Reglamentaciones especiales

Autor:Benito Pérez
Cargo del Autor:Profesor emérito de la Universidad Nacional de La Plata
Páginas:179-299
RESUMEN

§ 74. Generalidades. § 75. Viajantes de comercio. a) Indemnización por clientela. b) Comisión Paritaria Nacional de Viajantes. § 76. Estatuto bancario. a) Estabilidad. b) Inamovilidad. c) Jornada de trabajo. d) Remuneración. § 77. Periodistas profesionales. a) Matrícula. b) Condiciones de trabajo. c) Período de prueba. d) Remuneración. e) Jornada. f) Vacaciones. g) Estabilidad. h) Indemnización por despido y falta de preaviso. i) Bonificación por antigüedad. j) Ruptura del contrato de trabajo. k) Accidentes del trabajo y enfermedades profesionales. l) Tareas transitorias. m) Comisiones paritarias. § 78. Estatuto del personal administrativo de las empresas periodísticas. a) Ingreso. b) Período de prueba. c) Escalafón. d) Estabilidad. e) Jornada. f) Empleado en condiciones de jubilarse. g) Bonificación por tiempo ... (ver resumen completo)

 
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§ 74. Generalidades. Las distintas particularidades que presenta el ejercicio de las diversas profesiones ha inducido al legislador a elaborar estatutos que reglamenten el desarrollo de la actividad profesional, con el propósito de asegurar una mejor protección a los trabajadores comprendidos en su ámbito de aplicación personal y territorial. De tal manera, tratando de satisfacer las exigencias propias de cada profesión con el objeto de despejar su complejidad en el desarrollo normal de su ejercicio, el legislador ha sancionado los estatutos reglamentarios del personal asalariado de las distintas profesiones, como los viajantes de comercio, empleados de bancos particulares, periodistas profesionales, trabajadores a domicilio, etcétera. § 75. Viajantes de comercio. El régimen legal de los viajantes de comercio se rige por el estatuto instituido por la ley 14.546. Esta ley considera viajante a todo aquel que en representación de uno o más comerciantes y/o industriales concierte negocios relativos al comercio o industria de sus representados, a cambio de una remuneración. La remuneración del viajante consistirá, en todo o en parte, en una comisión o porcentaje sobre el importe de las ventas realizadas. Sin perjuicio de ello se considerará que integran la comisión: los viáticos, gastos de movilidad, hospedaje, comida y compensaciones por gastos de vehículos (art. 7º, ley 14.546). De esta disposición se infiere que para satisfacer la remuneración, aunque se estipule un sueldo, será ineludible en todo o en parte, una comisión sobre el importe de la venta efectuada. Dicha comisión no puede estipularse por bultos, unidades, kilos, metros, litros o cualquiera otra forma de medida que no sea el precio de venta de la mercadería. En cuanto a los viáticos, el estatuto constituye una excepción al régimen legal común en esta materia, puesto que integran la remuneración aunque fuere con cargo de rendir cuenta, a diferencia de lo prescripto en la LCT; los viáticos se considerarán remuneración, excepto en la parte efectivamente gastada y acreditada por medio de comprobantes (art. 106, LCT). Deberá abonárseles además la comisión denominada indirecta cuando la operación no se hubiese concertado por intermedio del viajante, siempre que se trate de un cliente atribuido a su zona o de la nómina de clientes a su cargo. Las condiciones de trabajo son: que el viajante visite la zona que le ha sido asignada, recoja las notas de venta o pedidos aceptados por los comerciantes o industriales y las remita a su empleador. Se considera aceptada la nota de venta que no fuere expresamente rechazada por acto escrito y fundado dentro de los quince días de recibida, cuando el viajante opera en la misma zona, radio o localidad, donde tenga su domicilio el empleador, o de los treinta días en los demás casos. La inejecución de la nota de venta por voluntad o impedimento del comerciante o industrial no hará perder al viajante el derecho a percibir la comisión. No podrá el empleador disponer el traslado de zona, sin requerir la conformidad expresa del viajante. En caso de producirse deberá asegurarle el mismo volumen de remuneraciones y los gastos de traslado. Las liquidaciones de las comisiones deberán hacerse efectivas mensualmente. Rigen respecto de los viajantes las disposiciones de las leyes 9688 y 21.297. El viajante que actúe fuera de la plaza de su principal al finalizar la gira gozará de un período de descanso en la proporción de un día y medio por cada semana de viaje realizado, sin perjuicio de las licencias, vacaciones, descanso semanal y feriados que le correspondan de acuerdo con la LCT. Los comerciantes e industriales llevarán un libro especial registrado y rubricado donde asentarán todas las operaciones realizadas por medio del viajante. Incumbirá al comerciante o industrial la prueba en contrario, si el viajante o sus derechohabientes prestan declaración jurada sobre los hechos que debieron consignarse en el libro y aquél no lo hubiere realizado en forma legal. a) Indemnización por clientela. Esta es la institución más original y la que en realidad ha motivado la intervención del legislador, apuntan Camerlynck y Lyon-Caen, al ocuparse del estatuto del representante de comercio. Trata de remediar la práctica abusiva de algunos patronos que licenciaban al representante después de conquistar un sector hasta entonces descuidado, a fin de atribuirse el valor "de cartera" del fondo de representación creado de ese modo, para contratar un nuevo representante en condiciones menos onerosas1. Cuando se disuelva el contrato de trabajo con más de un año de vigencia cualquiera que sea la causa, el viajante o sus causahabientes tendrán derecho a una indemnización por clientela, cuyo monto equivaldrá al 25 % de lo que le hubiere correspondido en caso de despido intempestivo e injustificado. Esta indemnización no excluye la que le corresponda por la LCT. b) Comisión Paritaria Nacional de Viajantes. El estatuto crea una comisión paritaria compuesta por seis representantes obreros de la categoría y seis representantes patronales del comercio y de la industria. Dicha comisión será presidida por un funcionario del Ministerio de Trabajo y funcionará como órgano de interpretación del convenio y de conciliación de conformidad con lo preceptuado por los arts. 15 y 16 de la ley 14.250. § 76. Estatuto bancario. Podemos decir, que es el estatuto de los empleados de bancos particulares, en el orden cronológico una de los primeras reglamentaciones profesionales, después de la reforma operada por la ley 11.729 al Cód. de Comercio en el año 1934, que ampara a los trabajadores del comercio. En la década del treinta la situación legal de los empleados de bancos particulares era muy precaria, a causa, en gran parte, de la crisis económica sufrida en aquel período, de contornos universales. Como ya lo anotamos en otra oportunidad, el proyecto de la ley 12.637, que instituye los beneficios para los empleados de bancos particulares, en su fase definitiva fue revisado y corregido en el Instituto de Derecho del Trabajo y de la Previsión Social que fundamos con el profesor Leónidas Anastasi en el año 1936 en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata2. Los empleados de bancos particulares, sean de crédito real, personal, cooperativo o entidades financieras sujetas a la fiscalización del Banco Central, tienen derecho a la estabilidad, sueldo mínimo y escalafón de sueldos. Los beneficios de la ley 12.637 se extendieron a los empleados de las compañías de seguros, reaseguros, capitalización y ahorro (art. 1º, decr. ley 12.366/45). No estaba comprendido en su régimen legal el personal de los bancos oficiales, nacionales, provinciales y municipales, cuya relación con la entidad empleadora se rige por normas de derecho administrativo. a) Estabilidad. En el derecho positivo argentino es la primera categoría de trabajadores que goza de la estabilidad en su empleo, garantizada por la ley. Es de justicia recordar que el instituto de la estabilidad contenido en el contrato de trabajo bancario, fue introducido por el jurista Anastasi, que fue el primer autor que se ocupó de su estudio en nuestro país. Para garantizar el derecho a la estabilidad en el contrato de empleo, la ley establece taxativamente las causas de despido: I) condena judicial por delitos contra el banco o contra terceros; 2) inhabilidad física o mental; 3) enfermedad contagiosa crónica calificada por el régi-men previsional; 4) inasistencias injustificadas al trabajo; 5) desobediencia grave y reiterada a las órdenes o instrucciones que reciban en el ejercicio de sus funciones bancarias respectivas o conducta desordenada3; 6) embargos reiterados a los sueldos. Esta última causal, si bien se trata de una relación personal del empleado con terceros, no puede pasar inadvertida para el banco, pues la conducta desordenada del empleado puede repercutir en la reputación crediticia de la institución bancada. La existencia de cada una de estas causales de despido justificado debe ser debidamente acreditada, mediante sumario administrativo previo, con intervención del imputado, en cuyo trámite deben observarse las garantías del debido proceso legal. De no probar el empleador la justa causa invocada, el despido será nulo y deberá reincorporar al empleado y abonarle los salarios caídos. Las leyes 12.637 y 18.598 y los decrs. 20.268/44 y 21.204/48, que garantizaban la estabilidad del personal de empleados de bancos particulares y de compañías de seguros, reaseguros, capitalización y ahorro fueron derogados por la ley 22.425, que dispone que las relaciones de trabajo del personal que se desempeñe en: a) entidades bancarias privadas, y b) entidades de seguros, reaseguros, capitalización y ahorro, correspondientes al sector privado, se regirán exclusivamente por el régimen de contrato de trabajo sancionado por la ley 20.744 modificada por la ley 21.297. El Poder Ejecutivo, al derogar por decreto la legislación bancaria, en su exposición de motivos, expresa que el propósito se inspira en el principio de igualdad de trato para los iguales, el que tiene en nuestro ordenamiento jurídico raigambre constitucional. Y después de reconocer el hecho de que algunos estatutos especiales responden a las particulares circunstancias en que se desarrolla la actividad laboral y que no encuadran dentro de los lineamientos establecidos por la ley laboral común, concluye que la naturaleza de la actividad bancaria no impone actualmente requerimientos del servicio que justifiquen un tratamiento particular. Precisamente, si merecieron un tratamiento particular en la época en que se sancionó la ley 12.637, con mayor fundamento legal se le debe dispensar actualmente al exigir la carrera bancaria mayores conocimientos y responsabilidad en sus empleados con la complejidad de las actividades financieras. Sostener que "no existen en esencia diferencias fundamentales entre las prestaciones...

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