Relaciones con el poder ejecutivo

Autor:Jorge Horacio Gentile
Páginas:409-422
RESUMEN

1. Presencia del presidente de la Nación 2. Presencia del jefe de gabinete de ministros 3. Presencia de los ministros 4. Interpelaciones 5. Voto de censura 6. Pedidos de informes por escrito

 
ÍNDICE
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Los países latinoamericanos que siguieron la estructura de la Constitución de Filadelfia, en los últimos tiempos han matizado este modelo a través de reformas constitucionales, convirtiéndolo en un sistema de mayor interrelación, colaboración y control entre los poderes, para lo cual se han adoptado algunos órganos o mecanismos de los sistemas parlamentarios que permiten una mejor comunicación y cooperación entre los mismos.

El caso de Argentina es ejemplo de ello a partir de la reforma de 1994 que, además de constitucionalizar y crear órganos como el Jefe de gabinete de ministros, el Defensor del Pueblo y el Consejo de la Magistratura, ha procurado mejorar las relaciones entre el Congreso y el Poder Ejecutivo, propósito que no siempre se ha alcanzado. Veamos cómo ha quedado establecida esta relación entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo.

1. Presencia del presidente de la Nación

El presidente de la Nación "hace anualmente la apertura de las sesiones del Congreso ordinarias, reunidas al efecto Page 410 ambas Cámaras, dando cuenta en esa ocasión del estado de la Nación, de las reformas prometidas por la Constitución, y recomendando las medidas que juzgue necesarias y convenientes" (art. 99.8), lo que no debe confundirse con la obligación del art. 104 de la Constitución que exige que, "luego que el Congreso abra sus sesiones, deberán los ministros del despacho presentarle una memoria detallada del estado de la Nación en lo relativo a los negocios de sus respectivos departamentos". Señalamos esto atento a que los discursos presidenciales, algunas veces, tratan temas que corresponden a los informes ministeriales que, generalmente, no se presentan al Congreso. Por otra parte, en los últimos años los presidentes omiten decir que quedan abiertas las sesiones del Congreso, como exige el referido art. 99.8.

Las sesiones ordinarias del Congreso duraban desde el 1º de mayo hasta el 30 de septiembre de cada año (arts. 52 y 83 inc. 11º), según la Constitución de 1853; y después de la reforma de 1994, desde el 1º de marzo al 30 de noviembre. La fecha de inicio no siempre fue respetada. Así, en 1854 las sesiones anuales comenzaron el 22 de octubre; en 1855, el 25 de mayo; en 1856, el 18 de mayo; en 1857, el 25 de mayo; en 1858, el 20 de mayo; en 1859, el 15 de mayo; en 1860, el 17 de mayo; en 1861, el 12 de mayo; en 1862, el 25 de mayo; en 1863, el 5 de mayo; en 1854, el 12 de mayo. En 1865 comienza el 1º de mayo, pero el año siguiente se inaugura el 6 de mayo; en 1867, el 2 de junio; en 1868, el 18 de mayo. Siguen fechas distintas del mes de mayo durante los años posteriores hasta que en 1899 comienza el 1º de mayo; en 1901 se vuelve a quebrar la norma constitucional, hasta el 1º de mayo de 1905; en 1906 se inaugura el 12 de mayo. No se retorna a la fecha constitucional hasta la presidencia de Juan Domingo Perón, práctica que se continuó haciendo hasta ahora. Page 411

En las primeras Asambleas, los mensajes presidenciales eran contestados separadamente por las Cámaras, hasta la de 1856, en que la suprime la de Diputados; en 1857, ninguna de las dos lo hace, y en 1858 lo contesta sólo el Senado. Ese año, una ley sancionada el 27 de agosto dispone que el mensaje sea contestado por el presidente de la Asamblea en el mismo acto, y que sus términos se reducirán a conceptos de mera cortesía y cumplido. En algunos pocos casos, muy excepcionales, lo han hecho también para informar respecto de algún acontecimiento extraordinario, lo que no está previsto ni prohibido por la Carta Fundamental; la Constitución de Córdoba dice que también el gobernador puede asistir e informar "sobre algún tema en particular cuando lo estime conveniente" (art. 144.7).

En los primeros tiempos de funcionamiento del Congreso, el presidente también asistía a la clausura de las sesiones ordinarias, y al inicio y clausura de las sesiones extraordinarias y de prórroga. En la Constitución de Córdoba está previsto que "la Legislatura invita al Poder Ejecutivo al cierre de sesiones únicamente para mayor solemnidad del acto" (art. 98).

En la apertura de sesiones del 10 de mayo de 1886, el presidente Julio Argentino Roca, que se desplazaba a pie desde la Casa de Gobierno hasta el recinto del Congreso, que estaba en la calle Victoria, fue agredido y herido en la frente, lo que obligó a una rápida curación. Cuando llegó al recinto explicó que por ese motivo no pudo leer integramente su mensaje. Esta escena está reflejada en el cuadro en óleo del pintor uruguayo Juan Manuel Blanes, que luce actualmente en el salón de pasos perdido del Palacio Legislativo.

En muy pocas oportunidades, ante un hecho político muy importante, el Presidente de la Nación compareció ante el Congreso reunido en asamblea, en fecha distinta al inicio de Page 412 las sesiones ordinarias. En la primera presidencia de Juan Domingo Perón asistió a la Cámara de Diputados a exponer acerca del primer Plan Quinquenal, oportunidad a la que asistieron sólo los senadores y diputados de los bloques oficialistas, que tenían amplia mayoría en ambas Cámaras, los opositores no lo hicieron a pesar de haber sido también invitados236. En 1973 lo hizo Héctor Cámpora para presentar el pacto económico social entre CGT y CGE; y en 1987, Raúl Alfonsín, luego del levantamiento de los "carapintada". En Estados Unidos el presidente George Washington lo hizo una vez pero sólo ante el Senado.

2. Presencia del jefe de gabinete de ministros

El jefe de gabinete, según el art. 101 de la Constitución Nacional, "debe concurrir al Congreso al menos una vez por...

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