Reacciones tardías frente el caos legal en agroquímicos

 
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Si se dejan de controlar los insectos no hay agricultura viable y posible, entonces se debería comenzar a borrar del mapa productivo al partido de Ramallo y sus 90.168 hectáreas. Y, por supuesto, a la gran mayoría de sus productores que quedan fuera de la cancha. Fue suficiente que quince concejales de ese partido levantaran la mano para aprobar por unanimidad la ordenanza que establece la prohibición absoluta de aplicar los productos agroquímicos ubicados en las bandas de toxicidad Roja, Azul y Amarilla, las fumigaciones aéreas y también las terrestres en un radio de hasta 300 metros de las zonas urbanizadas. ¿Cómo se llegó a semejante desatino? Además del fundamentalismo que practican grupos radicalizados de ambientalistas y de la ignorancia de los concejales de Ramallo que compraron las calamidades que generan los agricultores a la naturaleza y a sus vecinos con el uso de los "agrotóxicos", buena parte de la responsabilidad la tiene la falta de reflejos y participación de los productores del partido. Dos datos: la desaparición productiva del partido de Ramallo con la promulgación de la ordenanza municipal ocurrió a fines de marzo, pero los productores recién se desayunaron la semana pasada. Como si en el tiempo de cosecha se hubieran mantenido fuera del mundo. Luego de algunas reuniones de esclarecimiento, recién este martes se movilizaron y protestaron en el Concejo Deliberante. Les dijeron a algunos concejales y funcionarios de la municipalidad que la norma es inaplicable y alertaron sobre las graves consecuencias económicas que generará la nueva reglamentación. Pero el segundo dato que demuestra la falta de participación de los productores fue la ausencia, salvo alguna honrosa excepción, en las diez audiencias públicas que se efectuaron antes de la aprobación de la ordenanza. "Durante el debate público, se escuchó una sola campana", afirmaba Walter Ariel Santalla, intendente de Ramallo, dejando en claro la diferencia entre el faltazo de los productores y el presentismo activo de los grupos ambientalistas.

Remontar la ordenanza no será fácil. Reclamar ante la Justicia, efectuar recursos de amparo o avanzar en la modificación de los artículos más cuestionados. También existe la propuesta de postergar la aplicación de los artículos más conflictivos de la ordenanza hasta el 1° de abril del año que viene. Aunque el intendente de Ramallo entiende las inconsistencias de la ordenanza recién promulgada, le sería imposible vetarla por el...

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