Río recibirá a todo el mundo, pero aún no sabe si hay lugar

 
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RIO DE JANEIRO.- La alarma ya está sonando. A un mes de que comience la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible Río+20, la mayor cumbre jamás realizada, con 135 jefes de Estado y gobierno confirmados y más de 55.000 participantes, la falta de hoteles en Río de Janeiro desespera a las autoridades.Por eso están tomando medidas insólitas, como utilizar cuartos de albergues transitorios, pedir a los cariocas que abran sus casas, permitir que se acampe en el Sambódromo y decretar un feriado esos días para descomprimir la Cidade Maravilhosa ."Estamos empeñados en garantizar el éxito de Río+20. La ciudad va a cumplir con su papel poniendo a disposición toda la infraestructura necesaria", prometió el alcalde, Eduardo Paes, sobre el encuentro internacional que se realizará entre el 20 y el 22 de junio, y que será la primera gran prueba de Río para los megaeventos que va a celebrar en los próximos años: la Jornada Mundial de la Juventud, en 2013; varios partidos y la final del Mundial de fútbol de 2014, y los Juegos Olímpicos en 2016.En la tradición de las "cumbres de la Tierra" (Estocolmo 1972, Río 1992 y Johannesburgo 2002), Río+20 pretende convertirse en un hito en la manera en que concebimos el futuro de la raza humana. Se discutirá el medio ambiente en el contexto de la necesidad del desarrollo económico y de la reducción de las desigualdades sociales.Los 193 países miembros de las Naciones Unidas (ONU) enviarán delegaciones, vendrán presidentes, primeros ministros, reyes, diplomáticos, ganadores de premios Nobel y académicos especializados, así como cientos de organizaciones no gubernamentales y miles de activistas.El problema es que, con 33.000 camas de hoteles en este momento, en Río no hay lugar para todos.Con vistas al Mundial y sobre todo para los Juegos Olímpicos, cuando se esperan más de 100.000 visitantes, se están construyendo nuevos hoteles, que sumarían 20.000 nuevas camas. Pero, mientras tanto, hay que recurrir a otras opciones."Estamos trabajando sin descanso para reacondicionar la mayor cantidad de habitaciones posible. Para la Cumbre, entre los 180 moteles de Río podremos sumar unos 5000 cuartos más", dijo a LA NACION Antonio Cerqueira, dueño de los moteles Sinless y Shalimar, y vicepresidente del Sindicato de Bares, Hoteles y Restaurantes de Río de Janeiro.Con la supervisión de la alcaldía, Cerqueira está cambiándoles la cara a varios albergues transitorios -o parte de ellos- en hoteles tradicionales.El Magic Palace, el...

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