 2 párrafo 4 del Código Penal), lo que no es materia de recurso.

II) Contra la decisión condenatoria, la Defensa del imputado interpone Recurso de Apelación.

Abierta la impugnación, celebrada la audiencia oral respectiva y analizados el fallo, los fundamentos expuestos con la interposición del recurso y los argumentos de las partes -registrados por el sistema- (Dra. A.L. -Defensora Pública- y Dra. A.R. -Fiscal-), así como las constancias disponibles, ha quedado el caso en estado de fallar.

III) El Fallo le atribuye a S. en el legajo CUIJ 21-06267715-2: "...en fecha 25 de junio de 2015, siendo las 12:25 horas aproximadamente, en calle 27 de Febrero 4465 de la ciudad de Rosario, haber portado un arma de fuego calibre 22 largo marca B., modelo 62 N° 066342 con cinco cartuchos del mismo calibre en su cargador, sin la debida autorización legal y arrojar la misma a unos 50 metros en una vivienda en construcción precaria, en el transcurso de una persecución por personal de Gendarmería...".

Asimismo, en el el legajo CUIJ 21-06369363-1, la sentencia le endilga: "...haber abusado sexualmente de la llamada D.D.A., de 22 años de edad, consistiendo su accionar en haberla accedido vaginalmente. Luego la obligó a que se vista, siempre apuntándola con un arma de fuego, la hizo dirigir hacia un descampado donde volvió a accederla vaginalmente, analmente y la obligó a practicarle sexo oral. Hecho ocurrido en fecha 25 de diciembre de 2015, a las 21 horas aproximadamente, en la zona de la Villa de Emergencia ubicada en calle 27 de febrero y la vía del Ferrocarril, para luego trasladarla a calle Rueda y Lima; todo ello en presencia de la hija de la víctima, llamada T. R. de dos años de edad. Asimismo, se le atribuye haber lesionado a la niña T.R. de dos años de edad, tras golpearla y luego arrojarla fuertemente al piso, causándole lesiones consistentes en contusión y excoriación en cuero cabelludo, excoriaciones en pómulo izquierdo y tumefacción en labio superior..."

IV) La Defensa del encartado efectúa inicialmente una introducción, dando cuenta de los dos hechos por los cuales S. resultó condenado en baja instancia. En tal orden, realiza una lectura de las sendas imputaciones efectuadas por el acusador público.

Seguidamente, postula que los agravios defensivos se circunscriben a cuestionar la valoración de la prueba realizada -considerándola arbitraria- y la elección del monto de pena efectivamente impuesta por el Tribunal a quo.

  1. - En relación al primer hecho por el que S. fuera condenado -Portación ilegítima de arma de fuego de uso civil-, entiende que no se ha probado acabadamente la comisión del delito achacado. En tal sentido, señala que el fallo se basó sólo en los testimonios de los dos gendarmes -A. y Pérez- que llevaron a cabo la aprehensión de su asistido, quienes afirmaron que luego de una persecución S. se trepó a un árbol y desde allí arrojó un objeto.

    En particular, expone que A. depuso que vio -desde una distancia de cincuenta metros aproximadamente- cómo el encartado arrojaba desde el árbol al que se había trepado "algo como una sombra", un objeto no identificado. Asimismo, expresa que el gendarme Pérez brindó la misma descripción del procedimiento que su compañero, y refirió que S. sacó algo de su ropa, algo pequeño, y lo tiró hacia el otro lado.

    Manifiesta que no se recabaron testigos que den cuenta de la persecución realizada por el personal de Gendarmería, y que el arma cuya portación se atribuyó a S. fue hallada en la vivienda del señor B.C..

    Afirma que la requisa realizada a su asistido dio resultados negativos -en cuanto a hallazgo de elementos de peligrosidad- y que los gendarmes que actuaron en el procedimiento señalaron que resulta dificultoso hallar testigos de actuación en esta clase de hechos.

    Trae a consideración el testimonio de la señora María L.F., quien declaró que vio a dos personas detenidas y un arma de fuego dentro de una casa. En relación al dueño de dicha vivienda -B.C.-, señala que el mismo no compareció al debate, y que su testimonio se introdujo a través del oficial Medini, quien le tomó declaración en la Comisaría.

    Cuestiona que el Tribunal a quo haya valorado en contra de su asistido la falta de estrictez de los gendarmes a la hora de describir el supuesto objeto arrojado por S.A. que no se pudo determinar con precisión el origen del arma de fuego, dado que la aprehensión de su asistido y el secuestro de la misma se realizaron en lugares distintos.

    Se agravia de que el Tribunal de baja instancia haya determinado la validez del procedimiento llevado a cabo por el personal de Gendarmería, pese a que el mismo fue realizado sin testigos de actuación. Señala que las formalidades previstas en la ley procesal para este tipo de procedimientos deben ser cumplidas, y que el juez debe valorar las justificaciones esgrimidas por el personal actuante en cada caso concreto. Recalca que en delitos como el que nos ocupa -portación de arma de fuego-, en los que no existe víctima para contraexaminar, el Tribunal debe extremar los recaudos a la hora de analizar la validez de las actuaciones, dado que de lo contrario se acreditaría la comisión del delito con la sola declaración de personal policial.

    Reitera que el dueño de la vivienda donde el arma fue hallada -B.C.- no concurrió a prestar declaración al debate, destacando que en consecuencia no se pudo evaluar su credibilidad como así tampoco su posible responsabilidad en el hecho.

    Se agravia de que el Tribunal haya valorado negativamente la falta de cuestionamientos por parte de la defensa en torno a la veracidad del acta de procedimiento en estadíos procesales anteriores, cuando en realidad -afirma- esta cuestión debe analizarse en el debate, siendo la defensa libre en su elección de la teoría del caso.

    En función de lo antedicho, solicita la absolución de su asistido, por aplicación del beneficio de la duda.

  2. Seguidamente, la defensa procede a expresar agravios en relación a la atribución de responsabilidad penal por la comisión de los delitos de Abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido con arma y Lesiones leves, en concurso real -Cuij 21-06369363-1-.

    En tal orden, expresa que la víctima D. A. brindó una...

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