Reclamos que unifican la protesta gremial

 
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Las presiones por modificar el impuesto a las ganancias y la exigencia de un plus salarial para fines de año crecen al ritmo de la inflación. Lo que hasta hace unos meses era un reclamo exclusivo del sindicalismo opositor ya es hoy un grito unificado de todos los sectores sindicales.

El descontento gremial empujó al Gobierno a evaluar una serie de medidas para distender el vínculo. Una de ellas sería eximir el medio aguinaldo de la carga impositiva de Ganancias. No sería la solución de fondo que piden los gremios, pero ayudaría al bolsillo de los trabajadores en una fecha de alto nivel de consumo.

En junio del año pasado, antes de las elecciones legislativas y sobre el filo de que comience a regir la prohibición de publicitar actos de gobierno que promuevan la captación del voto, la presidenta Cristina Kirchner anunció la eximición del impuesto a las ganancias del medio aguinaldo y la suba del sueldo mínimo. ¿Qué sucederá ahora? "Ganancias no está en la agenda, pero se verá", dijo seco y enigmático un jerárquico del Ministerio de Trabajo hace algunas semanas. De esta manera, no echó por tierra cualquier posible medida vinculada al tributo.

El gremialismo oficialista, encarnado en la CGT que encabeza Antonio Caló y en la CTA de Hugo Yasky, se aferró nuevamente a la eventual devolución de Ganancias del medio aguinaldo.

"Es lo menos que nos pueden dar", señaló ayer, casi resignado, un dirigente de la CGT. Unos días antes, Omar Viviani, número tres de la central, sostuvo: "Lo del medio aguinaldo sería un paño frío. Impulsamos una reforma tributaria. No decimos no pagar Ganancias, sino cambiar las escalas".

La Unión Obrera Metalúrgica, que lidera Caló, suspendió la semana pasada una protesta al Congreso para presionar por el tratamiento de un proyecto de ley que modifique las escalas del impuesto. La marcha, que iba a ser...

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