Un año de restricciones: muchos dólares y poco para festejar

 
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El empresario siderúrgico no sabía cómo hacer para que le miraran los pies. Como un chico en el primer día de clases, mostraba orgulloso sus relucientes mocasines. Luego de examinarlo de arriba abajo, http://www.lanacion.com.ar/1535467-hablamos-de-salarios-y-ganancias-dijo-calo-tras-reunirse-con-moreno-y-empresarios , y le dijo: "Muy bien. Así me gusta". Unas semanas antes, en busca de un permiso de importación, el industrial había pisado la misma oficina con un elegante calzado italiano y el secretario de Comercio lo había despachado sin más con un "Yo con gente que usa zapatos importados no hablo". La anécdota desnuda la lógica con la que el funcionario maneja el comercio exterior, área que desde hace un año ha ceñido bajo el imperio de sus trabas a las importaciones.En los últimos 12 meses, el esquema de Moreno cumplió su objetivo de http://www.lanacion.com.ar/1539447-saldo-comercial-el-gobierno-alcanzo-su-meta de US$ 12.600 millones, para, entre otras cosas, pagar la importación de energía, pero dejó secuelas que tardarán en sanarse. El comercio exterior de la Argentina cayó 5%, la inversión pasó del ya pobre 24% del PBI en 2011 a 21% en 2012, y el país fue el único de América latina en el que se derrumbaron las importaciones (7,5%). No sólo eso, al no invertir, en gran medida porque las trabas les impiden ingresar máquinas e insumos, las empresas trabajan más sobre precios que sobre oferta, con lo que se azuza aún más una inflación ya cercana al 27 por ciento.La imposición de las http://www.lanacion.com.ar/1542039-arranca-un-ano-donde-la-unica-certeza-sera-la-incertidumbre (DJAI), que en la práctica implica un desaliento a la compra de bienes en el exterior, es un verdadero "tiro en el pie" de la economía, porque logra atesorar los dólares buscados, pero compromete el futuro productivo del país.El economista Pedro Greaves, director de inteligencia competitiva de la consultora Claves, dice que las trabas a la importación son una de las cuatro restricciones de oferta que impiden que el país vuelva a crecer. "Las otras son la falta de financiamiento a mediano plazo por el alto riesgo país, la crisis de infraestructura y la pérdida de competitividad que produce la inflación", agrega.Las grandes cifras que muestran que en 2012 se exportó 3,21% menos que en 2011 y se redujo la importación 7,54% sirven para evidenciar que el superávit comercial no se debe a una mayor fuerza exportadora, pero no detallan el impacto concreto que tuvo eso en la industria. Un análisis de la consultora Claves sobre 60 sectores de la economía local, que representan 90% del PBI argentino, refleja el derrumbe de las importaciones en rubros cruciales...

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