Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - Camara Civil - Sala D, 23 de Febrero de 2021, expediente CIV 093882/2017/CA001

Fecha de Resolución23 de Febrero de 2021
EmisorCamara Civil - Sala D

EXPEDIENTE N° 93882/2017 “R.M.P.N.H.

C/ CZAJKOWSKI FRANCO EMANUEL Y OTRO S/ DAÑOS Y PERJUICIOS”.

JUZGADO N° 109.

En Buenos Aires, Capital de la República Argentina, a los días del mes de febrero de dos mil veintiuno reunidos en Acuerdo los señores jueces de la Excma. Cámara Nacional de la Apelaciones en lo Civil, S. “D”, para conocer en los recursos interpuestos en los autos caratulados: “R.M.P.N.H. C/

CZAJKOWSKI FRANCO EMANUEL Y OTRO S/ DAÑOS Y PERJUICIOS”, el Tribunal estableció la siguiente cuestión a resolver:

¿Es ajustada a derecho la sentencia apelada?

Practicado el sorteo resultó que la votación debía efectuarse en el siguiente orden:

señores jueces de Cámara doctores: J.P.R., P.B., G.M.P.O..

A las cuestiones propuestas el Dr. R. dijo:

  1. La sentencia dictada por ante la anterior instancia el día 23 de diciembre del año 2019 admitió la demanda promovida por N.H.R.M.P. contra F.E.C., y en su virtud, condenó a F.E.C. a pagarle a N.H.R.M.P. la suma de $526.500 más sus intereses, que deberán ser calculados según las pautas del punto 7 de dicho decisorio en el término de diez días, con costas.

    Asimismo, hizo extensiva la condena a Nación Seguros S.A. en la medida del seguro y reguló los honorarios de los profesionales intervinientes.

    Dicho pronucniamiento fue apelado por la parte demandada y su aseguradora y por la parte actora.

    El demandante expresó agravios a fs. 267/275 mientras que el accionado y su compañía de seguros hicieron lo mismo a fs. 277/283.

    Habiéndose corrido los pertinentes traslados, los mismos fueron evacuados solamente por el actor a fs. 285/288.

    Con el consentimiento del llamado de autos a sentencia de fs. 291 las actuaciones se encuentran en condiciones para que sea dictado un pronunciamiento definitivo.

  2. Responsabilidad:

    Fecha de firma: 23/02/2021

    Firmado por: M.L.A., SECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: P.B., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: G.M.P.O., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: J.P.R., JUEZ DE CAMARA

    Resulta apropiado destacar en una primera aproximación que la parte actora sostuvo en el escrito inaugural que el 14/2/2017 aproximadamente a las 17:15 circulaba con su motocicleta K. patente 769HLD por la avenida Santa Fe de esta Ciudad hacia el Norte, con el casco de seguridad colocado, por delante y sobre la derecha del V.F. patente GQY125

    conducido por el demandado, y cuando el semáforo los habilitó, el actor inició el cruce de la avenida B. y fue embestido en el lateral izquierdo de la moto por el F. que se adelantó por la izquierda y, cuando estaba a la par, giró hacia la derecha con la intención de ingresar a B.,

    asegurando que el accionado no realizó señalización de la maniobra y que el giro a la derecha lo produjo de manera imprevista cuando ya había superado la mano correspondiente a la que quería ingresar.

    En tanto que el accionado y su aseguradora reconocieron la ocurrencia del accidente,

    pero negaron de forma pormenorizada la mecánica descripta en la demanda, así como la atribución de responsabilidad pretendida por la actora. Establecieron que el Sr. C. circulaba al mando del vehículo asegurado por el carril derecho de la avenida Santa Fe, cuando a metros de llegar a la intersección con la avenida B., disminuyó su ya prudente marcha y accionó la luz de giro derecha. Luego de verificar que tenía el paso expedito inició prudentemente la maniobra de giro a su derecha. Fue allí cuando apareció imprevista e imprudentemente la motocicleta conducida por el actor, sin casco, quien pretendió realizar una maniobra de sobrepaso prohibida por la derecha, perdió el control e impactó al F. en su puerta delantera derecha. Concluyeron que el accidente se produjo por la exclusiva responsabilidad de la víctima.

    El Sr. Juez “a-quo” tuvo por acreditado los presupuestos de responsabilidad de debía abonar la parte actora, y destacó que ni el accionado ni la empresa aseguradora acreditaron una causal de eximición de responsabilidad, y por ello, los condenó a responder por los daños y perjuicios invocados por el accionante en el libelo inicial.

    Resumido ello, cabe precisar que conforme con lo dispuesto por el art. 1769

    del Código Civil y Comercial de la Nación, en los casos de daños causados por la circulación de vehículos, se aplican los artículos referidos a la intervención de las cosas (arts. 1757/8 CCCN),

    que pregona un factor de atribución objetivo (art. 1721 CCCN). Por esa razón, la culpa del agente resulta irrelevante a los efectos de imputar responsabilidad y, salvo disposición legal en contrario,

    solo podrá eximirse si demuestra la causa ajena, (art. 1722 CCCN), la que acaece cuando el daño se produjo por el hecho de damnificado (art. 1729 CCCN), el caso fortuito o la fuerza mayor (art.

    1730 CCCN) o el hecho de un tercero por quien no se debe responder (art. 1731 CCCN). Además,

    el cuerpo normativo prescribe que no son eximentes de responsabilidad la autorización administrativa para el uso de la cosa o la realización de la actividad, ni el cumplimiento de técnicas de prevención (art. 1757 in fine CCCN).

    En torno a la responsabilidad por el riesgo o vicio de las cosas regulada en el art. 1113,

    segunda parte, segundo párrafo, del anterior ordenamiento, existía coincidencia en que el riesgo presupone una actividad humana que incorpora al medio social una cosa peligrosa por su naturaleza o por la forma de su utilización, que torna justificada la responsabilidad por los Fecha de firma: 23/02/2021

    Firmado por: M.L.A., SECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: P.B., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: G.M.P.O., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: J.P.R., JUEZ DE CAMARA

    deterioros que se generen en las señaladas circunstancias (ver Cuarto Congreso Nacional de Derecho Civil, celebrado en Córdoba en 1960 y P., R.D.: “Responsabilidad civil por el riesgo o vicio de la cosa, Universidad, Buenos Aires, 1983, p. 343, cit en L., R.L.:

    Código civil y Comercial de la Nación, Comentado

    , t. VIII, p. 578). En otras palabras, abarcaba los casos en que el dueño o guardián aumentaba, multiplicaba o potenciaba la dañosidad de las cosas, las que debían intervenir activamente en la producción del daño (conf. L., R.L.: “o. cit.”, t. VIII, p. 578).

    Mayoritariamente, se trazaba el distingo, que se conserva ahora, entre el riesgo y el vicio, ya que mientras el primero presupone la eventualidad posible de que una cosa llegue a causar daño, el otro supuesto indica “un defecto de fabricación o funcionamiento que la hace impropia para su destino normal”. Y se suma en la actualidad, el riesgo de las actividades que sean riesgosas o peligrosas por su naturaleza, por los medios empleados o por las circunstancias de su realización.

    En la materia, los extremos que el ordenamiento jurídico pone en cabeza del accionante para acceder a la indemnización, están constituidos por la legitimación activa y pasiva, el daño, que abarca la prueba del hecho, y su relación de causalidad. En tanto que la demandada, para eximirse de responsabilidad debe acreditar, como se adelantó, la existencia del caso fortuito o fuerza mayor,

    el hecho de la víctima o el de un tercero por quien no deba responder.

    No ha perdido vigencia la doctrina del fallo plenario “V., E.F. c/ El Puente S.A.T. y otro s/ daños y perjuicios” (del 10-11-94, public. en L.L. 1995-A-136; E.D. 161-

    402 y J.A. 1995-I-280). En tal precedente, esta Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, ha establecido, como doctrina legal obligatoria que “La responsabilidad del dueño o guardián emergente de accidentes de tránsito producidos como consecuencia de una colisión plural de automotores en movimiento, no debe encuadrarse en la órbita del art. 1109 del Código Civil” (conf. C.N.Civil., en pleno, noviembre 10-1994, in re “V., E.F. c/ El Puente S.A.T y otro”, publicado en El Derecho, tomo 161, página 402; La Ley, tomo 1995-A,

    página 136; Jurisprudencia Argentina, tomo 1995-I, página 280).-

    Una vez acreditados los extremos fácticos que el ordenamiento pone en cabeza del damnificado, cobra virtualidad la presunción de responsabilidad que recae sobre el demandado, en su condición de dueño o guardián de una cosa riesgosa, dada la similitud de la regulaciones legales (art. 1758 del Código Civil y Comercial de la Nación). La prueba de las eximentes debe ser fehaciente e indubitable, debido a la finalidad tuitiva de la norma. De ahí que, ante la duda,

    cabe decidir en contra de quien tiene la carga de la prueba.

    En ese derrotero, el sindicado como responsable, una vez acreditado el riesgo de la cosa,

    debe asumir un rol activo para demostrar la causa ajena y exonerarse total o parcialmente de responsabilidad (ver L., R.L.: “Código Civil y Comercial de la Nación,

    Comentado”, t. VIII, p. 584).

    Visto desde otra óptica, la presunción que emana de la norma antes referida, si bien es juris tantum, debe ser destruida por prueba categórica aportada por aquél sobre quien recae, y que acredite acabadamente alguna de las causales de exoneración que contempla la citada disposición Fecha de firma: 23/02/2021

    Firmado por: M.L.A., SECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: P.B., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: G.M.P.O., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: J.P.R., JUEZ DE CAMARA

    legal, toda vez que incluso un estado de duda es insuficiente a los fines indicados (conf.

    K. de C. en Belluscio: “Código Civil Comentado, Anotado y Concordado”, t. V,

    pág. 393, ap. f y jurisprudencia citada en nota 33 a 35).

    En resumen, conforme el esquema de responsabilidad delineado, para conectar la del demandado, al actor le alcanza con probar el daño y que este fue causado por el vehículo del accionado. Y será este último, si quiere eximirse de responsabilidad, quien correrá con la carga de probar que el hecho ocurrió por caso fortuito, por el hecho de un tercero por el cual no debe responder, o por el de la propia víctima, que en supuestos como el de autos se reduce en comprobar que fue el actor quien inició el cruce cuando la señal lumínica se lo prohibía.

    ...

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