Pronóstico reservado: los números no cierran en el sector privado de la salud

RESUMEN

La suba constante de las cuotas de las prepagas y las quejas por los aumentos son apenas los aspectos emergentes de una crisis de fondo que sufre el financiamiento de la actividad sanitaria

 
EXTRACTO GRATUITO

Será una medida efectista, no efectiva. Sin dudarlo, el presidente de una empresa de medicina prepaga dio esa definición cuando desde el sector se anunció, en los primeros días de este mes, que las a los pacientes por cada consulta o práctica de diagnóstico médico. Pasaron pocas horas y la realidad confirmó la predicción: el anuncio de los copagos, pensado a partir de la que autorizó el Gobierno, provocó la reacción oficial. Y entonces, tras una reunión urgente y de clima tenso con el secretario de Comercio Interior, Augusto Costa, hubo marcha atrás: las empresas de salud no recaudaron el dinero que iban a significar esos adicionales (que no iban a solucionar sus problemas), pero lograron provocar ruido con la noticia y ser convocados por las autoridades, por lo que pasado mañana se dará inicio a una serie de encuentros.

Detrás de la cuestión más visible que tiene la problemática del financiamiento del sector privado de la salud -la suba periódica de las cuotas de los afiliados-, existe una multiplicidad de aspectos.

Hay cuestiones bien conocidas de la coyuntura, como el impacto que tiene la inflación, tanto en el costo general de las prestaciones y de la gestión, como en el necesario ajuste salarial para el personal, y desde ya que en este punto no pocos reconocen que la variable de ajuste son finalmente los ingresos de los médicos, en su mayoría fuera de convenios. Hay temas vinculados a normativas, muchas veces cuestionadas porque, al disponer nuevos derechos para los afiliados, no prevén cómo se obtendrán recursos para que sea posible su cumplimiento. Y existen varias cuestiones que requieren una mirada de fondo y de largo plazo para buscar soluciones, como la litigiosidad con sus causas y efectos, la inflación médica por el avance de las tecnologías, la indicación de prácticas en exceso de lo necesario (cuestión sobre la que aparecen autocríticas), y la necesidad de una política de Estado que defina claramente la manera en que los diferentes actores del esquema sanitario deben asumir y coordinar responsabilidades, para evitar la ineficiencia en el gasto. Porque el sector privado es parte de un sistema también integrado por el régimen de la seguridad social (obras sociales y PAMI) y el hospital público.

Cada subsector tiene sus problemas, pero varios son compartidos. Las estimaciones de gasto total en salud en el país hablan de $ 233.000 millones para 2013, con un crecimiento de 25% respecto del año previo. Los...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA GRATIS