Con una reunión cordial, Macri y el Papa superaron la frialdad

ROMA. - Hablaron sobre la pobreza y coincidieron en la importancia de generar empleo de calidad; también en la necesidad de sostener la agenda por la paz y resaltar la cultura del encuentro. Pero por sobre todas las cosas la segunda audiencia entre Mauricio Macri y el papa Francisco sirvió para dar una vuelta de página en la relación y mostrar que si existieron tensiones, ya es cuestión del pasado. En un encuentro que el Gobierno califició de "positivo y amigable", el Presidente le mostró los avances que impulsa en material social y el Santo Padre lo respaldó.

Macri llegó al Vaticano con una agenda de temas que quería compartir con Francisco. Quería exponer lo que hizo durante los primeros meses de gestión y conocer su opinión. Había pasado casi una hora cuando el Presidente le pidió al Papa una reflexión final. La frase fue corta, pero en el Gobierno la interpretaron como un apoyo hacia el jefe del Estado. "Fuerza y para adelante", confió Macri que le dijo el Pontífice.

Según relató el Presidente, único vocero del encuentro, tuvieron "una larga charla sobre lo que pasa en la Argentina y en el mundo" y compartieron "preocupaciones" sobre nuestro país y el mundo.

"Siempre ha sido para mí un líder moral. Cuando era jefe de Gobierno siempre iba en búsqueda de confirmar si el rumbo era el correcto, y creo que hoy [por ayer] de vuelta sentí lo mismo. Traje un montón de información sobre lo que hicimos estos meses, de las percepciones que tengo y quería saber sus opiniones; fue muy útil", dijo Macri, visiblemente contento por la audiencia, aunque en todo momento sereno.

Con la audiencia, tanto desde el Gobierno como del Vaticano, intentaron dar por superadas las especulaciones que se hicieron sobre la fría conexión que supuestamente había entre el Presidente y el Papa, una interpretación que siempre Macri negó. Es que a diferencia de lo que fue el encuentro de febrero, que duró apenas 22 minutos, y en el que Francisco mantuvo una postura gélida en los saludos a la comitiva, ayer la reunión se extendió poco más de una hora.

Incluso, según relataron Macri y su esposa, Juliana Awada, a allegados, el Santo Padre "jugó y se rió" con los hijos del matrimonio presidencial, en especial con Antonia. También participaron Agustina -hija del primer matrimonio de Macri con Ivonne Bordeu-, y Valentina, hija de Awada y su ex esposo Bruno Barbier.

Primero, Macri y el Papa charlaron solos en el estudio adyacente al Aula Pablo VI, denominado Il Fungo [el hongo...

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