Recensión y notas a propósito del libro Malvinas. La trama psicológica de la guerra, de Alejo Díaz

Páginas146-174
Fecha01 Enero 2023
Fecha de publicación01 Enero 2023
AutorPablo Augusto Bonavena
MateriaCiencias sociales
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
Recensión y notas a propósito del libro Malvinas. La trama psicológica
de la guerra, de Alejo Díaz
Pablo Augusto Bonavena
Malvinas en Cuesón, 2, e012, Reseñas, 2023
ISSN 2953-3430 | hps://doi.org/10.24215/29533430e012
hps://revistas.unlp.edu.ar/malvinas
Universidad Nacional de La Plata
La Plata | Buenos Aires | Argenna
Recensión y notas a propósito del libro
Malvinas. La trama psicológica de la
guerra, de Alejo Díaz
Esta obra está bajo una Licencia Creave Commons
Atribución-NoComercial-ComparrIgual 4.0 internacional
Pablo Augusto Bonavena
bonavenapablo@yahoo.com.ar
https://orcid.org/0000-0002-5434-8796
Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de Buenos Aires
Argentina
Review and notes about the book Malvinas. La trama psicológica
de la guerra, by Alejo Díaz
Malvinas
La trama psicológica de la guerra
Alejo Díaz
2018
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Editorial Universitaria del Ejército
160 páginas / ISBN 978-987-3827-24-2
146
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
El libro Malvinas. La trama psicológica de la guerra (2018), de Alejo Díaz,
refiere a algunas cuestiones que se ubican dentro del área de conocimiento
y de la práctica registrada como guerra psicológica. Varios autores sitúan
los umbrales de este tipo de acción en el 1245 a. C. Paul Myron Anthony
Linebarger, exintegrante de la CIA, fue pionero en localizar la argucia de
Gedeón, recuperada de la Biblia, como un ejemplo del uso del pánicoen
la batalla (Linebarger, 1951, pp. 29-32). Otro antecedente muy importante
puede ubicarse en El arte de la guerra de Sun Tzu, debido a sus
recomendaciones orientadas a descomponer todo lo que haya de más
calidad en el adversario (Balaresque, 1979, p. 131). Igualmente se
constata este arquetipo de operaciones en Temístocles, Heródoto, Gengis
Khan, Oliver Cromwell, Hernán Cortés, Napoleón Bonaparte y José de San
Martín, entre otros destacados guerreros. Fue muy utilizada, además, por
la Inquisición en España, por Inglaterra en la conquista inglesa de Birmania
y en la Guerra de los Boers. Una mención especial requiere el papel que
adquirió la guerra psicológica durante la guerra de Secesión en Estados
Unidos, donde se combinó una entrega masiva de panfletos con ataques a
blancos civiles (Badie, 1958, pp. 665-666; Linebarger, 1951, pp. 47, 59 y
60; Díaz, 2018, p. 85; Nariño Delgado, 2016, p. 10; Mira López, 1944).
En la Primera Guerra Mundial, varias acciones ratificaron la eficacia de las
operaciones psicológicas, como el bombardeo contra balnearios ingleses
por parte de los cruceros alemanes (Balaresque, 1979, p. 132). La Gran
Guerra transformó la guerra psicológica de un instrumento militar
incidental, en uno de la mayor importancia. Incluso, se afirmó que fue el
arma que ganó la guerra(Linebarger, 1951, p. 120). El hacer y el saber
práctico o intuitivo sobre la guerra psicológica tuvo un avance hacia un
conocimiento más sistemático con posterioridad a ese conflicto, tendencia
que escaló en la Segunda Guerra Mundial. En síntesis, vista toda su
trayectoria, la guerra psicológica bosquejó dos grandes orientaciones. Por
una parte, el ardid y la propaganda, las estrategias de Ulises”; por otra, la
disuasión y el terror, las estrategias de Tamerlá(Candelas, 2020; Géré,
1997).
147
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
Unidos, se habla de operaciones de información(Díaz, 2018, p. 185;
Baker, 2011, p. 2).
Allende esta trama de definiciones y terminologías, los asuntos que
abarcan los usos militares de psicología son diversos y sus fronteras no
dejan de ensancharse. Tal vez la propaganda sea la utilidad más
reconocida, pero está muy lejos de ser la única dentro del escenario militar
y la guerra. En sentido más abarcador, podemos colegir que la psicología
de la guerra está íntimamente asociada con la cuestión moral, de allí que
se fije como su función primordial quebrar la voluntad de resistencia
enemiga y garantizar la propia cohesión (Watson, 1982, p. 21). La
congruencia de una unidad política suele ser tanto un requisito como un
objetivo para la guerra, y la psicología que interactúa con ella encuentra su
vehículo primordial a través de la propaganda. Procura paliar los efectos
debilitadores que padece el combatiente, mitigar las distorsiones
perceptuales y la pérdida de memoria que produce convivir con altos
índices de violencia. Uno de los desafíos más grandes que posee es la
inoculación del estrés y del miedo. Su fórmula perfecta sería aquella que
logre inculcar miedo en el otro y minimizar el temor propio (Grossman,
2014; Hansen, 1990).
Guerra y propaganda
Seguramente la relación entre la propaganda en general y la propaganda
de guerra en específico es un ítem que merece gran atención a la hora de
considerar la cuestión de la guerra psicológica. Linebarger (1951) acredita
que el término propaganda deriva del nombre de una sección del Vaticano
cuyo deber era propagar la fe, afirma: El arte de vender está relacionado
con la guerra psicológica(pp. 84 y 73). Con este trasfondo, debemos
señalar que la guerra ha sido el factor que más estimuló la divulgación
propagandística, la cual, a su vez, atizó el desarrollo de la publicidad con
fines comerciales. La guerra y la propaganda son dos quehaceres que han
sido siempre cercanas a lo largo de la historia (Pizarroso Quintero, 2005, p.
30). En torno a la Gran Guerra, por ejemplo, la publicidad acrecentó
presencia con las campañas para el reclutamiento que, a la vez,
permitieron mejorar las técnicas de persuasión de los publicistas, destrezas
que, una vez terminado el conflicto, se subordinaron al mercado. Jacques
Ellul (1969) localiza la aparición de la propaganda moderna entre 1914 y
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
148
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
Sobre la diferencia entre guerra psicológica y acción psicológica
¿La guerra psicológica y la acción psicológica refieren a lo mismo? Para
aquellos que diferencian una de otra, la primera engloba las iniciativas
dirigidas al contrario y, la segunda, las orientadas al amigo o fuerza propia;
pero lo cierto es que no hay discernimientos unánimes sobre su definición
conceptual y los términos para identificarlas (Badie, 1958, p. 667). Varias
perspectivas sobre el tema consideran a la acción psicológica y a la guerra
psicológica como representaciones de palabras con análogo significado
(Poli, 1958, p. 16). Igualmente, suelen aparecer como sinónimos los
vocablos guerra política, guerra de nervios, diplomacia de crisis, diplomacia
de intimidación dramática, sabotaje moral o servicios morales. Se observa
que los británicos suelen utilizar la nominación guerra política; los
franceses y belgas, acción psicológica; los nazis hablaban de propaganda
e ilustración pública y los soviéticos, finalmente, de psicopolítica.
La terminología guerra psicológica quedó, en definitiva, más emparentada
con Estados Unidos y los países que los toman como referencia socio
militar (Poli, 1958, p. 183; Soprano, 2015, p. 97; Linebarger, 1951, p. 3). En
1957, con la idea de procurar una precisión conceptual, el término guerra
psicológica fue desplazado en los Estados Unidos por el de operaciones
psicológicas, pero no todos los especialistas aprobaron esta modificación.
Hoy, en general, ambas expresiones son intercambiables (Peña Galbán et
al., 2009). Las definiciones sobre la guerra psicológica también varían en
concordancia con la reestructuración de sus contornos (Nariño Delgado,
2016, p. 9). Algunos peritos desagregan la psicología militar de la
psicología de la guerra. Desde este criterio, la psicología militar queda
circunscripta a la intervención sobre el alistamiento, la selección, el
entrenamiento, la socialización de los reclutados, la integración, la
retención, la administración de personal, la motivación y la salud mental de
las tropas (el diagnóstico y el tratamiento de trastornos mentales, la gestión
del estrés) (Laurence y Matthews, 2012; Loaiza y Posada, 2016). La
psicología de la guerra se ocupa de temas que quedan fuera de esta
delimitación. En el 2010, el Departamento de Defensa de los Estados
Unidos evaluó que la expresión operación psicológica transmitía una
connotación amenazante y la reemplazó con una nueva denominación:
operaciones de apoyo a la información militar(Cowan y Cook, 2018).
Alejo Díaz (2018), indica que actualmente, por iniciativa de los Estados
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
149
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
1920 por la concurrencia de dos accidentes históricos: la guerra de 1914 y
la Revolución Rusa. Dictaminó que con este último evento culminó la
formación de la propaganda moderna.
Para profundizar en el lazo entre psicología y guerra desde este ángulo,
resulta interesante mencionar que Edward Louis Bernays, sobrino de
Sigmund Freud, fue un pionero en la generación de comunicaciones
consagradas a la venta de mercancías. Es reconocido, por ejemplo, por
introducir a las mujeres en el consumo de cigarrillos y construyó la
asociación entre la masculinidad, el automóvil y el reloj pulsera. Este último
llegó a las muñecas de los soldados en las trincheras, justamente, como
señal de hombría y coraje. Bernays (1942) definía la propaganda como el
órgano ejecutivo del gobierno invisible”. Publicó, en 1928, el libro
Propaganda, que devino en una referencia imperativa sobre el tema,
puesto que para varias opiniones encierra el arte de manipular”. Su labor,
no obstante, no quedó circunscripta a las razones comerciales. En el
transcurso de la Gran Guerra había colaborado con el Gobierno
estadounidense para incentivar el alistamiento del ejército. En 1917 formó
parte, inclusive, de la Comisión Creel, cuya misión fue convencer a la
población de las ventajas que traía ingresar en la guerra. Más adelante,
Bernays produjo un artículo muy influyente, The marketing of national
policies: A study of war propaganda”, que recomendaba orientar la
propaganda para culpabilizar de la guerra al enemigo y resaltar su
maldad”; proclamar la unidad y victoria en nombre de dios y de la historia,
justificar la confrontación con objetivos colectivos y hacer creer a la
población propia que las noticias negativas son mera publicidad del rival
(Rodríguez, 2020; Unamuno, 2017; Bernays, 1942).
El Instituto de Análisis de la Propaganda, fundado en los Estados Unidos
en 1937, deviene en otro antecedente forzoso para la cuestión que aquí
interesa, habida cuenta de su empeño para estudiar las argucias
publicitarias de guerra propiciadas por el Gobierno estadounidense contra
otros Estados, a las que se suman aquellas orientadas al control del
conflicto social interno —guerra interna provenientes del Ku Klux Klan o
de los grupos comunistas locales (Argemí Ballbè, 2013). Otra referencia
ineludible es Leonard W. Doob, que sirvió en la Rama de Guerra
Psicológica del Departamento de Guerra estadounidense. Algunas de sus
publicaciones alcanzaron un estatus muy apreciable dentro de los
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
150
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
especialistas en el tema (Linebarger, 1951, p. 84). Su aporte más
reconocido se relaciona con el desarrollo y la instrumentación de la
propaganda en la guerra y, además, con un trabajo de interpretación que
efectuó en 1950 sobre las anotaciones de Joseph Goebbels en 6800
páginas recuperadas luego de la rendición (Doob, 1985).
Durante la guerra y en la inmediata posguerra, la sociología también
incursionó en el entretejido que une el proselitismo, la psicología y la
guerra, desde el prisma de la psicología social. Robert King Merton fue uno
de los destacados sociólogos que se ocupó de la temática, faena reflejada
en textos como aquel dedicado a la campaña de venta de bonos para
financiar la guerra: Mass Persuasion: The Social Psychology of a War Bond
Drive (1946).
En referencia, específicamente, a la propaganda de guerra, Alberto Marini
(1954) registra tres tipos de fuente: 1) abierta, franca o reconocida, en
general, de carácter oficial; 2) capciosa, falsa o engañosa, basada en
disfrazar la fuente; 3) aquella de cierto perfil intermedio entre los tipos
anteriores, que elude la identificación de la procedencia. Con estas formas,
según las fuentes, se delimitan distintos tipos de predicación identificados
con colores: 1) la blanca, que exhibe con claridad y de manera abierta su
foco remitente y sus objetivos; 2) la negra, que simula la fuente de origen,
es encubierta, patrocina el engaño y aspira a ser reconocida como
propaganda blanca; 3) la gris, que encubre su filiación real o exhibe
ambigüedad al respecto (Marini, 1954, pp. 58-61).
Obviamente, los aspectos que envuelven a la propaganda de guerra en los
conflictos armados de reciente data son más complejos si se los compara
con lo sucedido en las guerras de gran porte del siglo XX. En particular, por
la proliferación de medios de comunicación, muchos de ellos basados en
las redes sociales. Sin embargo, si tomamos definiciones más actuales,
distinguimos que en lo sustantivo mantienen el apego a los criterios de la
segunda posguerra (Pizarroso Quintero, 2009a, p. 54). El paso de los años
no mella la tradicional diferenciación basada en los tres colores, aunque
cobra notoriedad el aumento de circuitos comunicacionales atestados de
noticias falsas (fake news), campañas de desinformación, maniobras de
posverdad, filtraciones (leaks) masivas, que resultan inscriptas en las
llamadas ciberguerras o guerras híbridas (Badillo Matos, 2019).
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
151
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
Guerra psicológica y Malvinas
Resulta bastante extendido interpretar a la guerra por las Malvinas como
parte de una política de acción psicológica más general. Se considera que
la dictadura evaluó esa iniciativa como un recurso que brindaría un
certificado de renovación de su permanencia en el poder e incluso un carril
para los planes políticos individuales de algunos de sus jerarcas(Tarullo,
2022, s. p.). La restitución de las islas expresaría, estrictamente, un intento
de paliar la crisis del Gobierno producto de su fractura interna y de la
extensión de problemas económicos y sociales (Eps, 2019). Este tipo de
razonamiento alimenta la tesis de la guerra de distracción”, practicada con
miras a neutralizar la impopularidad de la camarilla militar mediante el
efecto de rally round the flag [unión en torno a la bandera] (Schenoni et
al., 2021, p. 127).
En el ámbito académico, el libro La acción psicológica: dictadura,
inteligencia y gobierno de las emociones (1955-1981) (2018), de Julia
Risler, es otro aporte tributario de este tipo de punto de vista. Discurre
sobre el gobierno de las emociones y la manipulación de las masas para
alcanzar consenso entre la población y, así, mantenerla dentro de un
dispositivo de dominación. Más específicamente, coloca la lupa sobre un
ingrediente de la relación entre la acción psicológica de la guerra
convencional y la lucha contrarrevolucionaria. Refuerza aquel sentido que
caracteriza la incursión militar de 1982 como una ardid con el propósito de
generar aprobación ciudadana al invocar el sentimiento nacional. La guerra
por las Malvinas deviene, a la sazón, en sí misma en un hecho de
propaganda, artilugio que recrea una sugerencia de Jacques Ellul (1969):
No hay que desdeñar la guerra como instrumento de propaganda(p.
120).
Malvinas. La trama psicológica de la guerra (2018), de Alejo Díaz,
emprende otro camino que tal vez en la Argentina encuentra un único
antecedente en la tesis elaborada por Diego Rodríguez en 2016, titulada
Malvinas: la batalla del aire. En principio, con razón, Díaz corrobora que la
guerra por las Malvinas fue abordada desde múltiples facetas, pero
pasadas tres décadas permanece pendiente un trabajo de reconstrucción y
escrutinio de las operaciones psicológicas enmarcadas en la guerra
propiamente dicha. A diferencia de Risler (2018), por ejemplo, repone una
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
152
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
perspectiva más ajustada a una mirada profesional sobre la guerra y
efectúa un balance sobre las acciones programadas para incidir en el
teatro de operaciones. Se ocupa de los diferentes recursos utilizados para
influir en la zona de guerra y las tropas enfrentadas.
El libro comienza con aquella afirmación que ubica las operaciones
psicológicas como un arma más en la guerra y las vincula a la cohesión y
desarticulación de las fuerzas que se enfrentan en el campo de batalla.
Dilucida que resultan un insumo para la conducción militar de la propia
fuerza y para desbaratar la moral del entramado social que apuntala al
oponente (tropa y población). De inmediato, en las dos primeras páginas
de la introducción, proporciona las definiciones sobre las operaciones
psicológicas desde la perspectiva argentina y desde la británica. En
nuestro país, esas tareas eran concebidas en los términos de la definición
esbozada por uno de los principales ideólogos de la lucha contrainsurgente
nacional, Jorge H. Poli (1979, p. 259). Para Gran Bretaña, la guerra
psicológica estaba definida como una acción por medio de informaciones
especiales con el fin de perturbar la moral del público enemigo y, así,
allanar el camino para hacer más fácil la faena de las fuerzas militares.
Díaz restituye una cita textual de uno de los encargados de la propaganda
británica durante la Segunda Guerra, el agente secreto británico Bruce
Lockhart, recuperada, a su vez, por el sociólogo francés Maurice Mégret en
su libro La guerra psicológica (1956). En ella, Lockhart define a la guerra
psicológica como la utilización planificada de acciones encaminadas a
provocar opiniones, emociones y comportamientos interesados en grupos
extranjeros, neutrales, enemigos y amigos. Asevera que en la guerra
psicológica convergen numerosas y diversas acciones que no tienen en
común más que intentar confundir al contrario y debilitar su resistencia.
Usufructúa la propaganda, el chantaje, la mentira, el terror, etc. (Díaz,
2018, pp. 21-22).
Con esta puerta de entrada, Díaz advierte que escudriñará un conflicto
convencional, sustentado en operaciones planificadas para incidir en las
audiencias de los países involucrados y, así, crear mejores condiciones
para facilitar las acciones militares. Emplazado en estas coordenadas, el
autor articula el nivel macro de intervención, referido a la población en tanto
totalidad, con el nivel operativo propiamente militar (Díaz, 2018, p. 22). La
incógnita directriz de su labor, de forma explícita, busca despejar los
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
153
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
interrogantes sobre la expertise de los antagonistas en la planificación y la
instrumentación de las operaciones psicológicas diseñadas por uno y otro,
y sus efectos en el acaecer del conflicto. Desde el costado teórico-
metodológico, recurre a los aportes de la tercera generación
(mentalidades) de la corriente historiográfica de los Annales, a los
lineamientos provistos por Linebarger (habla del método Linebarger) y a los
fundamentos doctrinarios aplicados por ambas fuerzas armadas en el
pleito, asentados en el Reglamento de Conducción RC 52 Operaciones
Psicológicas del Ejército Argentino y en la Guía de Oficiales de Estado
Mayor para Operaciones Psicológicas, del bando británico.
Antes de entrar en el análisis, Díaz formaliza un estado del arte sobre la
temática que pretende abordar. Glosa escritos de Nicolás Kasanzew
(Malvinas a sangre y fuego, 1992); de Benjamín Rattenbach (Informe Final
de la Comisión de Análisis y Evaluación de las Responsabilidades del
Conflicto del Atlántico Sur, 1983); de Agustín Oyarzún Lemonnier (Guerra
en las Falklands, 1993); de Carlos Augusto Landaburu (La guerra de las
Malvinas, 1988); de Nora Kinzer Stewart (South Atlantic conflict of 1982: A
case study in military cohesion, 1988); de Nora Femenia (National identity
in times of crisis: The scripts of the Falklands-Malvinas war, 1996) y,
finalmente, de Herbert Friedman (“Psyop of the Falklands war”, s.f.). En su
balance, Díaz reconoce que en estas obras hay aportes de los que
abrevar, pero que no satisfacen estrictamente su esfera de interés ni la
asumen con carácter metódico; evalúa que solo incursionan de manera
parcial en su objeto de indagación. Resalta, sobre todo, la importancia
como fuente de los documentos desclasificados sobre el choque militar. En
tal sentido, elogia positivamente el trabajo de Rattenbach.
Acerca de Kasanzew (1992) comenta que describió algunas de las
acciones psicológicas promovidas por los dos bandos con el objetivo de
influir en la moral de las tropas por vía de transmisiones de radio.
Menciona, también, el empleo de octavillas distribuidas por la conducción
militar argentina con el objetivo de contrarrestar las campañas psicológicas
británicas. Por su parte, respecto de la publicación hecha por el periodista
trasandino Oyarzún Lemonnier (1993), Díaz relata que exploró las acciones
argentinas para contrarrestar la campaña británica, utilizando la
información propalada por la agencia oficial Télam.
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
154
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
Landaburu (1988) dedica únicamente tres páginas a las operaciones
psicológicas (páginas 549 a 551), con un escueto balance de lo hecho por
cada país beligerante. Díaz reivindica su postura, ya que recalca la
importancia de las operaciones psicológicas para respaldar el esfuerzo de
guerra. Landaburu opina que la eficiencia lograda en tal sentido resultó
restringida. En el caso argentino, estima que faltó coordinación en la tarea;
del lado británico, considera que la campaña radial contra las tropas
argentinas no tuvo impacto. Subraya la importancia del servicio religioso
para fortificara la tropa argentina, indicación interesante, pues coloca el
empleo de la religión dentro del fuero de la guerra psicológica (Landaburu,
1988, p. 551).
Díaz señala que Kinzer Stewart (1988) estudió el impacto de la leyenda
gurkha en las tropas argentinas y discurre sobre la capacidad que tuvo el
costado británico para capitalizarla. En su opinión, el enfoque está
cimentado en una perspectiva cultural que brinda información para el
análisis de los colectivos sociales blanco de las acciones psicológicas,
poniendo en juego dimensiones como el nivel de su impacto y los efectos
morales. Podemos agregar que la investigación de esta autora se ocupa de
cuestiones más amplias, como la cohesión, la moral, la motivación y el
desempeño de las unidades de combate. Lo hace con la meta de sopesar
los éxitos y fracasos de las fuerzas terrestres en el conflicto por las
Malvinas. Teniendo en cuenta cuatro tipos de cohesión (social,
organizacional, vertical y horizontal), se problematiza acerca de los motivos
que benefician una buena cohesión y aquellos aspectos que la erosionan.
Kinzer Stewart arguye que la carencia de consistencia está conectada a la
relación entre la sociedad y las fuerzas armadas.
El libro de la argentina Femenia (1996), psicóloga clínica y entendida en
resolución de conflictos, según Díaz, colabora en el entendimiento de la
cuestión de la acción psicológica labrada hacia el frente interno, con
detenimiento en la fisonomía del ser nacional forjada por cada fuerza
beligerante. Refiere al funcionamiento del Estado en vinculación a las
autoimágenes, las percepciones intersubjetivas, la identidad y sus
proyecciones en la política exterior. Díaz acentúa que esta obra suministra
elementos para pensar la manipulación ideológica en la conformación del
ser nacional. Femenia elucida que la dictadura argentina debió reformular
una imagen internacional dañada por el autoritarismo y la represión. Para
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
155
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
ello, entonces, procuró instalar una fachada de país como víctima del
imperialismo o colonialismo. Con esta retórica, argumenta, la dictadura
trató de ganar adhesiones fuera de sus fronteras y, al mismo tiempo,
consolidar el inestable frente interno, sacudido por la creciente protesta
popular.
Finalmente, Díaz reivindica la tarea efectuada por el sargento
norteamericano Friedman, puesto que es el único que se sitúa dentro del
problema que explora, con el agregado de ostentar una recopilación de
materiales útiles como fuentes a los fines de su investigación.
Mentalidades, narrativas e historicidad
Como apertura, el libro de Díaz exhibe el diseño de la investigación y un
plan de exposición que luego se respeta de manera ajustada. El autor
despliega la mentalidad de los contendientes en la exploración de sus
singularidades. Esta es una premisa, argumenta, para guiar toda operación
psicológica. En consonancia con el concepto de hecho social modelado por
Émile Durkheim, la definición utilizada por Díaz remite a las maneras de
pensar, de sentir y de actuar predominantes en cada territorio, con una
averiguación ordenada en dos niveles de registro: uno epidérmico”, que
está en consonancia con la opinión pública”, y otro más profundo,
relacionado con la esencia del ser social”. Las operaciones psicológicas,
explica, cincelan sus objetivos sobre esas argamasas ideológicas y
retóricas. Por esta razón, en sintonía con las recomendaciones de Poli, el
libro se ocupa, en los tramos iniciales, de entregar las características de
esos discursos que dan forma a un ser nacional(Poli, 1958, p. 216).
Así, la obra incursiona en algunos de los argumentos históricamente
esgrimidos por ambos contendientes para dar cuenta de su identidad
construida con base en conquistas. En el caso británico en particular, en
tanto fuerza estructuradora del orden mundial capitalista desde una
territorialidad insular, muestra un expansionismo marítimo basado en la
industria, el comercio y las finanzas, imagen que contrasta con la de la
Argentina, que se presenta como una nación joven. Díaz exterioriza cierta
síntesis acerca de la génesis de cada unidad política, conformada en
distintos momentos del desarrollo capitalista. La guerra por las Malvinas,
entonces, enfrentó a una vieja potencia marítima, industrial y bancaria,
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
156
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
protagonista en la promoción del orden mundial afín a la expansión del
capital, con una joven nación bicentenaria”, que, obviamente, ostenta un
proceso histórico breve(Díaz, 2018, p. 39). Díaz expone en forma escueta
el trayecto peculiar de conformación de cada territorialidad, que
notoriamente cinceló entidades políticas dispares. En ese periplo, reconoce
el peso de lo militar y las organizaciones militares en la configuración de lo
social y en la edificación de la estatalidad. Sitúa a Gran Bretaña como una
nación erigida sobre sus conquistas, que fueron de un carácter diferente al
argentino.
El hecho de observar una confrontación entre dos campos con disímil
historicidad deja en evidencia procesos desemejantes con relación a la
conquista estatal por la violencia de territorios. Gran Bretaña devino en una
fuerza de ultramar, donde llevó la violencia organizada afín a sus intereses.
Ese perfil ultramarino y remoto se asocia, según Díaz, a las consecuencias
de la integración de los ingleses a las cruzadas medievales y, con esa
participación, al incremento del espíritu de aventura(Díaz, 2018, p. 54).
Una dimensión, en este sentido, aflora si observamos rasgos específicos
que enhebran la subjetividad histórica de los Estados, pensando según la
localización espacial. Es sugerente el componente telúrico que apalanca
cada historicidad, vista desde la dialéctica tierra/mar acuñada por Carl
Schmitt (2003), en tanto localiza dos ordenaciones espaciales: tierra firme y
mar libre. Ambas perspectivas se contraponen en una determinada visión
de la vida y del planeta. Inglaterra miradesde el mar (Schmit, 2003). Los
alcances de la Argentina fueron espacialmente más acotados, por la no
posesión de una flota y por ser potencialmente un espacio continental de
gran superficie (Díaz, 2018, p. 52). Esta restricción ciñó el ejercicio de la
violencia como potencia económica al aplacamiento de las guerras civiles y
a la conquista del suelo donde se asentaban los pueblos originarios
mediante genocidios. Para robar, la expansión de la Argentina no
necesitaba de barcos.
De este modo, Díaz observa que los oponentes forjaron un significado
simbólico y míticosobre el área en discrepancia, con una narrativa inserta
en la cultura y en la identidad nacional. En efecto, cada parte litigante
bosqueja su dibujo que exhibe un tejido simbólico y mítico sobre la
posesión de las islas Malvinas (Díaz, 2018, pp. 33, 49 y 55). El autor
despliega los significados que han urdido, para reclamar la posesión del
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
157
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
espacio en disputa, con apego a las premisas ideológicas que fueron
consolidando los Estados. Objetivamente, los criterios narrativos para la
apropiación colisionan. Es interesante observar cómo la marca de la guerra
gravita de manera desigual en los respectivos relatos. Por ejemplo, la
propia mirada de Díaz sobre ese aspecto del devenir histórico eclipsa el
protagonismo de la violencia para el caso argentino. Esto acontece cuando
aduce que una vez que fue consolidada la organización de la nación y
logró su incorporación al sistema económico internacional, la Argentina
gozó de más de cien años de paz, de lo que hizo gala hasta 1982” (Díaz,
2018, p. 55). Sobre la base de este razonamiento, relega en su
reconstrucción histórica enfrentamientos militares violentos, como los
fusilamientos en la Patagonia, la Masacre de Rincón Bomba, el bombardeo
contra la población civil en la Plaza de Mayo con el derrocamiento de Juan
Domingo Perón, el enfrentamiento militar entre Azules y Colorados, el
Operativo Independencia, más otros genocidios y crímenes de lesa
humanidad. Si bien no hubo guerras regulares, tampoco hubo paz.
Las acciones argentinas
El libro Malvinas. La trama psicológica de la guerra describe y analiza las
operaciones psicológicas para el apoyo de las intervenciones militares de
los contendientes, que recurrieron a emisiones radiofónicas y soportes
escritos. Antes de entrar de lleno en el análisis, resulta menester
considerar una información brindada por el autor para enmarcar las
acciones argentinas. Remite a la doctrina de operaciones psicológicas
vigente en el Ejército Argentino. Esta recomendaba que la forma superior
de contrarrestar los emprendimientos del enemigo consiste en ignorarlos
para quitarles relevancia. También, en determinadas circunstancias,
sugería tomar medidas de carácter defensivo basadas en la aplicación de
todos los procedimientos delimitados para la acción psicológica, pero
dirigidas sobre la propia población y, así, aspirar a neutralizar y
contrarrestar la propaganda hostil. Este encuadre doctrinario, como suele
ocurrir, alternó con los ritmos y condiciones que implantó la confrontación.
Díaz (2018) afirma que los británicos ganaron la iniciativa en el terreno
psicológico, debido a la alta capacidad para lanzar su perspectiva a través
de las agencias de noticias globales y las radios uruguayas, marco
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
158
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
agudizado por el mal manejo de algunos medios de comunicación
nacionales. La carencia de iniciativa impuso la necesidad de darle a la
campaña nacional un carácter defensivo, amoldado a los movimientos
enemigos (Díaz, 2018, p. 86 y 88). La falta de iniciativa suele limitar la
libertad de acción de un ejército (Mao Tse-tung, 1976, p. 79).
Las operaciones argentinas refieren a las emisiones de Radio Liberty, la
edición impresa de La Gaceta Argentina —impulsada por la Oficina de
Prensa de la Gobernación Militar— y otros materiales impresos. En
consecuencia, el autor ofrece una historia sumaria de la utilización de la
radio en los Campos de Marte. Rememora los programas Hogar, dulce
hogarde los alemanes y Hora Cero de los japoneses, propalados
durante la Segunda Guerra Mundial. También evoca el funcionamiento de
Radio Hanoi durante la guerra en Vietnam contra los Estados Unidos.
Estas experiencias recuerdan que las emisiones radiales en las
conflagraciones tienen vastos antecedentes y, habitualmente, fueron y son
apreciadas conforme su alcance y la velocidad para divulgar mensajes. El
Gobierno argentino, explica, apeló a las emisiones radiales con varios
motivos. Uno de ellos fue mitigar la mala imagen internacional de la
dictadura. Esto explica, paradójicamente, que la dictadura genocida nomine
a su radio libertad”, procurando despegar el mensaje y su carga simbólica
del mentor. El nombre adoptado, lógicamente, obligó a que la usina desde
donde emanaba el contenido quedara difusa. Amparada en ese anonimato,
sus transmisiones fueron en inglés y aspiraron llegar a la población
británica y toda aquella de habla inglesa.
¿Qué tipo de radio era Liberty? Díaz alega que, al igual que ocurre con la
propaganda, las emisoras se tipifican reproduciendo la diferenciación entre
colores. Las radios destinadas a las operaciones psicológicas se clasifican
en blancas, grises o negras. La emisora blanca será manifiestamente
reconocida como propia, la gris no deberá identificarse por su fuente,
dejándose esto a la imaginación de los oyentes. Una emisora negra, en
cambio, pretende deliberadamente desviar su procedencia hacia terceras
fuentes (Díaz, 2018, p. 61). El autor conceptúa a Radio Liberty como
negra”, “no oficial”, ya que pretendía detentar una pertenencia a una
fuente irreal, requisito imperioso, como vemos, debido a los
condicionamientos políticos que padecía el Gobierno argentino por su perfil
dictatorial. Díaz analiza la calidad de la programación y diferencia sus
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
159
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
pretensiones de influenciar en dos niveles: un nivel estratégico y otro
táctico. Manifiesta que, en lo estratégico, las operaciones argentinas
anhelaban ganar influencia para su postura, actuando principalmente
sobre la opinión pública de Gran Bretaña y los aliados reales o potenciales.
Este designio signaba los mensajes: eran amplios, generales, y apuntaban
a distintas fracciones sociales interpelando las ideas del público blanco
con el fin de cambiarlas. A nivel táctico, los textos eran más selectivos,
pues se encarrilaban con contenidos específicos a las fuerzas enemigas
aeronavales y terrestres dispuestas en la zona de combate.
De conjunto, comprensiblemente, el objetivo era alimentar las
susceptibilidades individuales y mellar la voluntad enemiga. Rodríguez
(2016), en su citada tesis, asigna varias finalidades a las ondas de Radio
Liberty: llegar a los combatientes británicos con el fin de generarles
nostalgias y quebrantos mediante una clase de mensajes que despertaran
fuertes emociones y consecuentes rápidos resultados; generar en los
enemigos, y a través de la interpretación de noticias con agregados
irónicos, el propósito disuasorio de participar en la acción bélica y, también,
incitar sentimientos desmoralizantes, pero cuidando el límite de no herir
sensibilidades.
En el transcurso de los 72 días de la guerra, la programación salió al aire
69 veces en frecuencias de onda corta que variaban para eludir
interferencias. La línea editorial era redactada por el coronel Alberto
Benard, miembro del área de Inteligencia del Ejército; irradiaba un único
programa por jornada durante 45 minutos para no saturar a los
radioescuchas. Se repetía a lo largo del día cada dos horas desde las tres
de la tarde. Díaz (2018) identifica estas emisiones como programas de
comentarios”, sostenidos en guiones ágiles, relajados e informales;
elaborados con un estilo de conversación basado en palabras usuales y
oraciones simples, acompañados con una selección musical,
pretendidamente afín a los gustos de los oyentes destinatarios (Díaz, 2018,
pp. 66, 67, 72 y 73; González, 2018). Cada programa era grabado de forma
secreta en un estudio en desuso de Radio Municipal, en la ciudad de
Buenos Aires, e irradiado desde la planta Transradio Internacional ubicada
en Gral. Pacheco, partido de Tigre (Díaz, 2018, pp. 63, 64, 65 y 67;
Ulanovsky, 2017).
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
160
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
El libro de Díaz señala que los métodos para incidir en la moral fueron el
sugestivo, el persuasivo y el compulsivo, que pueden aparecer
compuestos. El método sugestivo incluye a las acciones que apuntan a
motivar conductas y actitudes mediante apelaciones afectivas, que
movilizan emociones, sentimientos, afectos y el inconsciente. El persuasivo
interpela a nivel intelectual y consciente con argumentaciones racionales.
El compulsivo involucra a las acciones que aspiran ocasionar conductas y
actitudes involucrando instintos como el de supervivencia y otras
tendencias básicas humanas, despertando en los receptores angustias,
temores y miedos, que colocan ese sentido en posición preeminente y
reducen la voluntad de lucha del adversario (Díaz, 2018, pp. 74-79).
Acerca de la explotación de cada método, Díaz ofrece interesantes
ejemplos y juicios que evidencian sus implicancias y combinatorias.
Concluye que la programación únicamente cubrió parcialmente los fines
premeditados. En parte, esta circunstancia obedeció al abreviado tiempo
que operó para lograr las repercusiones planeadas por las autoridades de
facto. Demostró eficacia en lo referente al resguardo del origen de la usina
de mensajes, ya que la información exacta sobre sus responsables se
develó muchos años después. El balance dicta que la llegada a las tropas
británicas embarcadas fue técnicamente imposible, pero rescata la
probable incidencia indirecta, por los efectos del reboteque se logró en
las agencias de noticias, puesto que, finalmente, hay probadas señales que
indican su llegada a la población británica.
El rescate de la experiencia relacionada con La Gaceta Argentina inicia
luciendo una sucinta reconstrucción histórica del uso del soporte gráfico
para la guerra psicológica (propaganda y contrapropaganda). Al igual que
lo ocurrido con otro tipo de plataforma, la Segunda Guerra Mundial acapara
las experiencias más destacables, ya que en esta etapa fue cuando el
Reino Unido sumó gran experiencia. La publicación argentina para la
guerra en 1982 tiene como historial la faena de un equipo constituido por
personal militar y miembros de organismos oficiales, tanto contratados
como voluntarios, que confeccionó el Plan de Comunicación Social
Recuperación de Malvinas por orden del Departamento Acción
Psicológica de la Jefatura II de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto.
Este insumo fue perfeccionado por la Jefatura de Inteligencia del Comando
en Jefe de la Armada. ¿Cuándo comenzó a funcionar La Gaceta
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
161
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
Argentina? Díaz explica que las acciones psicológicas británicas pueden
periodizarse en dos fases: una, entre el 2 de abril y el 1 de mayo de 1982,
de perfil informal”; y otra donde predominó la propaganda formal”,
implementada hasta días después de la rendición. La Gaceta Argentina
apareció el 8 de mayo y debió enfrentar el plan del segundo período, pero
las acciones psicológicas informales continuaron durante la segunda etapa,
y fue con estas que debió lidiar(Díaz, 2018, p. 87).
Díaz describe y sondea varios aspectos de la campaña psicológica
británica tramitada por las agencias internacionales y reconoce sus
proyecciones. Como era de esperar, con la eclosión del conflicto arreciaron
las noticias y pareceres sobre el mismo. Los medios de comunicación de
las naciones involucradas en la disputa y de terceros países difundieron
inmediatamente informaciones y opiniones de diferentes índoles. Los
reportes y crónicas, entonces, fueron moldeando la guerra psicológica. El
autor arguye que los datos que circulan en un contexto de guerra tienen
diferente calidad o veracidad, pero, aun siendo así, muchas veces las
fuerzas en pugna dejan correr las noticias sin desmentidos ni aclaraciones,
debido a que pueden ayudar o perjudicar a los contendientes. Ejemplifica
este tipo de vicisitudes con las versiones difusas publicadas sobre la
localización del submarino de propulsión nuclear Superb (Díaz, 2018, p.
89). También comenta que las agencias de noticias, con conciencia o no,
son parte de este tipo de manejos. La investigación asienta la incidencia
que han tenido varias de estas situaciones sobre la población argentina y
sus fuerzas armadas. Las informaciones que emanaban del Reino Unido
eran retransmitidas de manera más profusa que las argentinas y, a su vez,
llegaban al país por su réplica en las radios uruguayas, que históricamente
fueron escuchadas cuando la población local sospechaba que había un
recorte noticioso en esta orilla del Río de La Plata. Los medios de
comunicación escritos de la Argentina, mientras tanto, repetían información
que llegaba a los soldados apostados en el frente y, constantemente,
producían de manera involuntaria una influencia negativa coincidente con
la finalidad de la operación psicológica proveniente de Londres. En
ocasiones, la prensa contenía visiones del conflicto que chocaban con la
vivencia del personal militar dispuesto en Malvinas. Con independencia de
las intenciones, Díaz (2018) sentencia que el manejo periodístico de los
medios argentinos resultó inapropiado”.
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
162
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
Además de la mencionada periodización sobre las operaciones
psicológicas británicas, distingue en ellas un nivel táctico y otro estratégico
conjugados. Con las medidas adoptadas en el primero, el mando británico
ensayaba esmerilar la moral del rival. En el andarivel estratégico
interpelaba con sus manifestaciones a la población en general. La Gaceta
Argentina fungió, afirma, como un artefacto de contrapropaganda directa
ante estas campañas: exhibía una redacción poco extensa, sencilla,
noticias nacionales e internacionales, editoriales y enumeraciones de las
acciones de combate. Estaba dirigida por el capellán castrense Fray
Salvador Santore, secundado por el oficial de prensa de la gobernación,
capitán Fernando Rodríguez Mayo. Era impresa en tres o cuatro hojas
mimeografiadas y, si bien el tiraje no superaba los novecientos ejemplares,
la llegada del contenido era amplificada a través de lecturas a viva voz
efectuadas por los oficiales y suboficiales ante la tropa. La lectura colectiva
favorecía la transmisión de contenidos de boca en boca y, así, llegaba a las
posiciones más aisladas (Díaz, 2018, p. 108).
La contrapropaganda busca contrarrestar o neutralizar los embates
propagandísticos enemigos. Tiene que contender con problemas como el
silencio informativo”, “medidas restrictivas”, rumores, condicionamiento
comunicacional”, omisiones, minimizaciones, exageraciones, refutaciones
directas e indirectas, o prohibiciones. Díaz (2018) puntualiza y estudia
interesantes acciones psicológicas y sus contrapartidas. La réplica a la
propaganda enemiga es inescindible del proselitismo, y ambas cosas
ponen en juego maniobras para persuadir, educar, instruir, concientizar,
desinformar, engañar, acompañar, desalentar moralmente, entre otros
objetivos. Valoriza estas instancias particulares de la confrontación debido
al lugar de envergadura que ocupan estos factores en la guerra. La
publicación, concluye el autor, quería reforzar entre los combatientes
argentinos el sentido de gesta histórica en defensa del propio territorio,
proeza a la que habían sido convocados; al mismo tiempo, desacreditaba
al enemigo. Pongamos por caso la explotación del factor religioso al
subrayar la superioridad del soldado católico por sobre el anglicano”.
Como corolario, Díaz (2018) sostiene que este boletín, a pesar de sus
limitaciones, cumplió parcialmentecon la misión esbozada en su primera
editorial, aunque el escaso tiempo de circulación no logró constituirlo como
un instrumento significativo del sostén moral de los combatientes”.
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
163
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
Junto a la descripción de este mecanismo para la guerra psicológica, Díaz
(2018) dedica un capítulo para dar cuenta de otros recursos gráficos
puestos en práctica, tanto en las islas como en el continente. Establece
una diferencia entre tipos de piezas gráficas. Identifica los volantes con
mensajes breves y sencillos que contienen una sola idea o tema
argumental, generados para un público delimitado o localizado, y que se
entregan de manera directa. Los panfletos, en cambio, se distribuyen
ampliamente sin un destinatario fijo y no son entregados en mano.
Ejemplifica el contenido de estos materiales (en el texto y en anexos) que
estaban en concordancia con los objetivos militares y políticos. En
Malvinas, los soldados encontraban volantes en las cajas de raciones. Díaz
enmarca la distribución de estos volantes como propaganda de
consolidación, pues ambicionaban reforzar el planteo argentino y transferir
una sensación de apoyo proveniente de la ciudadanía. Dentro del
continente, la dictadura también desarrolló una distribución de volantes de
corte humorístico.
Las operaciones británicas
A continuación, Díaz (2018) analiza las operaciones psicológicas
británicas, encauzadas, por una parte, mediante la Radio Atlántico del Sur
y, por otra, a través de impresos gráficos dentro de los parámetros de los
métodos persuasivo, sugestivo y compulsivo, aun cuando predominó cierta
conjunción entre los dos primeros. Entre tanto preparaba la respuesta
armada, el Gobierno británico debió predisponer a la opinión pública con el
fin de que fuera aceptada una reacción violenta como única alternativa y,
en simultáneo, remontar dos golpes iniciales: la sorpresa política y militar
junto a las imágenes de los soldados ingleses rendidos por efecto del
Operativo Rosario. Puesto que los medios de comunicación se hicieron eco
de estos sucesos, los británicos procuraron aprovechar de inmediato ese
tratamiento con acciones informales propicias para sus intereses. Las
operaciones formales comenzaron el 20 de mayo de 1982, con las
emisiones de Radio Atlántico del Sur, y finalizaron el 15 de junio del mismo
año, luego de transmitir unos 47 programas (Díaz, 2018, p. 148).
Desde un principio, los británicos utilizaron la multiplicación de crónicas
noticiosas, reales o no, como la leyenda sobre los gurkhas. Díaz tipifica
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
164
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
este uso como operaciones de subpropaganda. Introduce así una noción
que adopta de Carlos Sotelo Enríquez, quien las identifica como aquellas
donde el emisor recurre a terceros para transmitir contenidos —falsos o
verosímiles— con los cuales se persigue crear un estado de opinión entre
los destinatarios, y que sirva de base para una posterior campaña de
propaganda(Sotelo Enríquez, 2008, p. 77). Se las define, también, por
comprender las actividades que tienden a facilitar la multiplicación de las
emisiones de propaganda(Pizarroso Quintero, 2009b, p. 50). La expresión
fue acuñada por el aludido Doob para referirse a las diligencias que tienden
a facilitar la diseminación posterior de aquellos mensajes propiamente
propagandísticos. Queda identificada con la acción propagandística donde
el emisor se vale de terceros para ramificar mensajes y suele resultar
contrapuesta a la propaganda activa. Se la sopesa muy próxima a la
propaganda encubierta y resulta asimilable a la noción identificada como
modelación cultural propagandística, que ubica su contenido entre la
propaganda manifiesta (un ejemplo es la propaganda electoral) y la
propaganda en general, muchas veces vehiculizada por el periodismo
(Pineda Cachero, 2009, p. 119).
Volviendo al libro de Díaz, el autor notifica que, desde un criterio
instrumental, este tipo de forma comunicacional disemina trascendidos
supuestamente procedentes de voceros oficiosos”, en general anónimos,
destinados a moldear la opinión pública por vía de los medios de
comunicación. Una vez instaladas ciertas construcciones discursivas, paso
seguido, empieza la recuperación de los rumores para profundizar la
sedimentación de los contenidos en la población blancoseleccionada. El
despliegue británico de este recurso abarcaba la propagación de
información que hacía gala de la alta potencia militar de sus fuerzas
armadas, acompañada de anuncios ostentosossobre la colaboración de
aliados y el desplazamiento del poderío bélico con destinos inciertos que,
inclusive, podían involucrar al territorio continental. Asimismo, situaba a su
contraparte, la Junta Militar, en un lugar estigmatizado por la violación de
los derechos humanos y por su fama de sangrienta dictadura”. La lógica
de estos considerandos se sustentaba en el supuesto de que el
desprestigio del Gobierno militar argentino podía validar la recuperación de
las islas y, en simultáneo, aplacar el desprestigio del colonialismo. Además,
los británicos filtraron otros rumores siempre orientados a desmoralizar a la
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
165
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
población de la fuerza enemiga. Advertían sobre la posibilidad de que se
cometieran ese tipo de crímenes con la población isleña. La campaña
recibió apoyos de medios de comunicación de países aliados entre los que
se destacan las transmisiones de La Voz de las Américas. Algunas de
estas iniciativas fueron beneficiadas al encontrar eco en la prensa
argentina, circunstancia que amplificaba sus alcances. El encadenamiento
de mensajes, naturalmente, potenciaba la campaña. En definitiva, la
información difundida como subpropaganda llegó de forma indirecta a los
combatientes argentinos y muchos de los rumores demostraron, con el
tiempo, que eran argucias con fines psicológicos. Díaz (2018), no obstante,
pondera que, en conclusión, la técnica evidenció efectividad.
De seguido, analiza todo lo acontecido en torno a la Radio Atlántico del
Sur, iniciativa que en un principio fue cuestionada en la propia Gran
Bretaña, sobre la cual, según Díaz, se pueden hacer ponderaciones más
ajustadas gracias a la desclasificación de documentación reservada. La
estación radial tenía diferentes objetivos. El principal era influir sobre los
conscriptos argentinos movilizados, fortaleciendo en especial la sensación
de aislamiento con la esperanza de menguar la determinación de resistir un
ataque. Con un perfil de emisora de propaganda blanca, asumía tareas que
no eran endilgadas a la BBC para no contaminarsu prestigio y alejarla de
acusaciones sobre la divulgación de propaganda negra. Complementó su
actividad como un órgano de contrapropaganda, en particular, a la hora de
refutar versiones o noticias que circulaban en la Argentina (Díaz, 2018, p.
147). Con sede en Gran Bretaña, utilizó una de las estaciones repetidoras
que la BBC disponía en la Isla Ascensión. Transmitió por onda corta en una
frecuencia cercana a la empleada por la estación Radiodifusión Argentina
al Exterior en una versión matutina (de 5:30 a 6:30) y otra vespertina (de
20:00 a 23:00, según horario de Malvinas), que combinaba noticias,
crónicas, análisis, variedades y música.
La programación era sustentada con una cuidada selección de noticias
presentadas con cierto halo de objetividad, es decir, de forma no
tendenciosa y con veracidad, al menos, en sus partes esenciales. En
algunos casos la noticia se cargaba de exageraciones, pero asentadas en
un correlato real. Justamente, antes del desembarco, la emisora buscó
conseguir credibilidad ante los escuchas para luego, una vez en suelo
malvinense, buscar que los defensores atemperaran la resistencia y se
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
166
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
rindieran (Díaz, 2018, pp. 136 y 140). Los argumentos persuasivos
trabajaban sobre la conjeturada larga amistad entre los pueblos argentinos
y británicos, el bajo nivel de entrenamiento de las tropas argentinas y el
aislamiento territorial y afectivo (Díaz, 2018, p. 149). El método sugestivo
se reflejaba en apelaciones emocionales que destacaban la superioridad
británica en el plano militar y la catadura genocida de la Junta Militar. Se
agregaba a este repertorio un señalamiento de las carencias sanitarias y
otros padecimientos de los combatientes argentinos. Díaz menciona,
además, que las campañas argentinas fueron neutralizadas por las noticias
emanadas por la BBC y por una audición del Servicio de Radiodifusión de
las Fuerzas Británicas. Los domingos la BBC tenía un informativo
destinado a los isleños, Calling the Falklands, que duraba cuarenta y cinco
minutos. Con el conflicto, este programa se extendió a tres emisiones
semanales y se subordinó a los planes guerreros. Tal como ocurrió con la
radio argentina, la evaluación de los efectos de estas emisiones fue
acotada, como consecuencia de la escueta duración del conflicto y de la
carencia de receptores en la tropa argentina.
Antes de ingresar al análisis de la comunicación visual impresa proveniente
de Londres, Díaz (2018) describe las características más salientes de este
soporte para la promoción de visiones ideológicas favorables a las
acciones militares. Detalla que su eficacia depende del conocimiento de la
audiencia destinataria y que una falla en ese sentido puede desbaratar los
objetivos trazados o ser contraproducente. Este recurso necesita de un
riguroso manejo de los códigos simbólicos que sustentan el imaginario
enemigo. Otro requisito clave es la impresión del contenido a transmitir
sobre un material resistente, para garantizar su conservación, y, así,
fomentar la trasmisión de persona a persona. También debe sujetarse a
determinadas pautas de tamaño y comunicacionales (título, resumen de
contenidos, estilo de escritura simple y directo, etc.).
El autor de Malvinas. La trama psicológica de la guerra diferencia dos
series en la campaña gráfica británica que procuraban desmoralizar a los
opositores, romper la cohesión y alentar la capitulación. Las series
aparecieron signadas por la experiencia sobre el uso de esta mecánica
comunicacional que Gran Bretaña acumuló en las guerras mundiales y
coloniales. Los británicos imprimieron, prolongando esa tradición, el
denominado pase de salvoconducto, que estimula la rendición. El autor
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
167
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
analiza con detalle estos materiales orientados a promover el descarte de
toda resistencia y que incluyeron el artilugio de esparcir, incluso, alegatos
políticos, además de explotar el triunfo en la recuperación de las islas
Georgias (Díaz, 2018, p. 160). Movilizaban argumentos en consonancia
con las emisiones de la radio, apelando a la amistad de los pueblos, las
malas condiciones de las tropas argentinas comparadas con las británicas
y el carácter dictatorial del Gobierno argentino. También el poder británico
había preparado panfletos destinados a los habitantes de las islas leales a
la corona.
Díaz valora la eficacia a la hora de distribuir los materiales impresos que,
en definitiva, vehiculizaron sus mensajes a través de los medios de
comunicación debido a la dificultad para ser lanzados en los espacios
donde se acantonaban las fuerzas defensivas de las Malvinas. Esta
circunstancia transformó a los volantes en elementos de subpropaganda.
La entrega directa de los impresos no fue factible. Como ocurrió con otros
recursos comunicacionales, la eficacia resulta difícil de ponderar por la
brevedad del conflicto y las carencias de medios para difundirlos entre la
tropa argentina. Su contenido llegó a ellos mediante el rebote informativo
de las radios uruguayas. Por último, el libro da cuenta de la confección de
afiches creados por la resistencia civil informalde los isleños (Díaz, 2018,
p. 168).
Otros aportes para el análisis
Alejandro Pizarroso Quintero publicó el citado libro Nuevas guerras, vieja
propaganda (de Vietnam a Irak) (2005) en el que dedica cinco carillas a la
guerra por las Malvinas. En ellas tipifica este conflicto como una guerra de
características peculiares”, especialmente, por los desafíos logísticos
sorteados por Gran Bretaña, que introdujo un punto de inflexión en la
relación del mundo militar con los medios(Pizarroso Quintero, 2009a, p.
81). El cambio está asociado a la vuelta a los principios generales
aplicados en las guerras mundiales y a los conflictos bélicos de la segunda
parte del siglo XIX. Pizarroso Quintero no ofrece mayores precisiones
sobre el particular y se dedica, en algunos renglones, a narrar el control de
la información que ejercieron ambos Gobiernos involucrados en el litigio,
para cerrar la referencia a esta guerra con la reivindicación de la
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
168
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
objetividad que procuró la BBC. La cuestión más saliente tratada refiere al
inicio de la guerra psicológica argentina. Pizarroso Quintero sostiene que la
dictadura comenzó la campaña afín a la recuperación de las islas en enero
de 1982, como señalaba una nota aparecida ese mes en el diario La
Prensa, donde se decía que desde los Estados Unidos estaban evaluando
la posibilidad de que la dictadura intentara recuperar las islas. Además, el
investigador suma a la revista Siete Días y al diario Convicción a la misma
causa proselitista. Este reconocimiento pone en regla a las operaciones
psicológicas del Gobierno argentino con la premisa doctrinaria que marca
la necesidad de iniciar sus funciones antes del primer disparo y finalizar
tiempo después de haberse alcanzado el cese del fuego (Díaz, 2018, p.
24). Destaca que, como respuesta, los británicos comenzaron de inmediato
con preparativos defensivos (Pizarroso Quintero, 2009a, p. 82).
Este ángulo abordado por Pizarroso Quintero, sin embargo, no entraña
novedad alguna, pues halla sólidos antecedentes en investigaciones
locales. Destaco especialmente el análisis efectuado por Marcelo Borrelli
(2004) sobre el periódico Convicción, ligado a la marina de guerra
argentina y tributario del proyecto político del almirante Emilio Eduardo
Massera. Borrelli señala que es abiertamente conocida la conexión
estrecha de la publicación con la Armada y que el conflicto por Malvinas
transparentó aún más ese acoplamiento, debido al impulso editorial
desplegado por el periódico, en demanda de la recuperación de las islas,
en claro alineamiento con las necesidades de la Armada”. En esta
dirección se visualiza que, a partir de diciembre de 1981, las notas
editoriales atizaban la recuperación del archipiélago, justamente el mismo
mes en que el jefe de la Marina, Jorge Isaac Anaya, ordenó la preparación
de un plan de desembarco argentino en las Malvinas (Borrelli, 2004, p. 4).
De este modo, contemplamos que la pesquisa de Borrelli nos ubica unos
días antes en el tiempo respecto del señalamiento de Pizarroso Quintero y
demuestra que la campaña arreció desde enero de 1982.
En ese sentido, Borrelli (2004) verifica también que durante ese mes se
inicia la empresa protagonizada por el diario La Prensa, circunstancia que,
a su juicio, demuestra que la fuga de información acerca de los planes de
la dictadura era evidente. El autor hace referencia a notas firmadas por el
director de la publicación, Hugo Ezequiel Lezama, amigo de Massera, y
observa en ellas que la reconquista de las islas fue tanto reivindicada como
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
169
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
advertida por el diario Convicción a fines de enero de 1982. Lezama en el
ejemplar del 28 de enero de 1982 insinuaba que la Argentina devendría en
un teatro de operaciones y postulaba la necesidad de ocuparse de la
temática de las Malvinas, para tener una posición protagónica y favorable
cuando Occidente —dentro de muy poco— asuma el caliente tema del
Atlántico Sur”. Borrelli (2004) también señala que, un día antes de este
planteo, el 27 de enero, aludió a las razones políticas internas que tenía la
dictadura para irrumpir en las Malvinas, argumento que el director de la
publicación relacionó con la necesidad de que esta empresa regenerara
consenso. Especuló que el triunfo contra el terrorismoañadido al recobro
de las islas generaría el perdónpor las torpezas económicasde la
dictadura. Elucubró que así el frente interno quedaría consolidado
(Borrelli, 2004, p. 5). La cita resulta contundente para localizar el inicio de
las operaciones psicológicas y, al unísono, refuerza el razonamiento de
Risler (2018).
Si regresamos al libro Malvinas. La trama psicológica de la guerra,
debemos señalar que Díaz cierra exhibiendo conclusiones concisas, un
epílogo de dos carillas cuyo contenido ya fue incorporado en este escrito y,
finalmente, anexos. El corolario resume las conclusiones de cada capítulo y
los anexos son de gran riqueza, en especial, si se los analiza con el prisma
que ofrece el libro. En verdad, la obra está llamada a ser una contribución
sustantiva de porte profesional, preciso, para el estudio del tema y un
insumo significativo propicio para el estudio de la guerra psicológica en
general. Imprescindible, asimismo, para una buena respuesta al
interrogante que surca todas sus páginas, que trata de establecer la
calidad de lo actuado por cada bando en la guerra psicológica allá, al sur.
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
170
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
REFERENCIAS
Argemí Ballbè, M. (2013). Rumores en Guerra. Desinformación, internet y
periodismo. Editorial A Contra Vent.
Badie, F. P. (1958). La guerra psicológica. Revista de la Escuela Superior
de Guerra, 36(331), 665-686. http://cefadigital.edu.ar/
handle/1847939/857
Badillo Matos, Á. (2019). La sociedad de la desinformación: propaganda,
«fake news» y la nueva geopolítica de la información. Documento de
Trabajo 8. Real Instituto Elcano.
Baker, R. O. (2011). Operaciones de información: de buenas a grandiosas.
Military Review.
Balaresque, J. (1979). Antecedentes para el estudio de la guerra
psicológica. Revista de la Marina de Chile, 96(729), 129-136.
Bernays, E. (1942). The Marketing of National Policies: A Study of War
Propaganda. The Journal of Marketing, 6(3), 236-244.
Borrelli, M. (2004). En el frente de batalla: el diario Convicción durante la
guerra de Malvinas [ponencia]. Actas del VII Congreso Latinoamericano
de Investigadores de la Comunicación, ALAIC, Universidad Nacional de
la Plata.
Candelas, M. (2020). Geopolítica, propaganda y guerra psicológica.
Cámara Cívica. https://www.camaracivica.com/divulgacion-politica/
geopolitica-propaganda-y-guerra-psicologica/
Cowan, D. y Cook, C. (2018). ¿Qué hay en un nombre? Operaciones
psicológicas vs. operaciones de apoyo a la información militar y un
análisis del cambio organizacional. Military Review. https://
www.armyupress.army.mil/Journals/Edicion-Hispanoamericana/Archivo-
de-articulos-exclusivos-en-linea/Hispanoamericana-On-line-2018/Que-
hay-en-un-nombre/
Doob, L. W. (1985) [1950]. Goebbels y sus principios propagandísticos. En
M. de Moragas Spa (Ed.), Sociología de la Comunicación de masas (pp.
122-153). Gustavo Gili.
Díaz, A. (2018). Malvinas. La trama psicológica de la guerra. Editorial
Universitaria del Ejército.
Ellul, J. (1969) [1962]. Historia de la propaganda. Editorial Arte.
Eps, T. (2 de abril de 2019). Malvinas, entre la crisis del régimen militar y
su rescate. Prensa Obrera. https://prensaobrera.com/aniversarios/
malvinas-entre-la-crisis-del-regimen-militar-y-su-rescate.
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
171
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
Femenia, N. (1996). National identity in times of crisis: The scripts of the
Falklands-Malvinas war. Nova Publishers.
Friedman, H. (s.f.). Psyop of the Falklands war. Psywarrior. http://
www.psywarrior.com/Falklands.html.
Géré, F. (1997). La guerre psychologique. Éditeur Economica.
González, A. (2018). Silvia Fernández Barrio recuerda la operación secreta
que protagonizó durante la Guerra de Malvinas. Diario Perfil. https://
www.perfil.com/noticias/politica/la-voz-argentina-que-busco-desalentar-a
-las-tropas-inglesas-durante-malvinas.phtml
Grossman, D. (2014). Sobre el combate: La psicología y fisiología del
conflicto letal en la guerra y en la paz. Melusina.
Hansen, D. (1990). La psicología en los ejércitos europeos (Bloque OTAN).
Papeles del Psicólogo, 46-47. http://www.papelesdelpsicologo.es/
resumen?pii=463.
Kasanzew, N. (1992). Malvinas a sangre y fuego. Editorial Abril.
Kinzer Stewart, N. (1988). South Atlantic conflict of 1982: A case study in
military cohesion. Army Research Institute for the Behavioral and Social
Sciences.
Landaburu, C. A. (1988). La guerra de las Malvinas. Círculo Militar.
Laurence, J. y Matthews, M. (2012). The Handbook of Military Psychology:
An Introduction. En J. Laurence y M. Matthews (Eds), The Oxford
Handbook of Military Psychology, 1-4. University Press.
Linebarger, P. (1951). Guerra psicológica. Círculo Militar Argentino.
Loaiza, O. y Posada, J. L. (2016). Psicología militar: Conceptualización e
investigaciones contemporáneas. PSIENCIA. Revista Latinoamericana
de Ciencia Psicológica, 8(2).
López, S. M. (2015). Guerra y clínica del trauma. Memoria del V Congreso
Internacional de Investigación de la Facultad de Psicología de la
Universidad Nacional de La Plata, 359-364. http://sedici.unlp.edu.ar/
handle/10915/52277
Marini, A. (1954). La psicología al servicio de la guerra. Cómo la utilizaron
las principales potencias en el último conflicto. Círculo Militar Argentino.
Mégret, M. (1956). La guerra psicológica. Paidós.
Merton, R. K. (1946). Mass Persuasion: The Social Psychology of a War
Bond Drive. Harper.
Mira López, E. (1944). La psiquiatría en la guerra. Editorial Médico-
Quirúrgica de Buenos Aires.
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
172
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
Nariño Delgado, C. E. (2016). Aproximación conceptual de la psicología
militar [tesis de grado]. Facultad de Psicología, Pontificia Universidad
Javeriana.
Oyarzún Lemonnier, A. (1993). Guerra en las Falklands. Editorial Cumbres.
Peña Galbán, L. Y., Casas Rodríguez, L. y Mena Fernández, M. (2009). La
Guerra Psicológica contemporánea conceptos esenciales y
características. Revista Humanidades Médicas, 9(2).
Pineda Cachero, A. (2009). Branded Content antes del Branded Content: la
modelación cultural propagandística como forma de propaganda
encubierta. Ámbitos: Revista Internacional de Comunicación, 18, 117-
134.
Pizarroso Quintero, A. (2005). Nuevas guerras, vieja propaganda (de
Vietnam a Irak). Ediciones Cátedra.
Pizarroso Quintero, A. (2009a). Aspectos de propaganda de guerra en los
conflictos armados más recientes. Redes.com: Revista de Estudios para
el Desarrollo Social de la Comunicación, 5, 49-66.
Pizarroso Quintero, A. (2009b). Diplomáticos, propagandistas y espías:
Estados Unidos y España en la Segunda Guerra Mundial: información y
propaganda. CSIC.
Poli, J. H. (1958). Acción psicológica. Arma de paz y de guerra. Biblioteca
del Oficial. Círculo Militar Argentino.
Poli, J. H. (1979). Estrategia psicosocial. Círculo Militar Argentino.
Rattenbach, B. (1983). Informe Final de la Comisión de Análisis y
Evaluación de las Responsabilidades del Conflicto del Atlántico Sur [en
especial, Anexo VII/18. La acción psicológica, fojas 1793-2042].
Risler, J. (2018). La acción psicológica: dictadura, inteligencia y gobierno
de las emociones (1955-1981). Tinta Limón.
Rodríguez, D. (2016). Malvinas: la batalla del aire [tesis de maestría].
Universidad Nacional de Tres de Febrero.
Rodríguez, N. J. (2020). La guerra por la mente pública. Guerra
psicológica. Revista de la Fuerza Aérea de EAU, 3-15.
Schenoni, L., Braniff, S. y Battaglino, J. (2021). ¿Fue la crisis de las
Malvinas una guerra de distracción? Una reinterpretación del declive
argentino a través de la teoría prospectiva. América Latina Hoy, 89, 127
153. https://doi.org/10.14201/alh.27259
Schmitt, C. (2003). El nomos de la tierra en el Derecho de Gentes del Jus
publicum europaeum. Struhart & Cía.
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
173
Malvinas en Cuesón | N.° 2 | 2023 | ISSN 2953-3430
Soprano, G. (2015). El Ejército argentino en democracia: de la doctrina de
la seguridad nacionala la definición de las nuevas amenazas” (1983-
2001). Revista Universitaria de Historia Militar, 4(7), 86-107.
Sotelo Enríquez, C. (2008). Introducción a la comunicación institucional.
Ariel.
Tarullo, L. (30 de marzo de 2022). Malvinas y dictadura: de la noche
ominosa al amanecer democrático. TELAM Digital. https://
www.telam.com.ar/notas/202203/588064-malvinas-40-aniversario-guerra
-dictadura-democracia.html
Tse-tung, M. (1976). Problemas estratégicos de la guerra de guerrillas
contra el Japón. Ediciones en Lenguas Extranjeras.
Ulanovsky, C. (2017). Malvinas: cuando la radio ataca.
Lavaca.dream.press. https://lavaca.org/notas/malvinas-cuando-la-radio-
ataca/
Unamuno, P. (22 de noviembre de 2017). Edward Bernays y el arte de
manipular. Diario El Mundo. https://www.elmundo.es/
cultura/2017/11/21/5a14805f22601d9e058b465a.html
Watson, P. (1982). Guerra, persona y destrucción. Usos militares de la
psiquiatría y la psicología. Nueva Imagen.
P. Bonavena / Recensión y notas a propósito de...
174

Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días

Transforma tu investigación jurídica con vLex

  • Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.

  • Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.

  • Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.

  • Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.

  • Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.

vLex

Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días

Transforma tu investigación jurídica con vLex

  • Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.

  • Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.

  • Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.

  • Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.

  • Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.

vLex

Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días

Transforma tu investigación jurídica con vLex

  • Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.

  • Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.

  • Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.

  • Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.

  • Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.

vLex

Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días

Transforma tu investigación jurídica con vLex

  • Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.

  • Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.

  • Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.

  • Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.

  • Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.

vLex

Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días

Transforma tu investigación jurídica con vLex

  • Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.

  • Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.

  • Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.

  • Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.

  • Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.

vLex

Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días

Transforma tu investigación jurídica con vLex

  • Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.

  • Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.

  • Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.

  • Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.

  • Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.

vLex