La revancha de los jingles: la música y la publicidad viven otra era dorada

 
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Los jingles volvieron, ya no hay dudas. Porque, ¿quién no se encontró, en el último tiempo, cantando en voz alta, quizá sin darse cuenta, "Lo que yo quiero... es un Nugaton" o "Supermayorista Vital, le encontró la vuelta es fácil comprar"? ¿O no retumban en su cabeza, sin poder alejarlas, frases como: "Qué rico, qué sabroso; probá la mayonesa Menoyo" o "Todooo... para vivir el deporte, Sportline"? También sucede que ya casi todos saben que "el matafuegos es Melisam" y que "Cannon es mi colchón". Y hay muchas más: Vivere, Ketchup Hellmann's, Día, Suavestar, Ives, Medamax o Solo Deportes, que en 2011 contó con la inconfundible voz de Adrián Otero en la pieza que hizo para los 30 años. Cualquiera que recorra el dial durante el prime time sabrá identificarlos.

Es que ése es el objetivo de los jingles: fijar, con la ayuda de la música y en pocos segundos, una marca o producto en la mente del consumidor. "Ahora hay más. Buscamos un lugar para que la marca se separe de la tanda. Cuando hay muchos jingles, te movés a otra estructura. Y cuando estás en otra estructura, volvés al jingle", explica el ciclo Rodrigo Ruiz, director creativo de Leo Burnett Argentina.

"Hace cuatro o cinco años, el jingle volvió a tener vigencia. Yo hoy tengo en la radio unas 20 piezas sonando", dispara por su parte Max Devrient, músico y jinglero, que en 2003 fundó la firma Mdpro, que en su portfolio cuenta con marcas como Manaos, Menoyo, Diarco, Supermayorista Vital, Querubín y Melisam, entre otras.

Y el medio por excelencia para este tipo de publicidad es la radio, si bien los que más difusión adquieren son los que también están en televisión, coinciden los expertos. Pero son los menos, por una cuestión de costos. Es que el negocio del músico publicitario, como el de cualquier músico, pasa, en gran medida, por la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música (Sadaic), que fija valores mínimos: los 10 segundos en radio durante seis meses cuestan $ 9000, pero ese mismo lapso en TV abierta parte desde los $ 16.900, según datos del organismo. Entre 30 y 45 segundos en radio el valor llega a los $ 31.900 y en TV, a $ 47.200, para seis meses; por 12 meses asciende a $ 37.300 y $ 72.200, respectivamente.

Por otro lado está el valor de la producción, que parte de algo básico, pero puede sumar variedades, como orquestas o coros polifónicos. "Hoy hay menos pauta. Son pocos los que te dan 30 o 40 segundos para armar una pieza. Hay una ansiedad colectiva que pide...

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