Relaciones reales y su defensa

Autor:Marcelo E. Urbaneja
Páginas:549-552
 
ÍNDICE
EXTRACTO GRATUITO

Page 549

Las relaciones reales, ahora con la denominación “relaciones de poder”, abarcan el título II del Libro Cuarto. Se tratan desde el artículo 1908 hasta el 1940, período dividido en tres capítulos, “disposiciones generales”, “adquisición, ejercicio, conservación y extinción” y “efectos de las relaciones de poder”.

En cuanto a la defensa de esas relaciones, a diferencia del método del Código vigente, se determina su régimen por un título conjunto con la defensa de los derechos reales, ubicado luego del tratamiento de todos los derechos reales. Se trata del título XIV, “De las acciones posesorias y las acciones reales” (artículos 2238 al 2276), que destina su primer capítulo (artículos 2238 al 2246) a las “defensas de la posesión y la tenencia”.

Una visión de conjunto mueve a ponderar como característica más relevante la notoria reducción del número de artículos actualmente en vigor, con el maniiesto propósito de sintetizar, aclarar y ordenar los preceptos de institutos de abordaje siempre tortuoso.

1) Terminología, enumeración y normas generales

Se reemplazan las denominaciones más tradicionales como “relaciones de hecho” o “relaciones reales” (esta última más rigurosa y difundida, y utilizada en el Proyecto de 1998) por la de “relaciones de poder”, sustentando la innovación en el equívoco que, según los fundamentos, encarna la última mencionada sobre todo en Europa. Más allá de no resultarnos convincente esa justiicación, por cuanto también por esas latitudes esta terminología se distrae en imprecisiones y aclaraciones varias, el concepto de “poder” ha provocado la atención de autores como Molinario y Gatti, en relexiones que (aunque disímiles entre sí) se nos antojan más cientíicas que la reforma propuesta1.

A efectos de la claridad de un esbozo esquemático como el que aquí se propone, continuaremos reiriéndonos a las relaciones reales.

Fuera de este aspecto, en deinitiva solo semántico e intrascendente en el terreno práctico, cuadra señalar la eliminación de la yuxtaposición como relación real. Según se indica en los fundamentos, no hay efectos jurídicos en las relaciones reales más allá de la posesión, la tenencia y los llamados “servidores de la posesión”.

El grueso de la doctrina nacional coincide en la existencia actual de la yuxtaposición, más allá de no ser tratada orgánicamente en el Código Civil y, por lo tanto, discurrir sobre su alcance y

Page 550

distinción con la tenencia. El particular importa, en consecuencia, un apartamiento del pensamiento vigente y del Proyecto de 1998.

Se deinen la posesión y la tenencia (artículos 1909 y 1910), sin eliminar de esta última la actual característica de representación respecto de la posesión, decisión que aplaudimos pese a opiniones aisladas en contrario.

Se establecen también una serie de presunciones que reiteran (aclarando y sintetizando) lo que la ley vigente o la interpretación doctrinaria y jurisprudencial tienen dispuesto.

Tampoco hay novedad en las disposiciones sobre el objeto, la concurrencia de relaciones reales excluyentes...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA