Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - SALA B, 21 de Agosto de 2015, expediente CIV 039717/2013/CA001 - CA002

Fecha de Resolución21 de Agosto de 2015
EmisorSALA B

Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA B “R., I. c/Mora, A.P. s/ medidas precautorias” (Expte.

n° 39.717/2013 - Juzgado Nacional en lo Civil n° 84)

Buenos Aires, de agosto de 2015.

AUTOS, VISTOS

Y CONSIDERANDO:

  1. Contra la resolución de f. 447 que dispuso que los encuentros entre el Sr. R. y su hija M. se realicen los primeros fines de semana de cada mes con la supervisión de la Lic. L.P., interpuso recurso de apelación la emplazada, presentando a fs. 463/466 memorial con sus quejas, que no fue replicado por el pretensor. La representante del Ministerio Público de la Defensa ante la Alzada dictaminó a fs. 474/476, propiciando el rechazo del recurso intentado.

    La accionada impugnó el fallo en crisis tanto por implicar el inmediato restablecimiento de la continuación de la comunicación del padre con la hija como por la elección para su supervisión de una persona propuesta por el accionante. En ese sentido, critica la resolución por entender que allí se consigna erróneamente que su parte omitió proponer a individuo alguno para que esté presente en los encuentros cuando –

    postula—no ha sido así. Afirma que al contestar el traslado dispuesto por el juzgador de la anterior instancia, la madre sostuvo que lo idóneo era que –en el caso de disponerse su ocurrencia— los contactos debían ser supervisados por un/a asistente social, ajena a las partes. Por último, requirió que se escuche a la niña M.R..

  2. Ahora bien, compulsadas que fueron las actuaciones a los efectos de que el Tribunal se expida sobre la cuestión puesta a su consideración, se advirtió que la severa conflictiva familiar que se desprende del expediente, en la que esta Alzada ya tuvo oportunidad de conocer (ver constancias de fs. 296/323), lejos de encauzarse desde la última intervención de la Sala, se ha agravado notoriamente. En virtud de ello, y considerando que había transcurrido ya más de un año desde su anterior presencia ante el Tribunal, se resolvió convocar a la niña M.R. a los fines de que se haga efectivo el derecho a ser oída Fecha de firma: 21/08/2015 Firmado por: DR. M.L.M. , JUEZ DE CÁMARA Firmado por: DR. CLAUDIO RAMOS FEIJOÓ, JUEZ DE CÁMARA Firmado por: R.P., JUEZ DE CAMARA conforme previenen el art. 12 de la Convención Sobre los Derechos del Niño, los arts. 24, incs. a) y b), y 27, inc. d), de la ley 26.061, y el art. 707 del Código Civil y Comercial. Asimismo, se dispuso citar a los profesionales que han intervenido –en distintas calidades—como terapeutas de las partes y, también, a la Lic. L.P., quien fuera designada como veedora de los encuentros paterno-filiales en la resolución en recurso.

    Cabe aquí destacar que la naturaleza federal y supra legal del superior interés del niño confiere a éste una protección especial, un “plus de protección”, dada su situación de vulnerabilidad; y ello en razón de que no ha completado todavía la constitución de su aparato psíquico.

    Dicha tutela debe prevalecer como factor primordial de toda relación jurídica; de modo que, ante situaciones como las presentadas en autos, el interés moral y material del niño involucrado debe tener una relevante prioridad sobre cualquier otra ponderación (CSJN, Fallos: 327:2074; 328:2870).

    En la señalada audiencia, tanto al ser escuchada M. –de actuales siete años de edad—como de las manifestaciones efectuadas por los señalados profesionales, hemos podido corroborar una vez más la aguda crisis que aqueja a la familia de autos. Más allá de que en el caso se impone preservar la integridad física y psíquica de Mora, hubo coincidencia unánime de los terapeutas intervinientes en poner fin al corte total del contacto entre la niña y su padre que, lamentablemente, se verifica en la actualidad. Nos remitimos al acta obrante a f. 498, mediante la cual se sugiere –por todos los profesionales presentes-- que sin demora se ordene la concurrencia a un espacio de revinculación al grupo familiar; proponiéndose también, a tal efecto, que se disponga la terapia individual de cada uno de los involucrados.

  3. En el referido marco de situación, consideramos adecuado señalar que esta S. participa del criterio de que en toda actuación judicial en la que se encuentren involucrados niños o adolescentes, debe velarse por el interés supremo de éstos, que se erige como principio rector del derecho procesal de familia. Sobre el tema, téngase presente que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha Fecha de firma: 21/08/2015 Firmado por: DR. M.L.M. , JUEZ DE CÁMARA Firmado por: DR. CLAUDIO RAMOS FEIJOÓ, JUEZ DE CÁMARA Firmado por: R.P., JUEZ DE CAMARA Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA B dicho que la expresión “interés superior del niño” implica que el desarrollo de éste y el ejercicio pleno de sus derechos deben ser considerados como criterios rectores para la elaboración y la aplicación de normas en todos los órdenes relativos a su vida (CIDH, 28/08/2002, Opinión Consultiva OC 17/02, solicitada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, LL 2003-B, 312); y la ley de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes N° 26.061 lo definió como “la máxima satisfacción, integral y simultánea de los derechos y garantías reconocidos por esta ley” (art. 3°). En consecuencia, en todos los asuntos de esta índole en los que nos toca intervenir, ha de ser aquel interés primordial de los niños y adolescentes el que ha de orientar y condicionar toda decisión de los Tribunales de todas las instancias llamados al juzgamiento de los casos; y ello conforme a reiterada jurisprudencia de nuestra Corte Federal (CSJN, 6/2/2001, “Fallos”, 324:122; 2/12/2008, “Fallos”, 331:2691; 29/4/2008, “Fallos”, 331:941; entre muchos otros).

    Como consecuencia de lo relacionado, se advertirá que en la especie estamos ante típicos procesos inquisitivos; dada la indisponibilidad del derecho sustancial (ver Kielmanovich, J.L., “Sistema inquisitivo y derechos del niño”, en “Rev. de Derecho de Familia y de las Personas”, La Ley, n° 9, octubre de 2011, p. 73; esta S., 10-3-

    2009, “K., M. y otro c/ K., M.D.”, LL, 2009-B-709; 29-2-2012, “C.V.S., L. c/

    S., R.D. s/ Régimen de visitas”, R. 590.131; 28-2-2012, “M., A.E. c/G., S.D. s/ art. 250 C.P.C.C.N.-Incidente de Familia”, R. 592.724; P., L. E. c/

    O., P. y otro s/ régimen de visitas, del 25/04/2012. Ver, también, C.Apel.

    Trelew, S.A., 24-2-2011, “B., D.E. c/ C., M.G.”, en Rev. de Derecho de Familia y las Personas, La Ley, N° 9, octubre 2011, p. 77; íd., íd., 10-3-

    2010, “S., E.B. c/ N., J. de la C.”, LL, Online AR/JUR/95785/2010).

    En resumidas cuentas, no corresponde en casos como el traído a examen limitarse a la aplicación rigurosamente técnica de pautas formales que llevarían a desentenderse del hecho de hallarnos operando sobre derechos indisponibles. Nótese que la normativa los declara “irrenunciables” (art. 2, párr. 2°, de la ley 26.061), lo que lleva a privilegiar el principio opuesto al dispositivo...

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