El reino de la más grande, que no quiere competir con nadie

 
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Habrá tiempo y kilos de documental para revisar la gestión de Mariano Recalde al frente de Aerolíneas Argentinas y sus empresas satélites. Seguramente no será la primera vez que el abogado laboralista, militante político y luego devenido en experto en aviación, sea noticia por las firmas que rubricó o el dinero que gastó desde que asumió en 2009.

Pero es necesario salir de la gestión y mirar cuáles fueron y serán las consecuencias macro del desempeño de Recalde en el mercado aerocomercial.

El primero en advertirlo fue la ahora fallida Sol. Pese a ser socios hasta horas antes, la empresa rosarina acusó ayer a su benefactora. Siempre en términos corporativos, le dijo de todo. "Aerolíneas Argentinas desde su estatización se ha transformado en un elemento distorsivo del mercado aerocomercial argentino debido a que los operadores privados deben desarrollar su actividad dentro de las reglas del mercado mientras que una aerolínea al amparo del Estado, y con un market share de 80%, vende el 100% de su producción en forma permanente por debajo de sus costos de producción", dijo en un comunicado.

Casi despechada, Sol no tardó ni un día en clavarle el puñal a su vieja socia. Cosas de amores y billeteras. "Colocar esa producción por debajo de los costos en forma permanente genera una clara competencia desleal y prácticas de dumping, lo que vuelve inviable la operatoria de cualquier empresa privada sin acuerdos de código compartido o cooperación como los descriptos", finalizó. Casi que no es necesario agregar demasiado.

Aerolíneas, Recalde, Axel Kicillof y La Cámpora toda se manejaron como los dueños del sistema y nunca se plantearon el desarrollo del mercado aerocomercial. Desde sus sillones llenos de caprichos, destilaron políticas que imposibilitaban la competencia. Tal es así que terminaron por sostener con aportes en dinero a una (Sol) y por ahogar regulatoriamente a otra (LAN). Una desapareció horas después de que se cortara la billetera estatal. La otra se mantuvo con unas pocas rutas y sin que nunca desarrollara un negocio de escala como el que podría tener.

Aerolíneas sólo se preocupó por tener más aviones y más pasajeros. Esa era la cuenta que...

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